julio 2021


Me ha contado hace unos minutos mi querida María que se nos ha ido Lois. No por esperado, el golpe es menor.

Estuve conversando con el hace un par de meses, quedamos para comer un buen pescado y pasar un rato juntos. Lo fui a buscar a su pueblo y bajamos al Puerto Viejo debajo de su casa.

Sabía por él mismo hacía tiempo que estaba muy jodido y sin esperanza de solución. Simplemente tenía unos medicamentos o tratamientos, cuatro me contó, que iría empleando según dejasen de hacer efecto. Me lo contó porque yo le podía entender bien dado que había pasado por algo parecido, pero el no era de andar dando lástima ni tener que aguantar la pena de la gente. Me dijo que no lo andase contando y así lo hice en la red, sólo a dos buenos amigos les avisé, advirtiendo de que mantuviesen confidencialidad absoluta, María y Luis, con los que mantengo estrecho contacto.

Hace un par de semanas le traté de sacar de casa, pero no salía de ella me dijo, para ir a comer de nuevo, me tocaba a mi esta vez invitar pero sobre todo era para poder disfrutar de su compañía aunque fuese en tan duras circunstancias. Me comentó que no tenía ánimo y me puse en lo peor.

A Lois lo conocí hace ya muchos años cuando un grupo de internautas conocidos en la red y de ideas cercanas en la política quedamos en juntarnos para conocernos.

Fue sin duda quien más me impresionó de aquel grupo de personas excelente. El que más me gustó por su forma de discurrir, de razonar, de argumentar, sencillamente magistrales con su mente tan bien amueblada, un pozo muy hondo de conocimiento, cultura y saber. Ha sido un inmenso placer conocerte y disfrutar de tu talento y de tu bonhomía Lois.

Fui perdiendo con los años la pista a todos menos a él. Fui creo su primer y asiduo comentarista en su blog PlazaMoyúa cuando lo creó, referencia en España entre los blogs dedicados a la divulgación de la problemática desarrollada entorno al calentamiento global antropogénico CGA (o acojonante como el decía).

También se hablaba de política, no en vano Lois fue uno de los que estaban en el ajo de la creación de Unión Progreso y Democracia, un intento de superar por el centro y por la calidad de las ideas al PP, (eso era bien fácil y dada día más) el único partido hasta entonces en España que plantaba cara a los nacionalismos separatistas y a esa izquierda cainita, antes Psoe y ahora simplemente PS, partido sanchista, que ha acabado siendo una sucursal bolibariana de la Cuba de Fidel.

La política cada vez le daba mas repelús y estos últimos años la fue dejando, apoyó a Ciudadanos, el recambio de UPyD hasta que pinchó con Arrimadas definitivamente pero disfrutaba aún denunciando el discurso de la izquierda cada vez mas totalitario y excluyente. El la denominaba amablemente como mentalidad kindergarten, de jardín de infancia. Infantil, emocional, pero también profundamente autoritaria y plagada de contradicciones entre lo que presume y lo que hace en realidad.

Disfrutaba desmenuzando las contradicciones de ese discurso que algunos buenos polemistas como Marod en su blog defendían a capa y espada, imbuidos de ese orgulloso “yo soy de izquierda” que para ellos suele querer decir que son mas justos y amables, mas abiertos y tolerantes y mas respetuosos con los demás. Que son mejores personas, vaya, que esos “fachas de derecha”, que son para ellos quienes no presumen de ser de izquierda.

Lois una y otra vez les mostraba lo equivocados que estaban con su complejo de superioridad y sobre todo, con sus ideas de como mejorar el mundo con esa ingeniería social que tanto les motiva. Como la cultura de la cancelación a la que he dedicado esta breve entrada anterior.

