enero 2021


Supongo que no hará falta insistir en lo obvio, el progre, la nueva “izquierda radical” no tiene nada que ver con lo que se ha entendido como izquierda hasta hace no muchos años. Esa izquierda de clase, proletaria, marxista, internacionalista y enemiga del capital y del capitalismo.

La trasformación de una en la otra y su relevo ocurre al albur de la revolución de mayo del 68 aunque sus efectos se manifiesten con claridad desde hace pocos años.

Básicamente ocurre a través de cuatro vectores

1 El internacionalismo de clase es reemplazado por el tercermundismo y da pie con ello al inmigracionismo y la consideración negativa de “lo nacional”.

2 El ecologismo ocupa el lugar el lugar de la crítica al capitalismo y a la sociedad de consumo auspiciando los movimientos altermundialistas.

3 El obrerismo y la lucha de clases cede su lugar a un feminismo con su victimismo identitario y a la guerra de sexos.

4 El pedadogismo reemplaza el adoctrinamiento del partido y prepara esa ideología conformista que se llamará “la enseñanza de la ignorancia” (Jean Claude Michéa) o también la festivocracia o festivismo, la era del “homo Festivus” (Philippe Muray)

Estos vectores confluyen en la europeización , fusionando el legado de esta izquierda y la agenda europea. Una Europa sin raíces cristianas como se manifiesta en su constitución, laica, prototipo de una humanidad mundializada, para lo cual debe desprenderse de su historia y su identidad específica. Objetivo, la euro gobernanza como precursor de la gobernanza mundial.

El tipo humano que trae consigo mayo del 68, el progre, no consiste sin mas en ser de izquierda, si no que es una actitud vital, que no remite a un proyecto político si no moral, de ahí la fuerte carga misionera y virtuosa del progre, tan cargante.

Ser progre es una unión de contrarios, una épica de grandes causas sin sacrificio. El progre vive en la ilusión del compromiso con la mejora moral de la humanidad mientras vive todas las ventajas que esta sociedad execrable está obligada a ofrecerle, porque el lo vale y lo merece. De ahí que pueda arrojar su mirada indignada sobre la fealdad del mundo para condenarlo, porque el camina en el sentido de la historia y la historia culmina en el, porque el es el mejor, el mas listo y mas bueno que todos los que le han precedido en el tiempo. No es moral, no somete su vida a criterios del bien y del mal, es moralista, somete a esos criterios a los que le rodean. Es decir, la corrección política, la pedagogía puritana del universo progre. Que sería del progre sin sus villanos favoritos, los machistas, misóginos, los sexistas, los xenófobos, los eurófobos, los islamófobos, homófobos…

El progre está lleno de exigencias al tiempo que exento de responsabilidades. Abolido el culto a la autoridad, instaurado el culto a la juventud, convencido de que merece lo mejor por el mero hecho de haber nacido, el progre es la infantilización general de la sociedad, el consumidor compulsivo.

El progre es el residuo del hombre de izquierda. No cree en nada que no sea el mismo, y ha programado la obsolescencia del Ser occidental. Su mundo soñado es el que no tiene vínculos con el pasado, la emancipación. Fenómenos como el feminismo de tercera generación, la resignificación del sexo o la teoría cyborg apuntan a ello, el horizonte posthumanista. Solamente cuando todas las identidades colectivas hayan sido erradicadas, cuando el hombre sea una tabla rasa, en un ser flexible intercambiable y “liberado” de cualquier determinación cultural o biológica la emancipación total del individuo habrá sido alcanzada.

Es por ello que el progre considera el patriotismo como una vulgaridad de mal gusto, el se siente una superclase mundializada. Liberado de cualquier filiación nacional, cultural, étnica o religiosa el progre es un cuerpo glorioso, que se manifiesta en otra dimensión: la suya propia. El progre sólo es súbdito de progrelandia.

¿Salir de progrelandia?

La ideología de 1968 ha infectado Europa. Es una enfermedad que nos matará si no encontramos una cura(…)

La ideología del 68 está divorciada de la realidad y no puede durar a largo plazo. Desaparecerá con el tiempo. O bien nosotros europeos, nos recuperamos y nos liberamos de ella, o bien arrastrará a Europa en el abismo y desapareceremos juntos.

MARKUS WILLINGER, Generation Identity

Conviene no engañarse, si bien los herederos del 68 han perdido el monopolio de la palabra lo cierto es que continúan ostentando el monopolio de la palabra legítima.

Como proyecto intelectual el sesentayochismo está agotado pero como realidad sociológica está en su apogeo. Mayo del 68 se inscribe en un ciclo muy largo, en el de la extensión brutal del fenómeno democrático desde el campo de la política al de todos los órdenes de la vida. Es el complemento de 1789 y su liquidación supondría escindir la democracia como régimen político de esa dinámica que se confunde con ella y que consiste entre otras muchas cosas en la supresión de fronteras .

Apuntes del ensayo “Pensar lo que mas les duele” de Adriano Erriguel.

Tenemos ya la última entrega, la quinta, de los artículos de Luis I. Gómez analizando la agenda 2030.

Trata sobre la energía, eso que hace que nuestra sociedad funcione, sin energía no somos nada. Y de como los mesiánicos planteamientos sobre ella, sin duda el bien mas importante de la civilización, pueden hacer que retrocedamos en vez de avanzar, que es lo que hemos hecho hasta ahora, sin agendas 2030. El gran desarrollo a mejor que la raza humana ha tenido en los dos últimos siglos sin duda han sido posibles por el acceso a distintas formas de energía baratas y accesibles.

O, en palabras de Luis; (Como es largo con los comentarios pongamos un poco de música)

La energía es la verdadera moneda universal; nada ocurre en nuestro planeta sin flujo, transformación o intercambio de energía. Transformación y flujos de energía que van desde las fuerzas que originan la tectónica de placas hasta los efectos erosivos acumulativos de las incontables gotas de lluvia. La vida en la Tierra depende de la transformación fotosintética de la energía solar en biomasa vegetal. Los seres humanos, en nuestro camino civilizatorio, hemos logrado aprovechar muchos más flujos de energía, que van desde los combustibles fósiles hasta la generación fotovoltaica de electricidad. Además, nuestra especie es la única capaz de utilizar sistemáticamente la energía disponible fuera de nuestro propio organismo, utilizando el poder de nuestro intelecto y una enorme variedad de artefactos, desde las herramientas más simples hasta los motores de combustión interna o los reactores nucleares. Este uso de la energía lo afecta todo: agricultura, industria, transporte, armas, comunicaciones, economía, urbanización, calidad de vida, salud, política, …

La Agenda 2030 nos embarca directamente en la gigantesca tarea de cambiar radicalmente nuestra forma de obtener energía. Se trata de alcanzar al mismo tiempo objetivos de sostenibilidad y “lucha” contra el cambio climático. Esto va a exigir un gigantesco esfuerzo porque el escenario medioambiental y económico del siglo XXI no se puede calificar de “todo va a ir bien”. Más bien, es de esperar que las condiciones de vida y de trabajo sean más difíciles que fáciles en este siglo. No en el sentido de una gran catástrofe, sino en el sentido de diversos períodos de escasez en determinadas zonas geográficas, daños materiales y dificultades de adaptación. Ciertas regiones individuales pueden sufrir grandes recesiones y devastación. Por lo tanto, sería un error negar el carácter disruptivo de los cambios en el clima en nombre de la ingenua fe en buen tiempo. Al mismo tiempo se debe establecer una prioridad completamente diferente a la globalista de lucha contra el Cambio Climático: cuando las condiciones se vuelven más difíciles, la productividad de nuestra civilización debe ser el centro de atención y debe ser defendida con todas nuestras fuerzas. Además, no podemos olvidar que la etiqueta “renovable” no es, en absoluto, sinónima de “sin impacto”. Todo lo que hacemos tiene un impacto medioambiental.

