Continuando en el tema que comentó Luis anteriormente La estrepitosa retirada de Afganistán, quiero aportar mis impresiones.

En primer lugar que todas las intervenciones occidentales (también se podría decir de USA pero en algunas, como Libia, ha pesado casi mas Europa, Francia en este caso) están terminando en estrepitosos fracasos. Libia, Siria (que si no es por los “malvados” rusos estaría también en poder del talibán) han sido dos desastres de proporciones épicas en las que cpn la excusa de tirar abajo el tirano se ha conseguido efectos muchísimo peores. En general todas las llamadas “primaveras árabes” han acabado como el rosario de la aurora, incluyendo a Egipto, que está mucho peor que antes. Empobrecidos, con tensiones internas mucho mayores, cuando no directamente en guerra civil. Pero nadie lo comenta, no se explica en los medios, no se dice ni palabra sobre ello. Menudos paraísos de la libertad tenemos, ¿Libertad de información? pues para lo que sirve…
En fin, pasemos de puntillas por Irán, país que tenía un Sha que llevaba al país a la modernidad (las imágenes de las universidades y las mujeres de entonces son increíbles comparando con lo que hay hoy en día), y al que occidente dio la espalda cuando tuvo que abdicar y huir, nadie le quiso ni siquiera asilar pero si teníamos a Joemini instalado en Francia orquestando la vuelta a la edad media del país. Hoy es el reino de la sharia. Pasemos igualmente de puntillas por Iraq, devastado por la guerra y que hoy en día no levanta cabeza o por Libano, otrora la suiza de oriente.
En resumen, las intervenciones en Arabia de los paises occidentales se cuentan por fracasos de los que nunca nos hacemos responsables.

Y ahora Agfanistán. A nadie le importaba una mierda los agfanos y menos las agfanas hasta que Bin Laden derribó las torres gemelas. Entonces y con el argumento de que mejor hacer la guerra al terrorismo fuera de casa se invadió el país.

Durante veinte años se han gastado cientos de miles de millones que ha servido para que los talibanes tengan un equipamiento militar como nunca habrían soñado. El despojo humano que los demócratas americanos han puesto al mando del país ha hecho lo que tantos aventurábamos desde que para arrebatar el mandato a Trump falsificaron las elecciones de manera apabullante. El desastre mas absoluto. Lo impensable, que pase el ejercito agfano a manos de los talibán en días y gratis. Y ya de paso que los afganos que se habían creido que podían ser un país moderno sirvan para picadillo de los talibán.
Y tiene su lógica, llevar un país medieval (árabe y fundamentalista) sumido en la corrupción institucionalizada a ser un país moderno saltándose las etapas intermedias es lo que tiene, que todo se va a freir puñetas en dos días en cuanto dejas de sostenerlo y la policía internacional desaparece. Y es que algo parece evidente, la mayoría de la población prefiere al taliban que a la policía y el ejército agfanos, si no no habrían ocupado el país en horas.
El porqué es sencillo de entender, el talibán es muy duro (en un país muy duro) pero honrado. El policía o el militar son corruptos hasta las cachas.
“Con su rigorismo fanático y su justicia brutal, pero eficiente y aceptable según los estándares de la mayoría de los afganos, los Talibán ganaron fácilmente la partida de los corazones y las mentes al gobierno y a sus exóticos y más bien despistados aliados occidentales.”

Fuente muy recomendable de leer.

Y ahora lo que nos queda a los occidentales, que como de costumbre no vamos a reconocer nuestros errores, es sacar balones fuera apelando a, como no, ayudar a las mujeres, el fetiche de moda de la siniestra progresía. Hoy toca mujeres y niñas agfanas, así que a montar manifas (aquí no allí) de apoyo, hacer manifiestos y traer aquí al 0,1% de la población agfana para hacer ver que hacemos lo que podemos mientras seguimos con el mantra del “no a la guerra” y que los ejércitos son cosa del pasado que hay que eliminar. Todo muy absurdo pero que queda fenomenal. Quizás incluso quieran poner puntos violetas en Kabul o en Kandahar para que las agfanas estén “a salvo”.

Que los que mueren asesinados y con mucha diferencia respecto a las mujeres son lo varones eso da igual. O el señalar que son los niños varones los que sufren una de las peores lacras del mundo con la costumbre agfana de los “niños juguete” (‘bacha bazi’) que se compran a familias pobres para ser objetos sexuales de adultos afganos o militares es políticamente incorrecto, de fachas.


Y es que hay algo peor que intervenir militarmente en países extraños. El intervenir para dejar las cosas a medias porque la opinión pública controlada por la progresía y sus líderes exijan pretender ganar guerras con flores de plástico, palabras fetiche y sin disparar. Igualdad, sostenibilidad, sociedades feminizadas, resiliencia, ecopolítica y agendas 2030.


Pero aparecen los barbudos con ametralladoras cuando los odiados militares se dan el piro y se va todo al carajo. Grandes misterios de la naturaleza.
¿Quién lo podía preveer?

Conclusión, antes de pretender arreglar las casas ajenas hay que poner en orden la propia. Y si lo que tenemos en la propia es una familia desestructurada (sociedades enfrentadas con cuentos maniqueos de buenos y malos, elecciones amañadas, medios de comunicación comprados, etc etc ) mejor no pretender dar ejemplo.