Por activa y por pasiva, por delante y por detrás, del derecho y del revés les mostraba con una infinita paciencia que a mí me abrumaba, por qué estaban equivocados. Con lo de la ideolgía de género por ejemplo, esa última modernez neomarxista que niega los sexos y la biología porque son “constructos sociales” , o con la discriminatoria ley de violencia de género, que se carga la presunción de inocencia, o con la tendencia de las universidades modernas de expulsar a quienes no comulguen con las ruedas de molino wokesistas (término que emplearé en lugar de “progresistas” por ser esta, la de la progresía, la mas reaccionaria de las ideologías hoy día) que nos arrinconan.

A mí me chirriaba que dedicase tanto esfuerzo para convencer a quienes jamás aceptan que están equivocados, me parecía malgastar esfuerzo y tiempo, pero es lo que a él le motivaba, “me ayuda a mejorar mis argumentos, a perfeccionarlos” venía a decir a menudo.

Yo le solía pedir consejo y opinión, la suya era para mí muy importante, la que más.

Su vida durante muchos años fue la mar y los barcos de vela, pasó décadas navegando por los mares y viviendo en sitios tan exóticos como las islas del Pacífico. Eso era una afición que compartíamos y le tenía envidia por haber llevado a cabo lo que para mí se quedaron en simples sueños. Recuerdo cuando estuve en un tris de comprar un pequeño velero que estaba en Fueterrabía hace tres años, le pedí que viniese conmigo a buscarlo y traerlo cerca de casa. Se apuntó sin dudarlo un segundo.

Y fue al volver a España tras esos años cuando se encontró con que su país había cambiado radicalmente y no precisamente a mejor, ya que el separatismo etnicista había conquistado el poder y la sociedad en su patria chica, sus queridas vascongadas. Él era una persona perfectamente internacional, pero el terruño siempre tira.

¿Veis?, tan solo llamarlas como se las ha nombrado durante muchos siglos, vascongadas, es hoy un acto de insoportable vileza, de fascismo recalcitrante. Hoy solo se le puede llamar al pais vasco como Euzkadi, el nombre inventado por Sabino Arana, el fundador del PNV, un racista misógino impenitente que también inventó la ikurriña, o como Euskalherria, la tierra de los euskaros, que son los que hablan vasco. Que solo lo hable una parte minoritaria de la sociedad no es cuestión, ni que el español sea la lengua dominante y mas hablada, con diferencia. La cosa es presumir de patria heptamilenaria aunque se haya inventado hace poco mas de cien años.

A Lois le asustó el cambio y, el que el tiro en la nuca y la bomba lapa fuese reivindicado como lucha democrática política y los asesinos gudaris, le produjo realmente espanto.

Ha peleado contra ello hasta el fin de sus días en esta fértil tierra en la que eso es cualquier cosa menos fácil o gratificante.

Te voy a echar muchísimo de menos, grandísimo pirata.

Un abrazo muy fuerte Lois, de tu amigo. Hasta siempre.

En principio la cultura de la cancelación, tan de moda desde el año 2015, impuesta por la wokesía (progresía siglo XXI) se conoce a la acción de quitar apoyo, anular o bloquear a personas, marcas o entidades que emitieron una opinión o postura ideológica que se considera no solo objetable, sino repudiable. O dicho de otra forma, se trata del fenómeno por el cual la sociedad se organiza para expulsar del ámbito público, boicotear sus trabajos o suprimir sus obras o ideas, a una persona que haya dicho o hecho algo incorrecto, o que tenga opiniones por fuera de lo socialmente aceptable.

Se está aplicando cada vez con mas generosidad a ideas culturas y personas porque resulta una fantástica forma de eliminar al discrepante y eso, a la izquierda la enamora. ¿Para que discutir con alguien con pensamientos que te incomodan?…¿para que buscar argumentos?…lo cancelas, lo asesinas civilmente y listo.