En los planes energéticos del Gobierno de España recogidos en el ODS 7, “Energía asequible y no contaminante”, echo de menos la racionalidad necesaria a la hora de abordar los problemas que en los próximos años deberemos enfrentar. Resulta muy llamativo que, ante la escalada de los precios de la electricidad a que asistimos en los últimos años, y en vista de que más del 50% del precio final de un recibo de la luz se dedique a “incentivar las energías renovables, cogeneración y otros impuestos”, no sea posible encontrar ni una sola medida para reducir esas partidas. Tampoco encuentro mención al desarrollo de las tecnologías necesarias para modernizar la red de distribución, o para mejorar en muchas órdenes de magnitud la capacidad de almacenaje de la energía generada mediante dispositivos eólicos o solares. Si el objetivo principal es el de reducir a la mínima expresión el uso de combustibles fósiles, ¿qué sistemas de almacenaje vamos a utilizar para conseguir “guardar” la energía suficiente que nos permita subir a la red +/- 700 GWh el día que no sople en viento y no haga sol? ¿Vamos a respaldar con gas? ¿A importar? Si la intención es abandonar en la medida de lo posible los combustibles fósiles, ¿cuál es esa medida? ¿Son los biocombustibles realmente una alternativa “no contaminante”? Ni una sola palabra que nos indique que tienen respuesta a estos problemas. Ni una sola palabra que nos indique que están “viendo” estos problemas.

No quiero imaginar un hospital sin luz. No puedo imaginar un mercado laboral creciente sin energía para abastecer la actividad industrial necesaria. Llegados a este punto, creo que sería muy útil para el gobierno volver a examinar las formas con las que ya se ha establecido y conservado la resistencia climática de la civilización. Se pueden distinguir entre (al menos) cuatro formas:

  1. Formas de defensa (diques, cortafuegos),
  2. Adaptación de productos y procesos de manufactura (cultivo arable, cuidado de los bosques, conversión de recursos para bienes industriales),
  3. Formas alternativas (inundación llanuras, reubicación de áreas de asentamiento) y finalmente
  4. Probablemente la forma más importante: aumentar el umbral de tolerancia, es decir, aceptar condiciones más duras y mayores cargas y sacrificios personales.

Toda civilización se construye siempre sobre la base de un “sin embargo”, se vive y se trabaja a la sombra de los peligros (que de hecho ocurren y causan víctimas). Y la experiencia nos dice que los costos de evitar cualquier peligro son siempre mucho más altos que los costos de adaptarse a ellos.

Si nos fijamos en estas cuatro estrategias sobre las que las civilizaciones han fundamentado hasta ahora su resistencia climática, queda claro que la idea de que una civilización consistiría simplemente en “robo», «ocupación» o «instrumentalización» de la naturaleza, es una teoría profundamente errónea y no acorde con la realidad. También queda claro que estas estrategias son de aplicación global limitada, pero que sí se adaptan a las condiciones particulares de un lugar, un país, una región determinada del planeta. Es por eso por lo que todo esfuerzo adaptativo regional puede y debe continuar y fortalecerse, más allá y con más urgencia que cualquier plan global de rescate climático.

Esta Agenda 2030 debería dejarnos a todos con muy mal sabor de boca. Tal y como les he ido mostrando en éste y los cuatro capítulos anteriores de esta serie, son más las dudas y preguntas que las respuestas. Abusa de la emoción a costa de la razón. Ofrece muchas más buenas intenciones que medidas político-económicas de verdadero calado, implementables, financiables y, en definitiva, realmente sostenibles.

En este contexto, deben plantearse varias preguntas: ¿Los medios persiguen fines legítimos, invaden posiciones legales protegidas? ¿Son las medidas adecuadas en sí mismas? ¿Son las medidas necesarias y adecuadas? ¿Son las medidas proporcionadas después de sopesar todas las ventajas y desventajas?

¿Se trata de un plan para salvarnos a nosotros y al planeta? ¿O estamos simplemente ante un plan para someter nuestras voluntades a la idea salvífica de una élite tecnocrática? Juzguen ustedes.

Tan solo añadir que hasta el presente, los intentos de “crear mejores sociedades” a cargo de ingenieros sociales siempre han derivado en fracasos estrepitosos.

Este no tiene mejor pinta. Una mezcla muy extraña de neomarxismo, neoliberalismo y neodictadura.

Con lo bien que nos va dejando a la sociedad que sea ella misma la que se autoregule y vaya creando las soluciones a los problemas, una vez establecidas unas reglas de juego a las que deberíamos procurar ir adaptándonos todos. Que es en lo que deberíamos estar. En extender nuestros valores, como el feminismo de la igualdad de sexos o los derechos humanos que ya impregnan nuestro mundo occidental al resto del mundo que aun no los comparte. Los experimentos, con gaseosa.

Y ahora, tres buenos comentarios a esta entrada que merecen la pena y otro poco de musica;

Catlo 

Esta magnífica serie de artículos sobre las graves deficiencias científicas y técnicas de la agenda 2030, nos deja la pelota en el terreno de la ideología y la política. Las normas y legislaciones con la excusa de salvar a la humanidad seguramente generarán múltiples y severos perjucios a la humanidad. Pero esta dinámica ha venido para quedarse, que los que gestionan el poder anuncien lo contrario de lo que van a hacer: perjudicar a los humanos y, por supuesto, alterar los procesos de la naturaleza terrestre -Gates ya anuncia que quiere tapar el Sol para bajar la temperatura-.

En lo ideológico se trata de que la gente vaya asumiendo que los poderosos son algunos hombres que se han elegido a sí mismos como salvadores de una humanidad que necesita ser sometida globalmente para salvarla de sí misma. Estas operaciones ideológicas cuentan con narrativas débiles por lo cual su potencia para ir configurando una religión es escasa. Lo que sucede es que desde el S. XIX se vienen revitalizando los mitos precristianos del neolítico, mitos poblados de diosas como expresión multiforme de la Diosa Madre Tierra. Por eso feminismo, anticristianismo y ecologismo van tan estrechamente unidos. Los poderosos se hacen pasar por sacerdotes de la Diosa en su aspecto más sanguinario.

