julio 2015


UPyD ya es historia y nada más en el momento presente, que es el de Ribera y su partido, Ciudadanos. La gran esperanza para muchos.
No se puede vivir sin esperanzas. Por fin la regeneración.
Pero para quienes desconfiamos de que todo dependa de un líder, que siempre acaban tiranos, y de los partidos “de” fulano o mengano, no parece la cosa nada clara. Y ya hay quien se queja de que le expulsan por ser “crítico” y pedir que se cumpla dentro lo que se exige a los demás por fuera.

¿Viene tras el chiringuito magenta el chiringuito naranja?… pasen y lean, muchos sentirán muy próximas y cercanas las vicisitudes del desdichado protagonista, Thibaut Deleval.

Breve vida y larga agonía de un Ciudadano

Esperemos que C,s no siga por el sendero upediano y se quede en otra camarilla alrededor del dueño del invento.

Asistimos atónitos estos tiempos a la dramática crisis griega.

Tratando de obtener una visión de conjunto y estudiar argumentos de esa izquierda que defiende sin matices al gobierno griego, gobierno de izquierda el de syiriza que no obtiene mas que aplausos de Podemos y de los comunistas, he estado ojeando a ver que decían del tema en periódicos de izquierda sin complejos, como Publico. Aparte de insultos y descalificaciones ad hominem no he conseguido mucha mas información.

Una defensa “de los griegos” sin el mas mínimo argumento y una crítica feroz de los europeos, también sin argumentar. Los griegos son unas pobres víctimas y los europeos son una malvada banca que los vampiriza.

Pero parece por fin que los acreedores-prestamistas-cuasiusureros y verdugos (en definición de un columnista habitual del diario Publico) se han hartao de Tsipras y de que les llame terroristas y se ponen duros.
No se fían un pelo y comienza a coger fuerza la idea de que quizás sea mejor la pésima solución de sacar a Grecia del euro y considerar irrecuperable parte del dinero prestado que la peor aún de seguir pagando las pensiones griegas para que les devuelvan sólo insultos y no solucionen lo que les llevó al desastre hace ya muchos años.
O tsipras y los políticos griegos se ponen las pilas o todavía las cosas empeorarán más parece. El dracma de nuevo supondrá devaluación y perder un 50% respecto al euro y encarecerá las importaciones.
En un país con una deuda de mas de dos veces el PIB
parece un castigo bíblico. Pero esta vez ni los USA parecen capaces de impedirlo.

La deuda