Los casos se multiplican exponencialmente. Desde el me too, a cualquiera por ejemplo, que sufra alguna denuncia de abusos sexuales, en el mas pródigo sentido de la palabra. Recordemos a Plácido Domingo o mas recientemente ya en el plano político la lista de próceres españoles cancelados por “franquistas” como Juan de la Cierva, Santiago Ramón y Cajal, Gregorio Marañon, Menendez Pidal, etc etc, o en el extranjero Woody Allen, Michael Jackson, Morrissey, J.K. Rowling…la lista es ya enorme y crece dia a dia. Y con las personas las ideas, las culturas y la historia, que es revisada y se crean hasta ministerios de la verdad y leyes ad hoc como la de la Memoria Democrática, al mas puro estilo Orweliano.

Bien, esto ya es bien concido para quienes se preocupan de saber en que mundo viven, ahora iré un paso mas allá. El de la cancelación del esfuerzo.

Sabemos también que el wokesismo aboga por suprimir la meritocracia y el esfuerzo en la educación. Lo explicitó de diversas maneras la pasada ministra de educación Celaa y ahora su sucesora presume de seguir fiel a ese empeño. La igualdad ante todo, de todas todes y todos. Y como no se puede igualar por arriba, la naturaleza manda y al vago redomado o al bobo de capirote es imposible igualarlo al empollón o al listo de la clase, lo que si se puede hacer es rebajar el listón al del bobo de solemnidad y así todos tendrán su título y podrán construir puentes o curar el cáncer. Esa es la idea.

¿Se cree usted que me cachondeo?…para nada. Es el pan nuestro de cada día y créanme, se de que hablo, vivo esto de la educación, por desgracia hoy día, y digo por desgracia porque en eso la han convertido.

Pero vayamos otro paso mas allá y veamos lo siguiente en cancelarse, al paso que vamos. (Mas que paso carrera desenfrenada). El deporte. Las olimpiadas pongamos por caso. ¿O hay algo mas injusto por competitivo, discriminador, (solo uno puede ser el mejor), que premia el esfuerzo y no el cuidarse, el “vivir”? Las olimpiadas son el machismo y el patriarcado en su máxima expresión. Con decirles que en las olimpiadas griegas, en su origen, ni había mujeres compitiendo…

Ayer fue noticia que una gran atleta ha sufrido una depresión severa, ella dice que tiene demonios en la cabeza y ha abandonado la competición quejándose del nivel de exigencia, enorme, que supone la competición de élite. La decisión de Simone Biles de parar de competir por su salud mental ha abierto un debate interesante. Unos piensan que es débil y otros que ha sido muy valiente por dar ese paso adelante y primar su paz frente a unos juegos, algo importantísimo en la vida de un deportista. De hecho, lo mas importante.

La triste o feliz realidad es que por definición, si quieres estar en la élite deportiva te tienes que esforzar. Y mucho, muchísimo.

Porque si no fuese así ni será élite ni tampoco seguida por todos y jugaría en un patio de colegio, muy poco estresada eso si y feliz desde luego, pero sin ganar un chavo ni hacerse famosa. Todo no puede ser. Otra afrenta al wokesismo, ¿como que no puede ser todo?

Pues no chata.

Te dedicas a barrer la basura, pongamos por caso, y te quitas cualquier estres y tensión competitiva. Relaja un montón, barrer hojas y papeles sucios.

¿Pero quien salta a la palestra a apoyar incondicionalmente la decisión de Simone Biles? …acertaron, los mismos artistas de la cancelación que esta misma semana pasada nos aclaraban que para vivir bien hay que trabajar 20 horas en vez de 40 a la semana, ya que eso estresa mucho. Y por supuesto cobrando igual o mas, que con esos sueldos que hay no sale uno de pobre;

Así que una vez cancelados los fachas, que son todos menos los wokesistas estos tan cachondos, cancelada la cultura del esfuerzo y la meritocracia en la educación y que pueda construir el puente el hijo rapero de tu vecino okupa o curarte el angioma de pecho esa vecina tan mona que lleva tatuado hasta el blanco del ojo, que ha hecho auxiliar de clínica sin aparecer por clase, ya solo nos quedan los deportistas de competición así que suprimimos las ligas, los campeonatos los torneos y las olimpiadas, que son una cosa muy extresante y no mola nada, tio tia tie. A cancelar todo lo que no vaya con su discurso trans.