En lo político se trata de un operación de sometimiento en la cual la efectividad de las leyes se mide en términos de reducción de la libertad individual y de extension del control con medios digitales y de telecomunicación, lo que exigirá un despliegue de las TIC en el que los GAFAT ya se han colocado en vanguardia, copiando al Partido Comunista Chino, por cierto. Por tanto lo que se ha puesto en marcha, tras Trump, es una vía hacia el totalitarismo global con fecha: 2030.

Argantonio rey de Tartessos 

Sr. Gómez ya le echaba de menos. Comparto su opinión sobre el tema de la energía y de los objetivos de la agenda 2030, pero creo quede ha quedado corto en su análisis, quizás por prudencia. Le entiendo perfectamente, pero como yo no estoy sujeto a dicha virtud voy a exponer de forma desnuda lo que pienso.

El problema de la energía es que no hay más cera que la que arde y que los principios de la termodinámica son una barrera infranqueable. Los mundos de yupi del globalismo son una patraña para gente flowerpower y crédula.

La élite globalista sabe que que viene un futuro donde la energía será escasa y cara. Es imposible eliminar las fósiles sin un descenso brutal de la energía disponible per cápita. La electrificación total del transporte, de la maquinaria pesada, de la agricultura es imposible. No hay litio en el planeta para eso ni fuentes de energía primaria que cubran esa demanda en forma de electricidad, aparte de la necesidad de unas infraestructuras de generación y transporte que no existen.

Sencillamente, quieren la energía disponible para ellos, para su disfrute y mantener sus privilegios, su vida fastuosa y su control de la sociedad. Por eso, el objetivo es un mundo con mucha menos movilidad para los de abajo (de ahí la destrucción del turismo, especialmente del turismo de masas). De ahí la destrucción de la clase media, con la creación de una gran clase dependiente y subvencionada, cuyo entretenimiento sea básicamente el derivado de las TICs (tecnologías de la imagen y la comunicación) a través de dispositivos móviles (que lo son también de control). De ahí la demonización del vehículo privado, símbolo de libertad y de esa clase media a destruir.

La clase media les sale muy cara a estos señores que mandan y prefieren una gran clase pobre subvencionada (más barata y controlable, por dependiente). De ahí el Tratado de Marrakech para meter inmigrantes musulmanes y africanos en Europa como si no hubiera un mañana. Y la próxima vacuna obligatoria (o al menos en su intención, otra cosa es que lo consigan) para que la población se someta a sus designios. Vamos camino del Tercer Mundo a toda velocidad, eso sí con móviles y subvencionados para que la gente tenga algo que perder. Y con propaganda en vena.

Todas estas medidas son aplaudidas por el gobierno lacayo y cipayo de España y sus virreinatos autonómicos. Me da igual PSOE, PP, CIUDADANOS, PODEMOS, indepes. Son todos lo mismo. Solo VOX se aparta un poquito (pero muy poquito) del discurso imperante, pero están muy callados ante esta situación y apenas se les oye (más allá del boicot mediático, que también). Por eso me huelo que también pudieran ser disidencia controlada y todo una gigantesca escenificación.

Como dice Tamuda, Europa va directa al declive. Con un modelo de control al estilo chino. Unas sociedades atomizadas y racializadas, al estilo norteamericano, difícilmente pueden plantear una oposición a este tsunami de dominación y destrucción de todo lo anterior. Estamos ante un gran «reset» y la peña confía en que la vacuna hará que todo vuelva a ser como antes (lo que les venden por los medios de manipulación e intoxicación de masas). Cuando despierten del sueño será demasiado tarde, porque la Agenda 2030 cada día avanza más. Y sobre todos nosotros, mandando con un poder omnímodo, una superclase absolutamente cerrada, que tiene debajo a sus títeres en los gobiernos «nacionales», títeres a los que ha prometido una vida fastuosa y de privilegios, para ellos y sus hijos y nietos (o más generaciones). Eso sí, siempre que se ajusten al plan y obedezcan a sus amos. Y los antiguos estados-nación convertidos (ya lo son de hecho) en meras estructuras burocráticas para gestionar los designios de la superélite constituida por la plutocracia globalista.

Tamuda 

La agenda 2030, a la que se adscriben con ciego fanatismo gobiernos como el de España, incapaces de hacer frente a las realidades de la política, no es un error “científico” que se pueda tratar polémicamente en el marco de la ciencia. Es exclusivamente un error político, derivado de la necesidad que tiene toda política de justificarse en un bien supremo y sagrado; “Salvar a la humanidad” es su lema y propósito. La política siempre necesita y necesitará, un objetivo por encima de la intrascendente inmediatez, que logre unificar a los hombres bajo una determinada política, dotando de sentido transcendente al puro dominio burocrático, incapaz de generar sentido y de unir lo que naturalmente está disjunto.
Los autores de estas quimeras sobre el sentido, son las propias estructuras nacionales e internacionales de las burocracias, que alojan ejércitos de intelectuales-empleados, formados en las universidades públicas y su monopolio de la instrucción. Su función principal es escribir informes “técnicos” que crean el lenguaje de las administraciones de Occidente, inventando una ilusión de trascendencia desde supuestos nihilistas fundamentados en una redivinizada Naturaleza. Auténticos peluqueros de la peluca nihilista del poder contemporáneo en Occidente.
Los fautores son los políticos que instrumentalizan esas quimeras en función de sus propios cálculos sobre el poder.
En su conjunto, configuran una maquinaria extraordinaria que parasita a las poblaciones e intenta crear una percepción de la realidad basada en el miedo al futuro. ¡Salvar a la Humanidad! ¿Quién puede oponerse a eso?
Se ha dicho muchas veces que la política no tiene más remedio ni otra salida que imitar a la religión. En el fondo y la forma, todos los conceptos centrales del Estado y de la política, son conceptos teológicos desteologizados, o secularizados, como gusta decir el progresista. La “resacralización de lo político” será todo lo ateológica que se quiera, pero no deja de pretender ser una “teología política” vestida con traza de ciencia natural. El par religión-política no se cancela con la neutralización de las iglesias del proyecto liberal de confinar lo religioso en el ámbito de la conciencia individual. Ni tampoco con el proyecto de erradicación del ateísmo militante, cuya única salida es la construcción artificialista de una religión política. Desde la revolución francesa, pasando por la bolchevique y la nacionalsocialista, todos estos proyectos no han sido sino fracasos históricos de consecuencias devastadoras en términos de violencia política y miseria humana.
Estas ideaciones de sentido no prestan atención ninguna a los criterios racionales de organizar el mundo sin energías fósiles, propuesta como ideal imperativo de “la humanidad”. Su búsqueda es el sentido, producir una metafísica política. No se trata de negociar con las realidades. Esto lo subraya bien el autor del artículo. Tampoco se trata ya de una tecnocracia como las del S.XX, sobre las que se escribieron miles de libros tras la II GM. No es una tecnocracia de ingenieros dispuestos a ensanchar el poder del hombre mediante el empleo de la técnica y la ciencia doblegando a la Naturaleza hostil, ni la tecnocracia del management de las organizaciones en búsqueda de eficiencia, eficacia y reducción de costes. Lo que hoy tenemos colgando de nuestros bolsillos y patrimonios, es una tecnocracia de clérigos revolucionarios, dispuestos a arruinar a todo el que pillen, por un ideal de Mundo en cuyo orden de prelación se encuentra una Naturaleza divinizada, y en último lugar, un hombre despreciable que la ofende. ¿No es esto una imagen teológica invertida?
Si la preocupación sobre los gases invernadero fuera un asunto real y apocalíptico, ¿por qué no se recurre a la energía nuclear? Una energía natural y limpia, y desde luego, mucho más segura que otras formas de producción de energía.
El Instituto Paul Scherrer de Suiza realizó una estimación muy fundamentada y sólida de las diferentes fuentes de energía. Expresaron el peligro en términos de el número de muertes entre 1970 y 1992 por teravatio año (tw) de energía fabricado. Un teravatio año es un billón de vatios de electricidad fabricados y usados continuamente durante un año. Así vemos que el carbón produjo 6.400 muertes y que por tw producido fueron 342 los muertos. El gas natural 1.200 muertes y 85 por tw. La industria hidroeléctrica 4.000 muertes y 883 por tw producido. La nuclear, 31 muertes y 8 por tw.
Además de segura, la energía nuclear, tiene una ventaja incomparable, y es lo fácil que resulta controlar los residuos que genera. Si toda la energía que consumimos en la Tierra durante un año se produjera mediante reactores de fisión nuclear, los residuos se podrían almacenar en un cubo de 17 metros de lado, algo perfectamente gestionable.
El proyecto de sustituir las fuentes de energía actuales, es paralizante y destructor. Algo propio de locos y fanáticos. Llevaría a Europa a su declive histórico, porque se pretende realizar a costa de lo que sea con tal de salvar la política de un puñado de clérigos y burócratas. Oracularmente me parece una quimera fracasada de antemano y que en 2030 será motivo de escarnio, desbordada esa ilusión por realidades mucho más perentorias. Pero quién sabe, a veces los locos y los tontos se adueñan del mundo.

