Andan haciendo los indignados como sabéis marchas por toda la geografía nacional, y esta mañana les he visto saliendo de Guernica Gernika yendo para Amorebieta Zornotza. Eran seis, cuatro chicos y una chica, y lo que en vasquilandia nunca puede faltar, ¿adivinaís qué?… por supuesto, la ikurriña.

A la vuelta de Vitoria donde hemos estado a la mañana, me los he vuelto a encontrar en la carretera saliendo de Zornotza hacia Durango, ya eran ocho, dos chicas  cinco chicos y por supuesto de nuevo la ikurriña. He estado por dar media vuelta y sacarles alguna foto, pero andábamos con prisa.

Creo que en alguna de las asambleas en Madrid alguien llevó una bandera española y se ganó un abucheo de categoría, la tuvieron que esconder. La bandera de España es una bandera reaccionaria y fascista según se desprende del sentir popular. Sin embargo aquí la ikurriña de Sabino Arana “el progre” no es que se esconda, es que sin ella no se va ni a comprar el pan. Es símbolo de progreso contra el fascio y los reaccionarios y no puede faltar ni en un movimiento que se define apolítico.

Saquen ustedes las conclusiones. No se muy bien hacia donde es ese progreso, pero no parece que es hacia un mundo sin fronteras ni exclusiones, que a lo mejor es cosa de fachas y reaccionarios visto lo visto. Ya uno no sabe que pensar de tanta ideología de todo a cien.

A mi las banderas me gustan para una cosa mayormente, ponerlas todas juntas en guirnaldas quedan genial y decoran cualquier calle o fiesta. Ya cuando van en solitario me hacen menos gracia, a menudo hasta dan miedo. Nunca he llevado ni una pegatina con la española y tampoco lo hago con la vasca, pero hay una diferencia. Por no llevar la española  nadie me ha mirado mal, al fin y al cabo  nadie lo hace excepto en  las fiestas si te disfrazas de “español”,   pero por no llevar la ikurriña si.  Te conviertes en un vasco rarito y vas a contracorriente.

 

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