Y todos felices. ¿A que si?

Y no protestes, que te cancelo.


Y no es un simple juego de palabras, hoy mas que nunca los que presumen a calzón quitado de algo, sea progreso, sea democracia, sea antiautoritarismo resulta que en cuanto les “decostruyes el relato” te encuentras con que todo es simple fachada. La guerra de las palabras para enmascarar los conceptos, el cuento del relato para endosarnos la mentira.

La cosa viene de antes, no en vano los regímenes comunistas se auto titulaban democráticos y populares cuando no eran mas que siniestras dictaduras. Hoy los retrógrados, los que quieren imponer a los demás sus opiniones y creencias son quienes presumen de progresistas y aperturistas.

Me encuentro hoy un artículo de Francesc de Carreras que está en esta línea, “la seducción del autoritarismo”.

Critica, sin aportar un solo ejemplo de lo que expone, que la derecha en occidente, está cayendo en un autoritarismo implacable comenzando en Polonia y Hungría pero ampliable a España (se referirá a Vox sin duda) Francia, Inglaterra USA con el trumpismo, Canadá etc.

Todo por el mismo precio y en el mismo saco sin especificar por qué, de que habla, a que se refiere.

<i> Esta nueva derecha no quiere, dice Appelbaum, </i> (dice Carreras) <i> conservar ni preservar nada de lo existente, sino socavarlo, derrocarlo y destruirlo. Una derecha a la que califica de bolchevique porque trata, como Lenin y sus compañeros, de asaltar el Estado y a la larga transformarlo de manera radical. </i>

Pero en sus palabras, veo precisamente eso que critica, la caida en un autoritarismo implacable. Ese que acusa de negacionista a quien osa discutir sea un pequeño detalle del discurso políticamente correcto o sea una gran parte o el todo. Prohibido discrepar. Punto. Y el que ose, facha, negacionista, pagado por alguien para ello.
Sea la ley de memoria “democrática”, el cambio climático acojonante, la España “multinivel”, la política de inmigración, la visión maniquea y revisionista de la historia y de los hechos históricos o incluso la mera gestión diaria de un gobierno, como nos tiene la desfachatez de decir Pedro Sanchez con su “el que me critica critica a España”. Estanilismo puro y duro.

Como la última moda, la de juzgar el pasado con los parámetros del presente.

Kobayashi decapitado

Examinar correctamente el pasado de una persona significa juzgar todos sus actos y palabras, hasta lo más nimio, con las distorsionadas gafas moralistas de hoy

No vi la ceremonia de inauguración de las olimpiadas de Tokio. Se me quitaron las ganas cuando supe que habían cesado a su organizador, el humorista Kentaro Kobayashi, porque hace más de dos décadas gastó una broma sobre el Holocausto en un espectáculo. Especialmente horrendas -orwellianas- me parecieron las palabras de Seiko Hashimoto, presidenta del comité olímpico: pidió perdón por no haber examinado correctamente el pasado del director teatral.

Examinar correctamente el pasado de una persona significa juzgar todos sus actos y palabras, hasta lo más nimio, con las distorsionadas gafas moralistas de hoy. Y aplicar luego a toda prisa, a lo que en su momento no era pecado, las penas más rigurosas sin que los abogados hayan hecho acto de presencia. Es naturalizar la condena sumarísima de un individuo por hechos que no eran delito, ni falta, ni un grave problema cuando se llevaron a cabo. Es abominable.