El futuro que nos están fabricando (I)

El futuro que nos están fabricando (II)

El futuro que nos están fabricando (III)

  1. Agenda 2030. ¿Camino de servidumbre? (I)
  2. Agenda 2030. ¿Camino de servidumbre? (II)
  3. Agenda 2030. ¿Camino de servidumbre? (III)
  4. Agenda 2030. ¿Camino de servidumbre? (IV)

Como era de esperar empiezan a saltar las alarmas. Tras un año de impasse y de medidas que se revelan ineficaces para contener la pandemia y para sobrevivir economicamente a ella las primeras víctimas, la hostelería, la víctima propiciatoria que ofrecemops a los virus de la pandemia para aplacarla, comienza a rebelarse.

Ayer José F. Peláez en un excelente artículo que les pido por favor que lean antes de seguir planteaba la cuestión que nadie quiere hacer;

…cerrando los bares, estamos convirtiendo en nuestros esclavos a hombres libres con negocios prósperos, a los que estamos purgando en pos de un bien común para el que no estamos legitimados moralmente.

Mis intereses no son más importantes que los de los hosteleros ni mis hijos son más importantes que los suyos

¿Podemos exigir que se mueran de hambre literalmente, que pierdan sus negocios, sus formas de vida, todo, a los hosteleros para no se sabe muy bien qué?…porque con sus cierres no se acaba con esto ni de coña.

Hace dos días nos llegaba la noticia de que en Italia los restaurantes italianos se rebelan contra el gobierno de Conte con el movimiento popular “Yo abro”

Hoy me llega la noticia de que en Checoslovaquia están en las mismas, allí se lo plantean con mas astucia, formar un movimiento político que merced a las leyes les permita convertir los bares y restaurantes que se suman a la iniciativa en “centros de discusión política”, lo que les posibilita legalmente abrir y trabajar para poder llevar algo a la mesa de su casa. Ya hemos tenido suficiente y creemos que los ministros deberían considerar dejar sus cargos es la conclusión a la que llegan. Y estoy de acuerdo con ellos.

En cuanto a soluciones efectivas ya se ha comentado en el blog como los chinos y otros países orientales hacen frente al covid con infinitamente mas éxito que nosotros, avanzados occidentales. No he tenido ninguna respuesta al planteamiento que hice en ese post, la posibilidad de hacer lo que hacen ellos y dejarnos de la ya maloliente excusa del “no se podía saber”, excepto sinsorgadas como que allí lo pueden hacer por que es una dictadura. O mas estúpido aún, de que “es que como son orientales, si pueden”

Ayer me encuentro con el dato, en Taiwan, (o república China, país enemigo de la república popular china, China comunista continental que se lo quiere anexionar,) que no es una dictadura, con 22 millones de habitantes tienen 7 fallecidos por covid desde que empezó la pandemia. No son dictadura pero se lo toman muy en serio y siguen el mismo patrón.

Como lo hacen es de la forma mas sencilla, lógica y evidente, no hace falta ser epidemiólogo, médico, virólogo ni tan siquiera tener la EGB para saberlo. En el enlace que he puesto se explica con dibujitos (fotos) y todo. Blindar fronteras, buscar contagiados (focos de contagio) como si nos fuera la vida en ello y aislarlos a ellos hasta que se curen. Y test y mas test.
Hay que joderse lo sencillito que es. Al principio no se sabía, luego no se podía porque no había suficientes test, ¿y ahora, un año después?…¿y si las vacunas no son 100% efectivas, que seguramente no lo serán?…estamos dando tiempo a que surjan cepas cada vez mas duras y agresivas, e inmunes a las vacunas.
Taiwan, 22 millones, 7 muertos, 5.000 veces menos que nosotros y, con la economía boyante. Aumentando su PIB.

Hagan juego señores.

El que sea todo el mundo occidental el que se empeñe en que “hay que convivir con el virus” en vez de como hacen estos estreñidos orientales de combatirlo como si fuese una epidemia capaz de matar mucha gente y arruinar países no me consuela ni una miajita. La estupidez de muchos no me alivia, al contrario, irrita y condena, que es lo peor.
Así que, ¿criticar al gobierno?…no tiene sentido, aquí hasta en cada ayuntamiento se enfoca de la misma forma que lo hace Sánchez, confinamientos estúpidos, (dado que no les sacan provecho buscando a los contagiados como debieran), toques de queda aun mas estúpidos o cierres de la hostelería, mientras los colegios se mantienen abiertos aunque nos muramos todos, se deja mano ancha a que se organicen botellones y fiestukis y sobre todo, no se hacen tests masivos cada poco y se aisla a los enfermos como si nos fuera la vida en ello, y hay que ver si nos va. 90.000 muertos y el país a cascarla, no se sabe las décadas que costará, si se hace que ya lo dudo, recuperar el nivel de vida que teníamos.
Si es que nos trabajamos a pulso lo que nos pasa, de eso no hay duda. Eligiendo estos gobernantes y aun peor, compartiendo con ellos sus recetas.

Va uno, alucinado, a leer el artículo para ver a que raza se refieren con eso del estereotipo racial y agresivo” y se encuentra con el vacío;

“Los académicos organizadores de una conferencia de historia del arte consideran que el icono japonés “promulga un legado de opresión”.

