La verdad es que hoy he pasado un día excelente y el homenaje que nos hemos dado mi almiranta y servidor con una pareja de amigos para celebrar mi cumple, en un restaurante de conocidos de un pueblecito cercano donde preparan con cariño y sapiencia los yantares ha contribuído de manera importante.

Una mixta para picar, una excelsa menestra de verduras en plena temporada de mismas capaz de resucitar a un Biden, un sapito al horno en su punto bien jugoso y un souflé de fruta flambeado especialidad de la casa. Amén.

Sobre la guerra y los ejércitos, las retiradas como la de Agfanistán y las que podamos tener en un futuro, tengo un par de ideas que andan dando vueltas estos días en el caletre tras escuchar a dos militares nuestros que saben de que hablan ( Fede Supervieille y un militar de Vox que habló hace unos días en esradio, no recuerdo su nombre pero si que era una delicia escucharle) y que quiero comentarles.

Una es que a día de hoy, en cualquier país occidental, la pérdida de un solo soldado propio está fuera de lugar. No se contempla, vamos. Verboten.
(De ahí la insistencia en los drones, que no tienen nada que ver con los de juguete de uso civil. A modo de ejemplo actualmente los submarinos se clasifican en pequeños, (los que se pueden sujetar con una mano) medianos, (hasta 50 cmtrs de diámetro, el de un torpedo antisubmarinos) grandes (hasta dos metros de idem) y muy grandes, (del tamaño que sean). En superficie ya están operativos barcos de buen tamaño sin humanos a bordo. Y en cuanto a soldados robots ya hay cosas muy elaboradas en USA y otras partes)

Pero claro, si perder un soldado ya ni se contempla podemos imaginar el respeto que un ejército así va a causar en el enemigo que no funcione con esos melindres.
Y teniendo en cuenta que la función del ejército es esa precisamente, no la guerra sino causar respeto en el enemigo y que este se lo piense muy mucho antes de atacarte, evitarla, vamos, la cosa empieza a ser muy preocupante.
Pensemos en un Marruecos por ejemplo en un futuro no tan lejano invadiendo Ceuta o las Canarias porque sabe a ciencia cierta que ningún gobierno español va a ser capaz de mandar a batallar y morir a sus nacionales. Quizás por eso ya se están dando por descontadas el perder las plazas africanas y hasta las Canarias por destacados políticos “patrios” sin que salte la menor alarma.

En USA mueren en sus calles 40.000 personas a tiros todos los años y no pasa nada. Que se le va a hacer. Se asume. No problemo.
Pero mueren 2.000 soldados en 20 años (40.000 contra 100 u 800.000 contra 2.000, como prefieran) y les entra el canguelo, la ciudadanía protesta y se retiran con el rabo entre las piernas de la guerra mas larga y en la que han invertido ni se sabe cuantos miles de millones de la forma mas vergonzosa frente a unos barbudos mal armados pero que no tienen nigún problema en espicharla por su causa. Porque saben que no pueden ganar esa guerra. Y del resto de países mejor ni hablo, porque la cosa es aun mucho mas sangrante.

Creo que me entenderán por donde voy. Dentro del concepto que les comenté hace un par de días de la percepción cambiante del daño en que en nuestras acomodadas y blanditas sociedades actuales tenemos por ejemplo ministras de la cosa que equiparan a las agfanas con las españolas sin ir mas lejos, (y los medios y la ciudadanía lo asumen como si fuera lo mas normal, que por algo será) y en las que nuestro ejército ni se le ocurre pensar en mandar conscientemente a un solo soldado a morir en nigún frente y nuestro posibles enemigos lo saben mejor que nosotros mismos, ya me contarán que podemos esperar si vienen mal dadas.

Y todavía hay optimistas que hablan de ejército europeo… es que me entra la risa floja.

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Philmore A. Mellows
Llevo todo el día pensando en el tema de las Fallas valencianas. Toda mi vida previendo un choque de culturas con los musulmanes y hoy he caído en mi gran error. No había previsto que es imposible colisionar cuando una de las partes no está dispuesta a defender sus tradiciones.

Un error de cálculo imperdonable. No había previsto el escenario en el que una comunidad de 200.000 musulmanes cambian la tradición tricentenaria de 5 millones y pico de valencianos sin siquiera un mal gesto. No ha hecho ni falta.

Si una comunidad que ronda el 5% de la población ha acojonado a 5 millones de valencianos levantando una ceja, es de locos no pensar que en 10 años estamos modificando nuestro ordenamiento jurídico para acomodar preceptos del islamismo que recojan “todas las sensibilidades”.

Evidentemente, los valedores y defensores de todas esas “sensibilidades” serán mañana los mismos que hoy son valedores y defensores de la causa contraria: de la legitimación de la ofensa contra sentimientos y símbolos cristianos. Los tontos útiles. Pero con ello ya contamos.

Por no hablar de la sátira y la crítica social que parecían estar asociadas al arte fallero. Al final, lo de siempre: el cacaculopedopis de los de siempre hacia los de siempre. El humor adolescente y eunuco de El Jueves. En fin. Eso es lo que hay y con esos bueyes hay que arar.

Celebraciones de ese país que nuestra siniestra dice que no existía ni en esa época ni cientos de años después;

Y menos relacionado, pero también;