Kobayashi ha pedido perdón y ha puesto una excusa. Dice que en aquel momento atravesaba una crisis creativa y que buscaba la provocación, por falta de ideas. Puede que sea cierto. El chiste no está a la altura de los de Woody Allen. Quizás Kobayashi sea sincero. Pero no puedo evitar acordarme de “Hombres porno en el planeta salmonela”, el descomunal libro de cuentos de su compatriota Yasutaka Tsuitsui, famoso por una clase de provocación literaria que lleva décadas poniendo a Japón en la postura del perrito a base de sacudir las estrechas convenciones morales de su sociedad. En uno de los cuentos, escuadrones de amas de casa rabiosas persiguen a los últimos fumadores de Japón para descuartizarlos por su suciedad moral. Ya no distingo la distopía de la realidad.

Como bien sabemos, la inmigración es una herramienta de los gobiernos que
debería ser usada para el beneficio de la nación o por razones humanitarias.
Desafortunadamente, vemos muchos casos en los que el gobierno la utiliza para
conveniencia de su partido o ideología. Aunque los globalistas tienen otro
objetivo: utilizar el sistema de inmigración (o su ausencia) para que con las
fronteras abiertas, puedan diluir la identidad de la nación y crear una sociedad
transnacional en la que los corporativistas (ellos) nos puedan dictar la forma que
debemos vivir nuestra vida. Hace falta ser ególatra para pensar así!!
EEUU ha sido desde su creación, una nación de inmigrantes por excelencia. Y
hasta hace poco ha funcionado de maravilla. Los europeos, orientales y latino-
americanos que llegaban bajo un proceso legal, no tardaron en asimilarse a este
sistema de libre comercio, abundantes oportunidades para lograr el sueño de
cada individuo y de esa manera vivir en una prosperidad superior a la de su país
de origen. Que ahora, considerando todas las razas que conviven aquí, algunos
individuos o grupos políticos digan que este es un país con racismo institucional
no es por otra cosa que un deseo de cambiar la ideología generada por la
Constitución para instalar la suya con un neomarxismo. Y para ello, han escrito
libros y filmado documentales como 1619, asegurando que EEUU nació con la
llegada de los esclavos al continente. Y todo aquél que carece de autoestima y de
méritos se lo cree. Sobre todo los jóvenes. No niego que haya existido racismo
por un sector de la población. Está claro que existen incidentes como en otros
países, pero hoy día no es el caso.
Pero acaba de ocurrir algo que todavía va más allá. El presidente Biden ha
nombrado de ministros del departamento de Seguridad Nacional (DHS) a
Alejandro Mayorkas. DHS es el departamento encargado de la inmigración.
Alejandro Mayorkas es hijo de un judío sefardita y una judía de Rumanía que se
escaparon a Cuba durante el Holocausto (1942). Y posterior se escaparon de Cuba
en el 1960 por la llegada de Fidel. Alejandro nació en Cuba en el 1959.
Todos hemos visto por TV las imágenes del pueblo cubano manifestándose por la
calle pidiendo libertad y el fin de la dictadura. Tengo dos yernos cubanos que
llevan aquí 20 y 30 años respectivamente y ambos han logrado posicionarse en un nivel profesional y económico muy alto. Como la gran mayoría de los
cubanos, supieron asimilarse a hacer de sí mismos el máximo.
Sabiendo de esto, por su propia experiencia y lo que hemos observado por
décadas los que vivimos cerca de Miami, Alejandro Mayorkas ha declarado lo
siguiente:
“Todos aquellos cubanos y haitianos que se echen al mar para venir a EEUU no
deben tomar el riesgo. No serán admitidos!
Al mismo tiempo, desde la entrada al poder de Biden y con el control de las
fronteras en manos de Mayorkas, de Méjico llegan cientos de miles, les paran
pero les dejan pasar por órdenes de arriba. Este artículo del NY Post nos dice que
las entradas van camino de superar el millón en 6 meses.