Los tres monos sabios, o tres monos místicos, proceden de la cultura japonesa. Uno de ellos se tapa los ojos, otro las orejas y otro la boca, lo que tradicionalmente se ha interpretado como “no ver el mal, no escuchar el mal y no decir el mal“, y cuya simbología se volvió muy popular en el pueblo japonés entre los años 1185 y 1392.

Los organizadores de una conferencia de historia del arte para la Universidad de York se han disculpado públicamente por usar una imagen de los tres monos en el material promocional y han retirado la imagen de la página web para evitar ofensas, porque consideran que son un estereotipo racial opresivo.

“Tras reflexionar, creemos firmemente que nuestro primer póster no es apropiado, ya que su iconología promulga un legado de opresión y explota los estereotipos racistas”, han afirmado los académicos en un comunicado publicado por The Times.

Preocupados por que la imagen pudiera ser un insulto para las minorías étnicas, los académicos han decidido suprimir a los tres monos sabios como muestra de responsabilidad y “del privilegio de poder actuar y ser mejores”.

Es de locos. Una imagen icónica del mundo entero contra el mal, el “no oír, no ver (el mal) y no decir nada mal”, representado por algo tan neutro como unos simpáticos monos, convertido no se sabe por qué, (y daría medio brazo por saberlo, han de ser mas alucinantes las razones que medio kilo de LSD) en un insulto a las minorías étnicas. Con un par de cojones.

El desparrame mental de la izquierda radical que padecemos, heredera directa del mayo del 68, se basa no en la realidad si no en las emociones y en el “relato”.

O en palabras de Erriguel basadas en la crítica a Mayo del 68 del comunista de la vieja escuela Régis Debray, aquella a la que arrumbó al desván de la historia ese Mayo del 68;

Porque Mayo del 68 inaugura los tiempos en que la representación de lo real predomina sobre la realidad misma. La brutalidad y la violencia ya no fuerzan el curso de la historia, porque lo que importa es controlar las percepciones, imponer un “marco” narrativo,”construir un relato” (storytelling). Por eso Mayo del 68 puede considerarse como el umbral de nuestra época. Su meollo revolucionario consiste en el triunfo de la publicidad sobre la política, en el paso de los tiempos postpolíticos, en el fin de la política. Porque a partir de entonces todo se regulará de forma autónoma, o como dice Debray “a nivel social, pre o post poloítico, es decir,: sin dirección, sin proyecto ni voluntad consciente”

Mayo del 68 fue en este bsentido, la revolución que acaba con todas las revoluciones; el momento en el que el mercado mundial suplanta al mercado nacional. Variqas décadas después, en nuestra época de gobernanza y tecnocracia global, no cabe si no adnirar la lucidez premonitoria del análisis de Régis Debray.

Pensar lo que mas les duele, Adriano Erriguel, ensayos metapolíticos.

Y dentro de este estado de las cosas, podemos entender que la izquierda radical, la moderna, que ya bien poco tiene que ver con la de antes, y que se basa no en el proletariado si no en las minorías, en el feminismo, en la inmigración, etc, y que empapa todos los estamentos de la sociedad y las universidades el primero, (recordemos de donde salen los dirigentes del Podemos, casta política surgida al calor del 15 M y al que parasitó desde el primer día, (y fui testigo de ello personalmente al asistir a las primeras asambleas de calle del 15M), y por ello es en las universidades donde se están dando estos casos como el que abre este hilo o estos otros;

San Francisco cambiará el nombre del Abraham Lincoln High School porque el expresidente no demostró que ‘la vida de los negros le importaba;

Colombo no se acuerda que es el teniente Colombo. El Alzheimer no distingue, le toca a quien le toca, también a los artistas. ¿Qué os parece si empezamos por Eduardo Chillida? (1924-2002) La vanguardia de nuestros escultores, reconocido mundialmente. La sirena varada

Las 3 dimensiones eran su espacio natural, el hierro y el hormigón sus herramientas de expresión. Sus obras repartidas por las calles y plazas de las principales ciudades del mundo son ya patrimonio de la humanidad. Elogio al agua (Barcerlona) y Reunificación de Alemania (Berlin)

“Un día soñé una utopía: encontrar un espacio donde pudieran descansar mis esculturas y la gente caminara entre ellas como por un bosque” En el caserío Zabalaga y sus jardines encuentra el espacio para sus en perfecta armonía con la naturaleza, entre hayas, robles y magnolios

En http://museochillidaleku.com tendréis toda la información para visitar el @Chillida_Leku Hay que dar un paseo por ese bosque encantado donde quedarás embrujado. El escultor que peinó el viento fue investido doctor honoris causa por su “íntima relación con la libertad y la verdad” por la Universidad Complutense de Madrid el 8 de octubre del 2000. Fue su último acto público. La Enfermedad de Alzheimer (EA) le tuvo retirado hasta su muerte el 19 de agosto del 2002 que nos dejó el vasco más universal.

El peine de los vientos, en Donosti.

Cambiando de registro, ¿os acordáis de “Verano Azul”, “Farmacia de Guardia” y del exitoso telefilm “La Cabina”? Sí, todas tienen en común a su director, Antonio Mercero, también sufrió la EA y os voy a contar una anécdota…

La cabina

…Cuando su deterioro cognitivo era ya evidente, lo visitaron unos amigos y fueron a tomar unas cervezas, él se quedó mirándolos y les dijo “No sé quiénes sois, pero os quiero”. Paradoja de la vida, 2 años antes del diagnóstico, rodó ¿Y tú quién eres?…

…Con Manuel Alexander que interpreta a un anciano, enfermo de la EA, y José Luis López Vázquez. Los tres genios. Mi agradecimiento a http://alzheimeruniversal.eu@AlzUniversal

¿Continuamos con el arte y la EA?. Norman Rockwell (1894-1978). Pintor e ilustrador estadounidense. Anclado en sus comienzos en un realismo inocente, pintando a niños en diferentes actitudes cotidianas, fue evolucionando en temas de más calado social. Antes del pinchazo.

Fue ilustrador oficial del Saturday Evening Post. Colaboró en la publicidad de McDonald, Coca-Cola y otros productos de primera línea

Ruby Brigets, una niña negra, acude por primera vez a una escuela de blancos, en pleno debate sobre la segregación racial, escoltada por 4 marshals (USMS). Norman sabe plasmar el momento en su obra “El problema con el que todos convivimos” Observad con atención todos los detalles

El 8/11/1978 muere, habiendo padecido la EA, en Stockbrige, Massachussetts, donde podéis visitar su museo.

Desaparece la conexión entre las neuronas, el cerebro sufre una atrofia generalizada. El pintor William Utermohlen (1933-2007) plasma esta atrofia en sus autorretratos en diferentes etapas de su enfermedad diagnosticada en 1995. Autorretrato antes de la enfermedad en 1967

Los siguientes autorretratos fueron realizados en 1996, 1998, 1999.

