Las leyendas urbanas, tan a menudo repletas de conspiraciones y poderes ocultos, están adquiriendo un nuevo sesgo con la aparición de las leyendas urbanas verdes. Es decir, todas aquellas creencias erróneas y basadas en mitos, supersticiones y años luz cúbicos de información sectaria, manipulada y errónea basada en suposiciones dadas como ciertas.

Estrictamente no son leyendas urbanas lo se, al menos no como las clasicas, (Dysney criogenizado, la “mentira” del hombre en la luna, los poderes espermicidas y corrosivos de la Coca Cola, etc) puesto que adquieren algunas características nuevas, pero en esencia se corresponden muy bien con ellas. Eso si, son mas vastas y gozan de una aceptación masiva. No en vano las crean los mismos medios de comunicación.

En la leyenda del calentamiento antropogénico, asociada a la leyenda del CO2, por ejemplo, (en que  además de los medios existen una pléyade de intereses creados, desde los obvios de los profesionales del alarmismo, los que fabrican molinillos o los gobiernos nacionales)  que no solo no están comprobados y no dejan de ser meras hipótesis si no que cada vez se demuestran mas falsas,  son otro ejemplo de leyendas verdiurbanas con categoría de leyendas planetarias.

Para que una historia ficticia se convierta en leyenda urbana es preciso que se difunda de forma espontánea como verdadera y que la información alcance cierto reconocimiento popular.

El rasgo más importante de las leyendas urbanas es su carácter internacional. La historia del buzo que es recogido accidentalmente por una avioneta contra incendios y la cual lo deja caer sobre el fuego causando su muerte, se cuenta con mínimas variaciones en su estructura en distintos lugares de NorteaméricaEuropaAustralia, por citar sólo algunos sitios por donde circula esta leyenda.

La leyenda urbana puede inspirarse en cualquier fuente, pero incluye a menudo un elemento misterioso, incomprensible o chocante. Rara vez resulta posible localizar el origen preciso de una leyenda urbana. Cuando el investigador se enfrenta a una de ellas, se encuentra con varios relatos extendidos por distintas zonas, construidos a partir de un mismo esquema, pero adornados con detalles muy variados en función de su localización.

Las leyendas urbanas tienen una estructura más compleja (planteamiento, nudo y desenlace) que los chismesrumoresbulos. No pretenden, como éstos, desacreditar a una persona en concreto, sino que abordan una “problemática” que afecta a muchas personas. Generalmente cuentan historias que nos alertan sobre posibles peligros que nos pueden acechar en nuestra vida diaria. De modo que la trama está urdida en función del desenlace, en el que a menudo se concentra el mensaje o moraleja, tal como sucede en las fábulas o cuento de hadas.

La leyenda urbana se encuentra en el límite de la credibilidad. Todas incluyen hechos falsos pero algunas toman elementos de la realidad o están basadas en algún hecho real. Por eso, la leyenda urbana suele contarse como si fuera un suceso verdadero o, al menos, verosímil. Esto exige que los personajes sean meros arquetipos anónimos, “un hombre”, “una mujer”, “una pareja” o “un conocido de un amigo”, el cual el narrador de la leyenda urbana no conoce personalmente, aunque situados siempre en escenarios concretos (una determinada ciudad, calle, país) que contribuyen a hacerla creíble. A menudo, el protagonista es un “amigo de un amigo”, relativamente cercano al oyente, pero no tanto que resulte viable consultarle sobre los hechos. Con el paso del tiempo, los elementos de la narración se transforman para volverla más atractiva e impactante.

Desde finales del siglo XX, Internet ha contribuido notablemente a la difusión de las leyendas urbanas, especialmente a través del correo electrónico. Las adaptaciones de las mismas en la red, además de por lo anteriormente comentado, se caracterizan por: añadir frases con alertas catastróficas, citar fuentes de confianza (medios de comunicación, fuerzas del estado, etc.) y rogar que la información sea difundida para evitar que más personas resulten afectadas. (Véase hoax)

Wikipedia

Hasta tal punto va llegando la cosa que hoy en día se puede razonar con fundamento sobre la similitud con las religiones clásicas con sectores fanatizados dentro del ámbito “verde”, que establecen artículos de Fé  a partir de los cuales desarrollan su ideario.  Primero la Fe y luego el razonamiento, hasta donde se pueda llegar, que no puede ser muy lejos.  Razonando digo, porque por lo demás llegan hasta donde les dejemos.
En un sondeo el 99%  por no decir el 100%) de los preguntados contestarán con seguridad que en Chernobil hubo miles o cientos de miles de muertos, consecuencias espantosas, epidemias de cáncer, malformaciones genéticas en niños, vastas zonas radiadas carentes de vida en las que no se podrá entrar nunca… y si  dices que eso puede no ser cierto automáticamente te mirarán con cara rara, pensando que de donde sales y que compañía nuclear te da empleo. Probablemente se enfadará contigo, pensando que le quieres engañar. Aunque sea un señor con carrera y doctorado, y para explicárselo le enseñes el informe oficial de la ONU.

A nadie le entra en la cabeza fácilmente que lo que le están contando TODOS los medios desde hace treinta años es mentira. Lo normal es que piense que estás diciendo bobadas y te conteste con lo último que le venga a la memoria que haya leído, que por supuesto hablará de cientos  de miles o incluso millones de muertos y en ese plan. No se puede aceptar fácilmente que nos han engañado hasta el gañote, deja nuestro ego como una mayonesa cortada. Es humano y lo normal estadísticamente.  Pero no cambia el resultado, que es que nuestra opinión/ información, puede estar equivocada a veces en cosas aparentemente tan claras y evidentes como que en Chernobil murió y morirán millones. Y parece que no llegarán ni a miles. Puede que ni a cientos. No es lo mismo.

Ya enlazamos el resumen del informe de la ONU oficial sobre Chernobil del 2005, y hoy puedo leer otro informe si no tan oficial como el de la ONU si tan revelador como él, y en el mismo sentido.

Es de dos científicos especializados en radiación,    Ronald K. Chesser y Robert J. Baker, que han estado doce años estudiando las consecuencias de la radiación en las zonas mas afectadas por la catástrofe nuclear rusa y obtienen resultados muy distintos de lo que se piensa (o de lo que nos han informado).  Parece que la naturaleza se recupera mucho mejor de lo que se pensaba,  las tasas de radioactividad bajan mas deprisa, y de hecho esas regiones contaminadas se han convertido en refugios de la vida y de la biodiversidad, al quedar al margen de la actividad humana. Bichos en peligro de extinción medran ahora en esas zonas.  Otro varapalo a la leyenda de Chernobil.  Porque si algo está claro es que lo que nos han contado es una leyenda.  Basada en hechos reales, pero manipulados hasta convertirlos en otra cosa. En un mito, en una leyenda en la que todo el mundo cree, que remedio, sin saber realmente lo que pasó y sus consecuencias.

Chernobil fue un desastre, una catástrofe, murió gente y se contaminaron seriamente miles de personas, muchos miles,  y hubo varios miles de cánceres y  muertos por ello,  censados  en docenas hasta ahora, en el peor de los casos hasta cuatro mil.  Y eso es una catástrofe en toda regla. Pero no es lo que nos han contado, exagerado miles de veces.  Que no es lo mismo tener en el bolsillo cien pesetas que cien mil, ¿no?

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