En principio la cultura de la cancelación, tan de moda desde el año 2015, impuesta por la wokesía (progresía siglo XXI) se conoce a la acción de quitar apoyo, anular o bloquear a personas, marcas o entidades que emitieron una opinión o postura ideológica que se considera no solo objetable, sino repudiable. O dicho de otra forma, se trata del fenómeno por el cual la sociedad se organiza para expulsar del ámbito público, boicotear sus trabajos o suprimir sus obras o ideas, a una persona que haya dicho o hecho algo incorrecto, o que tenga opiniones por fuera de lo socialmente aceptable.

Se está aplicando cada vez con mas generosidad a ideas culturas y personas porque resulta una fantástica forma de eliminar al discrepante y eso, a la izquierda la enamora. ¿Para que discutir con alguien con pensamientos que te incomodan?…¿para que buscar argumentos?…lo cancelas, lo asesinas civilmente y listo.

Los casos se multiplican exponencialmente. Desde el me too, a cualquiera por ejemplo, que sufra alguna denuncia de abusos sexuales, en el mas pródigo sentido de la palabra. Recordemos a Plácido Domingo o mas recientemente ya en el plano político la lista de próceres españoles cancelados por “franquistas” como Juan de la Cierva, Santiago Ramón y Cajal, Gregorio Marañon, Menendez Pidal, etc etc, o en el extranjero Woody Allen, Michael Jackson, Morrissey, J.K. Rowling…la lista es ya enorme y crece dia a dia. Y con las personas las ideas, las culturas y la historia, que es revisada y se crean hasta ministerios de la verdad y leyes ad hoc como la de la Memoria Democrática, al mas puro estilo Orweliano.

Bien, esto ya es bien concido para quienes se preocupan de saber en que mundo viven, ahora iré un paso mas allá. El de la cancelación del esfuerzo.

Sabemos también que el wokesismo aboga por suprimir la meritocracia y el esfuerzo en la educación. Lo explicitó de diversas maneras la pasada ministra de educación Celaa y ahora su sucesora presume de seguir fiel a ese empeño. La igualdad ante todo, de todas todes y todos. Y como no se puede igualar por arriba, la naturaleza manda y al vago redomado o al bobo de capirote es imposible igualarlo al empollón o al listo de la clase, lo que si se puede hacer es rebajar el listón al del bobo de solemnidad y así todos tendrán su título y podrán construir puentes o curar el cáncer. Esa es la idea.

¿Se cree usted que me cachondeo?…para nada. Es el pan nuestro de cada día y créanme, se de que hablo, vivo esto de la educación, por desgracia hoy día, y digo por desgracia porque en eso la han convertido.

Pero vayamos otro paso mas allá y veamos lo siguiente en cancelarse, al paso que vamos. (Mas que paso carrera desenfrenada). El deporte. Las olimpiadas pongamos por caso. ¿O hay algo mas injusto por competitivo, discriminador, (solo uno puede ser el mejor), que premia el esfuerzo y no el cuidarse, el “vivir”? Las olimpiadas son el machismo y el patriarcado en su máxima expresión. Con decirles que en las olimpiadas griegas, en su origen, ni había mujeres compitiendo…

Ayer fue noticia que una gran atleta ha sufrido una depresión severa, ella dice que tiene demonios en la cabeza y ha abandonado la competición quejándose del nivel de exigencia, enorme, que supone la competición de élite. La decisión de Simone Biles de parar de competir por su salud mental ha abierto un debate interesante. Unos piensan que es débil y otros que ha sido muy valiente por dar ese paso adelante y primar su paz frente a unos juegos, algo importantísimo en la vida de un deportista. De hecho, lo mas importante.

La triste o feliz realidad es que por definición, si quieres estar en la élite deportiva te tienes que esforzar. Y mucho, muchísimo.

Porque si no fuese así ni será élite ni tampoco seguida por todos y jugaría en un patio de colegio, muy poco estresada eso si y feliz desde luego, pero sin ganar un chavo ni hacerse famosa. Todo no puede ser. Otra afrenta al wokesismo, ¿como que no puede ser todo?

Pues no chata.

Te dedicas a barrer la basura, pongamos por caso, y te quitas cualquier estres y tensión competitiva. Relaja un montón, barrer hojas y papeles sucios.

¿Pero quien salta a la palestra a apoyar incondicionalmente la decisión de Simone Biles? …acertaron, los mismos artistas de la cancelación que esta misma semana pasada nos aclaraban que para vivir bien hay que trabajar 20 horas en vez de 40 a la semana, ya que eso estresa mucho. Y por supuesto cobrando igual o mas, que con esos sueldos que hay no sale uno de pobre;

Así que una vez cancelados los fachas, que son todos menos los wokesistas estos tan cachondos, cancelada la cultura del esfuerzo y la meritocracia en la educación y que pueda construir el puente el hijo rapero de tu vecino okupa o curarte el angioma de pecho esa vecina tan mona que lleva tatuado hasta el blanco del ojo, que ha hecho auxiliar de clínica sin aparecer por clase, ya solo nos quedan los deportistas de competición así que suprimimos las ligas, los campeonatos los torneos y las olimpiadas, que son una cosa muy extresante y no mola nada, tio tia tie. A cancelar todo lo que no vaya con su discurso trans.

Y todos felices. ¿A que si?

Y no protestes, que te cancelo.