Y estos fueron los dos últimos, de los años 2000 y 2001. Le sobrevino la muerte en el 2007

…y Peter Falk murió sin saber que fue el teniente Colombo. No he querido ser pretencioso con este hilo, pero si he logrado hacer algo más visible una enfermedad de la que no queremos acordarnos, me doy por satisfecho. Muchas gracias.

Este post es la recopilación del magnífico hilo de tuiter de Antonio Palacios

El día pasado me comentaba nuestro reportero dicharachero Luis que estaba leyendo esta web que por otra parte comentaba Plazamoyúa en tuiter. Como trata precisamente de algunas de las consecuencias de usar coches eléctricos la cuelgo aquí, por su indudable interés. Ya siento que en mi traducción macarrónica de google se pierdan los dobles sentidos del original, si vosotros, los que domináis el inglés lo leéis en el original y me avisáis de alguna lo edito y lo cambio.

El caso es que para llegar a las cifras de parque móvil completamente eléctrico, habría que multiplicar la potencia de generación y construir redes de distribución nuevas, las existentes no valen para esa gigantesca demanda, así que si nuestros paisajes ya dan asco con tanto molinillo asesino habremos de prepararnos para poner tres veces mas. Unas inversiones bestiales, con aumentos de impuestos ad hoc. Un horizonte delicioso. Y aun así prepararnos para cortes de luz estilo venezolano. ¿Alguien da mas?

Al tema, la “transición energética” hacia un mundo mejor. Parece que la vanguardia (Alemania) ya se plantea racionamientos de electricidad. Un clásico que suele acompañar a las ideas angelicales.

Alemania sopesa el esquema de racionamiento de la electricidad para estabilizar su red eléctrica verde ahora inestable

¿Es el modelo alemán el futuro de Estados Unidos?

¿Poner fósforos a cargo de combatir incendios de gasolina? Incluso  más injerencias ideológicas parece ser el enfoque del gobierno alemán para resolver el lío de la red eléctrica que creó en primer lugar su intromisión anterior.

Antes de los días del alarmismo e histeria climática, la tarea de decidir cómo producir mejor electricidad se dejaba en manos de ingenieros y expertos en generación de energía, personas que realmente lo entendían. El resultado: Alemania tenía una de las redes eléctricas más estables y fiables del mundo.

Las energías verdes desestabilizaron la red eléctrica alemana

Luego, en la década de 1990, activistas ambientales, políticos, alarmistas climáticos y pseudo-expertos decidieron que podían hacer un mejor trabajo en la generación de energía en Alemania y finalmente aprobaron la extravagante ley y las reglas de alimentación de energía verde de EEG. Insistieron en que las fuentes de alimentación intermitentes y extremadamente fluctuantes se podían administrar fácilmente y hacerlo a bajo costo.

Los apagones amenazan

Avance rápido hasta hoy: el resultado de toda la intromisión del gobierno se está volviendo notoriamente claro: el país ahora se encuentra al borde de apagones debido a la inestabilidad de la red, tiene los precios de electricidad más altos del mundo, depende más de las importaciones y ni siquiera está cerca para cumplir sus objetivos de emisiones.

La desvencijada y caprichosa red eléctrica de Alemania amenaza ahora toda la estabilidad de la red eléctrica europea, como vimos  recientemente .

La necesidad de “suavizar” los picos de demanda

Entonces, ¿qué solución propone Berlín hoy? Lo adivinó: más intromisión e interferencia, soluciones burócratas más extravagantes. Entre ellos se incluyen el cierre de las plantas de energía nuclear y de carbón de carga base restantes, y depender aún más de las fuentes de energía que llevaron al país a su actual lío en primer lugar.

¡Y son nuevas las restricciones sobre cuándo pueden consumir energía los consumidores y la industria! Racionamiento energético y apagones selectivos.

Cortar los cargadores de baterías de los vehículos eléctricos y la industria

Para hacer frente a los problemas de la red eléctrica, el ministro de Economía de Alemania,  Peter Altmaier,  presentó un proyecto de ley que permitiría a las empresas eléctricas “cortar temporalmente la carga de energía de los coches eléctricos cuando vuelva a haber muy poca electricidad disponible”, una idea conocida como “pico suavizado ”.

“Desde hace algún tiempo se practican paradas debido a cortes de energía. Las fundiciones de aluminio, por ejemplo, tienen que aguantar el corte de energía durante períodos de tiempo limitados ”,  informa Tichys Einblick . “Estos, al igual que las instalaciones de almacenamiento refrigerado, consumen grandes cantidades. Es un juego peligroso porque después de tres horas el metal fundido se ha solidificado y la fábrica está arruinada ”.

La situación ahora es “demasiado crítica”

La situación en la red eléctrica alemana se ha deteriorado tanto que  Tichys Einblick  también comenta: “La situación en las redes eléctricas se ha vuelto demasiado crítica. Lo único que ayuda son ideas abstrusas como: ‘¡No se le permite repostar su automóvil de 10 am a 8 pm todos los días!’ ”

Las empresas eléctricas han exigido desde hace algún tiempo una ley que permitiría “suavizar los picos”, mientras luchan por evitar que la red, cada vez más impulsada por energía solar y eólica, se salga de control y caiga en la oscuridad. En otras palabras:  apagones específicos .

Y como menciona Tichy Einblick, el creciente número de automóviles en el mercado solo servirá para causar picos de demanda de energía más extremos. Actualmente, Alemania está preparada para hacer un gran impulso en la movilidad eléctrica este año.

Sin electricidad hasta 2 horas al día

En el proyecto de ley, que desde entonces ha sido retirado del mercado debido a que se consideró tan embarazoso, estaba escrito que “las instalaciones de consumo controlables” serían capaces de recibir  sin  electricidad durante un máximo de dos horas por día si había una amenaza de sobrecarga de la red .

“Esto incluye estaciones de carga para coches eléctricos y bombas de calor, que ya se pueden desconectar temporalmente de la fuente de alimentación”, informa Tichy.

Más carga en la red eléctrica

Actualmente, solo hay 33,000 puntos de recarga de autos eléctricos en Alemania, un país con más de 50 millones de autos, y el gobierno planea una gran expansión en el futuro, pero no está seguro de cómo debería ser esa infraestructura. Es una política de ir a toda velocidad en total oscuridad y esperar que no haya una pared de ladrillos en el camino.

El gobierno admite que no va a funcionar

Tichy comenta además: “El gobierno alemán ha reconocido que en el futuro sistema eléctrico, ya no será posible satisfacer todas las demandas en todo momento. Por lo tanto, el control del lado del consumidor debe ser legalizado ”. […] “Los consumidores controlables como bombas de calor, calentadores eléctricos y cajas de pared, es decir, estaciones de carga para móviles electrónicos, se apagarían de forma variable en ocasiones”.

Este es el lamentable estado de la red eléctrica que alguna vez fue muy apreciada en Alemania.

wattsupwiththat.com

Fuente

Me lo envía mi hijo y se lo dedico a María, que con el confinamiento y la nieve tiene que estar un pelín aburrida 😉

Ya saben, pantalla completa imprescindible y a gozar de los sustos que nos da este “rider” adrenalínico.

