La conjunción de diversos factores han resultado en un inesperado resultado, apenas abro el ordenata últimamente. Una miradita por encima en casa de PM, comprobar que no hay mensajes nuevos en este blog y ni tan siquiera abro el correo o miro la prensa. Una pereza total me invade estas vacaciones en lo referente a internet.
Sorprendido, observo las causantes.
Ya antes de las vacatas me sentía desbordado, esto de atender al tuiter y al feisbuq, además de los usuales correos y blogs, me tenía un poco mosca. A la que te descuidas parece que ya estás fuera de onda.
Con lo de los premios RdE la cosa alcanzaba cotas peligrosas, la incesante actividad de los organizadores apenas la podía seguir tan siquiera, desparramada por multitud de sitios diferentes. Jolines, antes una cosa de estas se organizaba en su correspondiente foro, y sin salir de una web estabas al tanto de las movidas pertinentes. Ahora, repartida la acción entre varios blogs, (incluído el oficial en el que ni tan siquiera pillo bien los comentarios, no se ni por donde andan), y las omnipresentes redes sociales, a las que tampoco acabo de pillar el tranquillo, el estrés ha ido aumentando.

Así que cuando me desplacé a casa de mis padres, sin conexión a internet, la sensación fue mas bien de alivio, aunque por supuesto echaba en falta echar una ojeadita a mi mundo digital.
Intenté conectarme en un par de baretos con wifi, pero no hubo manera. No se que coño pasa con la asignación de IPs por parte del router pero el caso es que meto la contraseña del bareto, conecto con el router bien pero no me da IP y no puedo navegar. “Conectividad nula o limitada” avisa el ordenata.
Compruebo que tengo bien configurado mi trasto, puesto en automático la asignación de la IP por el router, (de hecho en otros sitios no he tenido antes el más mínimo problema) y me siento impotente, ya que sin internet no hay posibilidad de buscar soluciones en la red. En otra parte es difícil.
Pero como digo no lo hecho mucho en falta los días que estuve en Alicante.
La sorpresa es al volver a casa, donde compruebo que aparte de un vistazo por encima para ver si hay novedades el ordenata sigue cerrado. En parte por que cuando los demás tienen vacaciones en casa mi tiempo libre disminuye, apenas puedo concentrarme en escribir nada y supongo también que debido al estrés añadido de dejar de fumar, con sus altas dosis de ansiedad y mala leche. Falta de ganas, falta de tiempo, pereza que diría Hila con su socarronería de costumbre.

Dentro de la actualidad, en la que el apocalipsis de Japón ya no es noticia, la palma se la llevan Bin Laden y Bildu, ambos dos compartiendo puntos en común además de las Bs.

La muerte de Ben Laden, asesinato de estado según desde donde se mire, enciende la polémica. Es dar argumentos a los terroristas, esgrimen con razón unos, mientras otros no pueden evitar alegrarse de la muerte del entusiasta asesino de masas y considerar que se ha hecho justicia de la forma menos dañina (detenerlo para juzgarlo es pensar en secuestros y degollamientos para presionar por su liberación). Difícil y complicado.
Apuesto por Keanu Rives de prota en la peli que ya se estará gestando.

Y la estrategia del brazo político de la Organización Eta de presentarse a las urnas en tres etapas se va desarrollando como estaba previsto. Y como en el caso anterior, con la duda de si será mejor ser exquisitos en las formas, atenerse a la Ley, y si es el caso dejar que la “izquierda abertzale”, ese movimiento político en el que ETA es el referente, se instale y disfrute del poder y del dinero público.

Este es el cartel de bildu en el pueblo estos días de tiras y aflojas sobre si “son o no son”. Como siempre muy ilustrativos. Una madeja con hilos de diferentes colores. Una pacífica madeja.

Está claro por fin, ¡aleluya!, que la opción “lucha armada” y el tiro en la nuca ya no se considera una opción válida, a estas alturas, para promocionar ninguna causa independentista. Los etarras en las cárceles están consumiendo (tantos han consumido ya) sus vidas y hace tiempo que muchos tiraron la toalla. Y el apoyo social siempre va a menos, por mucho fanatismo que se le eche. Pero esa gobernanza cognitiva nacionalista no va a desaparecer, desde luego, ni se va a renegar de lo que son señas de identidad.
Es todo tan difícil…

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