Fuente

Es de conocimiento común que muchos de estos inmigrantes comienzan y siguen
viviendo del sistema porque muchos son analfabetos hasta en español. No creo
que sea el tipo de inmigración que favorece a nuestra nación. Aparte,
recientemente han arrestado a 14 iranís. No sabemos cuántos han cruzado sin ser
detectados, ni si estos van a ser incluidos en nuestra sociedad.
Entonces ¿cuál es el objetivo de la política de inmigración en relación a la frontera
con México? Considerando los años de Obama y Biden, la política actual y el
hecho de que los demócratas del Congreso están intentando dar la amnistía a los
20 millones (o más) de ilegales, el objetivo es claramente que están “importando”
futuros votantes para su partido y mantenerse en el poder in secula seculorum
Y Mayorka sabe muy bien, que los cubanos, venezolanos y colombianos que
residen en Miami y el sur de la Florida, van a votar por los republicanos, ya que los
demócratas tienen demasiada afinidad a los políticas de Cuba y Venezuela de
donde se han tenido que huir. No sé como duerme Alejandro Mayorkas, pero sus
padres deben estar revolcándose en sus tumbas.

Una vez más, la costa este recibe dos días épicos de olas muy considerables, todas filmadas en Sydney. Comenzando en la playa de mi casa de Avalon luego a Newport Beach. Luego hacia South Narrabeen y finalmente en este día Queenscliff Bombie.
Día 2 Me levanto a las 5 am para la mejor losa* de Sydney, Cape Solander. ¡¡Disfrutar!!

Tim Bonython

*-Losa, en surf se utiliza este término para hablar de losas de piedra bajo el mar donde rompen olas muy agresivas y con muy poca profundidad, de ahí su violencia.

DE LA UTILIDAD DE LO INÚTIL

Sánchez, en un ataque de mediocridad perfectamente descriptible, ha dejado extrañado al ridículo y el consejo de ministros, donde la inteligencia ondea a media asta, sufre una fuerte depreciación intelectual hasta quedar convertido en la bullabesa que era. Como ejemplo: en este Monte de Piedad tenemos como ministro de Cultura a un cursi; al ruiseñor de la tuna, al espontáneo del confeti.
Al bombero torero Ábalos, el del cuerpo pitagórico y carcajada contrahecha, lo manda al ostracismo prostático a eyacular cemento. El mismo camino que a Isabel Celáa, la esfinge gótica, a quien el cubismo debe un tratado. Nada ha envejecido tan deprisa como la perspectiva de su media sonrisa y su voz sincopada.
Salen también, Laya, el detente bala de la lujuria, la plasticidad del decorativismo policromado y la depreciación onírica rimbaudiana: «La belleza se sentó en mis rodillas y me cansé de ella» Hay todo un estremecimiento biológico en su estética naif.
La marcha de Calvo, nueva modelo de ropa interior; el éxtasis del modern style hace subir en Bolsa la cotización de Roca. Vuelve el folklore erótico al cuarto de baño donde la sensualidad de las puntillas de valenciennes revolucionará las sonrisas de los alcaldes. La lencería y la belleza crepuscular serán comestibles o no serán.
Iván Redondo, el embalsamador dadaísta de la escatología, la hiperestesia folicular y el cachirulo. parte también para el exilio. ¡ojo! Las grandes ligas se jugarán donde él esté. Oh, mon Dieu, retiens la nuit!

Me permitía comentar el día pasado a uno de los comentaristas del blog de D Santiago que mas me gustan y con el que tengo gran sintonía su utilización, (la de todo el mundo) de los conceptos políticos “izquierda” y “derecha”. Le decía así;

Una puntualización D Madri, decir que la mitad de los españoles que no votan las dictaduras progresistas están a la derecha de la socialdemocracia me parece poco apropiado.