Al final del vídeo descubres que grabar esto también tiene su precio 😀

Cualquiera que sea su posición sobre los subsidios en general, es difícil argumentar que los contribuyentes deban pagar la factura para producir automóviles de lujo comercializados para los estadounidenses más ricos. -Dan Eberhart, Forbes

De la web friendsofscience.org

Parte 1

Exponiendo la fantasía de los vehículos eléctricos: el costo real de los vehículos eléctricos.

El gobierno federal canadiense ha establecido una serie de objetivos que los fabricantes de vehículos de motor deben cumplir en sus ventas de vehículos ligeros (automóviles, SUV y camionetas). Los vehículos de emisión cero, incluidos los vehículos híbridos enchufables, de pila de combustible de hidrógeno y de batería eléctrica, deben constituir al menos el 10% de las ventas para 2025, el 30% para 2030 y el 100% para 2040.

Para cumplir con estos objetivos, el gobierno ha implementado varias medidas tributarias, de subsidios y regulatorias. Los medios ofrecen una serie aparentemente interminable de artículos que afirman que los costos de los vehículos eléctricos están disminuyendo y las ventas aumentan tan rápido que los objetivos del gobierno son alcanzables. Los compradores de automóviles, al considerar la posibilidad de comprar un vehículo eléctrico, deben considerar el costo de poseer y operar uno en comparación con el de un automóvil impulsado por un motor de combustión interna (ICE). Lo que el consumidor no puede ver son los costos económicos para toda la sociedad. De hecho, en Canadá y otros países, prácticamente no existe ningún aspecto de la producción, compra y uso de vehículos eléctricos que no reciba algún tipo de subsidio. En este artículo, lo demostraré utilizando la información disponible en Canadá y Estados Unidos.

Los subsidios notables incluyen:

• Financiamiento por parte de los contribuyentes para investigación y desarrollo específicamente para vehículos eléctricos: el financiamiento federal de EE.UU. para I + D para vehículos eléctricos fue de US $ 1.300 millones durante el período 2016-2019.
• Los gobiernos federal y de Ontario han prometido una subvención de $ 590 millones a una planta de Ford en Oakville para construir vehículos eléctricos.
• El gobierno federal otorga a los fabricantes de vehículos eléctricos $ 30 millones por año en exenciones fiscales.
• La administración Obama otorgó US $ 2.4 mil millones en subvenciones para apoyar el desarrollo de vehículos eléctricos y baterías.
• Los estados de Estados Unidos también otorgan grandes subsidios; Nevada proporcionó subsidios por un total de US $ 1.2 mil millones a Tesla para la “Gigafábrica”
• Los contribuyentes proporcionan subsidios muy generosos en forma de reembolsos y créditos fiscales a los compradores de vehículos eléctricos; el gobierno canadiense proporciona $ 5,000 por vehículo y el gobierno de los Estados Unidos proporciona un crédito fiscal por valor de $ 7,500 por vehículo. Se otorgan subsidios adicionales para la instalación de estaciones de recarga en hogares, edificios de apartamentos y lugares de trabajo.
• Los programas regulatorios que dictan los niveles de intensidad de las emisiones que deben alcanzar los automóviles proporcionan que las empresas puedan evitar pagar grandes multas por incumplimiento comprando “créditos” a los fabricantes de vehículos eléctricos; El valor total de estos subsidios cruzados en los Estados Unidos fue de aproximadamente US $ 1,1 mil millones solo en 2019.

Los costos reales que puede ver el comprador de automóviles son más altos para los vehículos eléctricos que para los automóviles con motores de combustión interna, principalmente debido al gran costo de capital de la compra inicial. En California, la diferencia es de aproximadamente 13.000 dólares para un Tesla Model 3 de gama media. Los costos de las baterías de los vehículos eléctricos están ahora entre 175 y 300 dólares por kilovatio-hora. A $ 175 por kWh, el precio del petróleo tendría que triplicarse de los niveles actuales antes de que el vehículo eléctrico sin subsidio fuera más barato de comprar y operar.

¿Quién se beneficia de las subvenciones al contribuyente? Según estudios en Canadá y Estados Unidos, entre el 50% y el 75% de las personas que compran vehículos eléctricos lo habrían hecho sin el subsidio. En los EE. UU., La gran mayoría del subsidio proporcionado por el crédito federal para vehículos de motor con propulsión eléctrica enchufable se destina a las personas con mayores ingresos, y el 20% superior de las personas que generan ingresos recibe el 90% del crédito.

Los defensores de los vehículos eléctricos a veces afirman que convertir toda la flota de vehículos ligeros para que funcione con electricidad no aumentará los costos de generación de electricidad y transporte para la sociedad. De hecho, según un estudio realizado por el ingeniero eléctrico Kent Zehr, proporcionar la energía para la conversión completa de la flota de vehículos canadienses requeriría más de 10,000 megavatios de capacidad de generación eléctrica adicional, más de cinco veces la capacidad que agregará el sitio. La presa C en Columbia Británica y la hidroeléctrica Muskrat Falls en Terranova juntas. Los costos de la capacidad de generación adicional y las líneas de transmisión serían de cientos de miles de millones de dólares si pudieran construirse para 2040, lo cual no es posible.

En resumen, la tesis de que los vehículos eléctricos son beneficiosos y asequibles se basa en engañar a los canadienses sobre sus costos económicos reales. El objetivo del gobierno federal para 2040 no es deseable ni alcanzable solo por motivos de costo. Las otras partes de esta serie examinarán las implicaciones ambientales de buscar electrificar todos los vehículos y las tendencias probables en las ventas de vehículos eléctricos canadienses y mundiales.

Parte 2

Evaluación de los supuestos beneficios de los vehículos eléctricos

Exponiendo la fantasía del vehículo eléctrico

Existe una percepción generalizada de que los vehículos comerciales y de pasajeros alimentados con gasolina y diesel están “sucios” y que los vehículos eléctricos están “limpios”. Esta percepción ha servido para racionalizar una amplia gama de políticas, programas, regulaciones y subsidios gubernamentales que han desalentado y desfavorecido el uso de motores de combustión interna y han promovido la venta de vehículos eléctricos y la instalación de infraestructura de reabastecimiento eléctrico a expensas de los contribuyentes.

Sin embargo, si uno examina la verdad detrás de estas afirmaciones, se encuentra que, sobre la base del ciclo de vida, la producción y el uso de vehículos eléctricos tienen muchos efectos ambientales adversos.

Una sola batería de automóvil eléctrico que pesa 1,000 libras generalmente contiene alrededor de 25 libras de litio, 30 libras de cobalto, 60 libras de níquel, 110 libras de grafito, 90 libras de cobre y 400 libras de acero, aluminio y varios componentes plásticos. La extracción de los minerales clave (litio, cobalto, níquel, grafito y cobre) de cada batería requiere extraer aproximadamente 90.000 libras de mineral. Eliminar la sobrecarga para extraer estos minerales significa excavar y mover entre 200.000 y 1.500.000 libras de tierra, un promedio aproximado de 500.000 libras por batería. Además, la energía equivalente a 100 barriles de petróleo se utiliza en los procesos para fabricar una sola batería que puede almacenar el equivalente a un barril de petróleo.