Cada día me afianzo mas en que los conceptos de derecha e izquierda ya no sirven. Ultraderechista es una Irene Montero, pongamos por caso. Socialdemócratas, la oposición a este gobierno.
Nos tienen absolutamente ganado el lenguaje para su causa. Lo que llaman Progreso es dictadura, discriminación y odio, lo que llaman derecha es igualdad y respeto a todas las ideas (¿no es eso la socialdemocracia, entre otras cosas?).

Bueno, si que sirven, los palabros derecha e izquierda. Les sirven a ellos, los autodenominados progresistas, para afianzar sus teologías de poder.

La socialdemocracia es una ideología política, social y económica, que busca apoyar las intervenciones estatales, tanto económicas como sociales, para promover la justicia social en el marco de una economía capitalista. Es un régimen de política que implica un compromiso con la democracia representativa, medidas para la redistribución del ingreso y regulación de la economía en las disposiciones de interés general y estado de bienestar.

wikipedia

Hoy escucho, en una alocución de tres minutos a una ministra de este gobierno llamar “partido del odio” una docena de veces, a un partido de “derecha”. Esto mismo lo repiten prácticamente todos los días casi todos los ministros y el presidente de este gobierno, amén por supuesto de sus muy numerosos medios, sean El País, TV1 la SER o El Jueves, por citar solo una muy pequeña muestra.

Es su estrategía y su táctica política, repetir un millón de veces una gigantesca mentira para convertirla en una realidad política.

Pero no solo es que su táctica sea la de los nazis, que lo es, es que además es una evidente proyección psicológica de lo que esa “izquierda” es o se basa en realidad, el ODIO al contrincante, el ODIO al diferente a su ideología, que es básicamente la del poder por el poder. Es decir, acusan al otro de ser lo que son ellos, unas gentes repletas de odio y unos mas que eficaces defensores de los gulags comunistas.

Y sin embargo transigimos con que estén absolutamente aceptada las denominaciones “izquierda progresista” para esta gente tan totalitaria en ideas y prácticas y por ello, en consecuencia, la de “derecha reaccionaria”,”ultraderecha o derecha radical” para quienes defienden, con las palabras y los hechos, la pluralidad y la igualdad de derechos de todos esos plurales.
Así esa gente tan “progresista” están dedicados a separar y dividir en clases y estratos de personas diferentes a los españoles según donde nazcan, también según su sexo biológico, por supuesto según sus ideologías políticas y ya rizando el tirabuzón estos días según sus fechas de nacimiento. Y a eso lo llaman, lo llamamos “progresistas”, retorciendo el significado del concepto, de la palabra, hasta lo indecible.

Y su contrario, a quienes defienden la igualdad de todos, hombres y mujeres, hayan nacido donde hayan nacido o piensen como piensen y voten a quien voten, los llamamos derecha, que es un sinónimo en la práctica de imposición, de conservador y reaccionario. ¿Pero quien es el que pretende imponer los privilegios de unos sobre otros y quien defiende el combate contra eso? ¿quien es progresista y quien reaccionario?… a mi me resulta a estas alturas ya evidente.
Claro que a quienes están orgullosos de oponerse a esa izquierda reaccionaria y absolutista no les molesta, al contrario, calificarse de derechistas. Y lo entiendo perfectamente. Pero me temo que les están siguiendo el juego de las palabras, de los conceptos, a esos reaccionarios nazis y totalitarios, “progresistas”.

Esta estrategia no es privativa claro de la izquierda española, es común a todo el orbe occidental. Y en Europa tenemos estos días una terrible muestra de ello, cuando a los dos países que quieren defender sus principios educativos se les machaca ilegalmente y se les hostiga y amenaza por ello pretendiendo que traguen con ruedas de molino. Quieren convertir a la UE en un rodillo ideológico, eso si, de “progreso”.

Lean sobre este tema a Rodrigo Ballester que lo explica muy bien (si clican en la imagen se les abrirá y si vuelven a clicar en ella se ampliará para su fácil lectura):