Un estudio del ciclo de vida revisado por pares que comparó vehículos convencionales y eléctricos sirvió para evaluar una amplia gama de impactos ambientales.

“Para empezar, aproximadamente la mitad de las emisiones de dióxido de carbono durante la vida útil de un automóvil eléctrico proviene de la energía utilizada para producir el automóvil, especialmente en la extracción y procesamiento de las materias primas necesarias para la batería. Esto se compara desfavorablemente con la fabricación de un automóvil a gasolina, que representa el 17% de las emisiones de dióxido de carbono durante la vida útil del automóvil. Cuando aparece un nuevo vehículo eléctrico en la sala de exposiciones, ya ha sido responsable de 30.000 libras de emisiones de dióxido de carbono. La cantidad equivalente para la fabricación de un automóvil convencional: 14.000 libras “

Una vez en la carretera, las emisiones de dióxido de carbono de los vehículos eléctricos dependen del combustible de generación de energía utilizado para recargar la batería. Si proviene principalmente de plantas de energía de carbón, producirá alrededor de 15 onzas de dióxido de carbono por cada milla que recorra, tres onzas más que un automóvil similar a gasolina ”.

Esto está muy lejos de las “emisiones cero”.

Un informe reciente de las Naciones Unidas advirtió que las materias primas utilizadas en las baterías de los vehículos eléctricos están altamente concentradas en un pequeño número de países donde las regulaciones ambientales, laborales y de seguridad son débiles o inexistentes. La producción “artesanal” de cobalto en la República Democrática del Congo suministra ahora dos tercios de la producción mundial del mineral. Muchas de las minas emplean mano de obra infantil en tareas extremadamente peligrosas.

“Se estima que hasta 40.000 niños trabajan en condiciones extremadamente peligrosas, con equipo de seguridad inadecuado, por muy poco dinero en las minas del sur de Katanga. Los niños están expuestos a múltiples riesgos físicos y violaciones y abusos psicológicos, solo para obtener unos ingresos escasos para mantener a sus familias ”.

Hay otras consecuencias ambientales adversas al final del ciclo de combustible de la batería. Es difícil reciclar las baterías de los vehículos eléctricos. Plantean grandes retos por su peso y complejidad. También es difícil recuperar material comercialmente útil de baterías gastadas.

En resumen, la imagen limpia y ecológica de los vehículos eléctricos contrasta radicalmente con la realidad de fabricar baterías, alimentarlas desde la red y desecharlas al final de su vida útil.

Parte 3

En 2009, varios gobiernos (incluido Canadá) formaron un foro de política multilateral llamado Iniciativa de vehículos eléctricos (EVI) para acelerar el despliegue de vehículos eléctricos en todo el mundo. El objetivo de este grupo era el despliegue mundial de 20 millones de vehículos eléctricos para 2020. La Declaración de París sobre movilidad eléctrica y cambio climático, realizada en el momento del Acuerdo COP21 en París en 2015, estableció objetivos de más de 400 millones de vehículos eléctricos. ruedas y más de 100 millones de vehículos eléctricos para 2030. Los medios de comunicación publican con frecuencia afirmaciones de que los costos de los vehículos eléctricos están disminuyendo y que el mundo pronto dependerá casi por completo de los vehículos eléctricos para el transporte personal.

No hay duda de que, con la ayuda de al menos $ 50 mil millones en subsidios gubernamentales, las ventas de vehículos eléctricos han aumentado considerablemente desde 2010. A finales de 2020, el stock mundial de vehículos eléctricos es de aproximadamente 10,5 millones, solo a la mitad del objetivo de EVI. Las ventas de todos los vehículos personales también han crecido, y en 2019 totalizaron 64,3 millones por año, con un stock total de vehículos de más de 1.300 millones. Por lo tanto, los vehículos eléctricos constituyen el 0,77% de la flota mundial de vehículos, muy lejos de la visión establecida por los proponentes.

Los gobiernos de Europa, América del Norte y China han sido los mayores subsidiadores de los vehículos eléctricos, pero están pasando cada vez más de la financiación a los enfoques regulatorios. Más de 14 países y 20 ciudades han propuesto prohibir la venta de vehículos de pasajeros propulsados ​​por combustibles fósiles en algún momento en el futuro. Canadá se ha fijado una serie de objetivos. El diez por ciento de todas las ventas de automóviles ligeros deben ser eléctricos para 2025, el 30% para 2030 y el 100% para 2040. En mi opinión, esta es una restricción innecesaria y excesiva de la libertad personal. También tendrá consecuencias no deseadas, incluido el alentar a los propietarios de automóviles a que se aferren a sus vehículos de gasolina por más tiempo (la “solución cubana”).

Las ventas de vehículos eléctricos de aproximadamente 40.000 unidades representaron el 2,7% de todas las ventas de vehículos ligeros en Canadá en 2019. Ahora hay 168.000 vehículos eléctricos en las carreteras canadienses, menos del 1% de los 23 millones de vehículos ligeros registrados. En ausencia de medidas nuevas y más costosas, parece muy poco probable que se cumplan los objetivos del gobierno de 825.000 vehículos eléctricos registrados en 2025 y 2,7 ​​millones en 2030.

La conclusión de esta serie de tres partes es que, contrariamente a los mensajes de los medios, existen importantes limitaciones físicas y económicas en el crecimiento del uso global de vehículos eléctricos. Los más importantes son las limitaciones en la capacidad de los sistemas de transmisión y generación eléctrica actuales para satisfacer el aumento de carga que implicaría impulsar un aumento importante en la flota de vehículos eléctricos; el costo de instalar los sistemas de recarga domésticos; los límites geológicos, económicos y sociales de la capacidad global para suministrar los minerales necesarios para las baterías; la preocupación constante de los consumidores por la autonomía de los vehículos eléctricos, la fiabilidad en climas fríos, los tiempos de repostaje y el coste; y el tiempo necesario para realizar la transición. A la tasa de ventas de vehículos eléctricos de 2019 de 40.000 en Canadá, se necesitarían 588 años para reemplazar el stock de vehículos ligeros canadienses de 2019 de 23,5 millones.

Sobre el Autor

ROBERT LYMAN es un economista con 27 años de experiencia como analista, asesor de políticas y gerente en el gobierno federal canadiense, principalmente en las áreas de energía, transporte y política ambiental. También fue diplomático durante 10 años. Posteriormente, trabajó como consultor privado realizando investigaciones y análisis de políticas sobre temas de energía y transporte como director de Entrans Policy Research Group. Es un colaborador frecuente de artículos e informes para Friends of Science, una organización independiente con sede en Calgary preocupada por los problemas relacionados con el cambio climático. Reside en Ottawa, Canadá. Bio completa

Rompedores: La economía de China se expandió un 2,3% en 2020, impulsada por un crecimiento del 6,5% en el último trimestre, lo que lo convierte en el único país importante en evitar una contracción

Página siguiente »