cambio de regimen


Pues acabo de escuchar la elogiada conferencia de Reverte en el Hormiguero y francamente decepcionado me he.
Decepcionado, porque siendo un lector empedernido de Arturo y habiendo disfrutado mucho de sus opiniones, compartiéndolas casi siempre, una de dos; O se ha callado muchas cosas, que no lo parece, o se me ha escorado tanto a la izquierda a sus setenta años que hace aguas peligrosamente. Hubiera esperado mas de él. Seguramente fallo mío.
Esto lo digo sobre todo por el final, que es cuando asoma la patita tras una conferencia sobre la neolengua entretenida sin más, un par de apuntes obvios sobre las redes y otro sobre la nueva religión humanitarista, interesante, pero sin entrar en grandes profundidades, (si, es que las feminazis, el dice feministas ultra radicales, son una pesadez y tal y tal) nos larga que Iglesias es otra cosa, tiene nivel, un intelectual leído, cosa que en la derecha no existe según él y la ultraderecha, Vox sin nombrarla, lo único que ofrece es rellenar el descontento causado por una una izquierda que desbarra, haciéndola crecer. ¿En que desbarra?…ah, en eso no entra. En el humanitarismo filantrópico.

Como no entra en nada con sustancia, a pesar de lo libre que dice que es. Se queda en que la ultima de James Bond es una cagada y Bond un moñas.

No entra en el recorte de las libertades actual, no entra en los autoritarismos fascistoides de los nacionalistas y sus aliados (esa izquierda que le mola a Reverte “porque representa a la ilustración”, mientras que la derecha para él debe ser sólo una cosa casposa, curil o peor, de inquisidores), en la descomposición de la nación española, en el orillamiento sistemático de las leyes y las instituciones del estado puestas al servicio exclusivo del caudillo Sánchez, ese que le gusta tanto como personaje a Reverte y al que admira como killer/político… en nada vamos, que no entra apenas en nada o, lo que sería peor, todo esto que ocurre le parece fenomenal, son cosas que tienen que ocurrir, a lo que parece. Debe ser la modernidad inevitable.
Al menos ni tan siquiera las apunta en su análisis, que se queda en que Irene es muy plasta y Pablo que leído es. Y la ultraderecha, caca de la vaca. existen porque la izquierda no lo hace suficientemente bien con su nueva virtud, que es la ideología de occidente.
Vaya caca de entrevista Arturo, afectuosamente. Algunos apuntes interesantes sobre las redes, que a los talibanes no se les puede imponer nuestra modernidad y la democracia a martillazos y poquito mas.
Y que esta entrevista se califique como la del año y la mejor del Motos, ya dice todo del ínfimo nivel que corre por nuestras venas.

La verdad es que hoy he pasado un día excelente y el homenaje que nos hemos dado mi almiranta y servidor con una pareja de amigos para celebrar mi cumple, en un restaurante de conocidos de un pueblecito cercano donde preparan con cariño y sapiencia los yantares ha contribuído de manera importante.

Una mixta para picar, una excelsa menestra de verduras en plena temporada de mismas capaz de resucitar a un Biden, un sapito al horno en su punto bien jugoso y un souflé de fruta flambeado especialidad de la casa. Amén.

Sobre la guerra y los ejércitos, las retiradas como la de Agfanistán y las que podamos tener en un futuro, tengo un par de ideas que andan dando vueltas estos días en el caletre tras escuchar a dos militares nuestros que saben de que hablan ( Fede Supervieille y un militar de Vox que habló hace unos días en esradio, no recuerdo su nombre pero si que era una delicia escucharle) y que quiero comentarles.

Una es que a día de hoy, en cualquier país occidental, la pérdida de un solo soldado propio está fuera de lugar. No se contempla, vamos. Verboten.
(De ahí la insistencia en los drones, que no tienen nada que ver con los de juguete de uso civil. A modo de ejemplo actualmente los submarinos se clasifican en pequeños, (los que se pueden sujetar con una mano) medianos, (hasta 50 cmtrs de diámetro, el de un torpedo antisubmarinos) grandes (hasta dos metros de idem) y muy grandes, (del tamaño que sean). En superficie ya están operativos barcos de buen tamaño sin humanos a bordo. Y en cuanto a soldados robots ya hay cosas muy elaboradas en USA y otras partes)

Pero claro, si perder un soldado ya ni se contempla podemos imaginar el respeto que un ejército así va a causar en el enemigo que no funcione con esos melindres.
Y teniendo en cuenta que la función del ejército es esa precisamente, no la guerra sino causar respeto en el enemigo y que este se lo piense muy mucho antes de atacarte, evitarla, vamos, la cosa empieza a ser muy preocupante.
Pensemos en un Marruecos por ejemplo en un futuro no tan lejano invadiendo Ceuta o las Canarias porque sabe a ciencia cierta que ningún gobierno español va a ser capaz de mandar a batallar y morir a sus nacionales. Quizás por eso ya se están dando por descontadas el perder las plazas africanas y hasta las Canarias por destacados políticos “patrios” sin que salte la menor alarma.

En USA mueren en sus calles 40.000 personas a tiros todos los años y no pasa nada. Que se le va a hacer. Se asume. No problemo.
Pero mueren 2.000 soldados en 20 años (40.000 contra 100 u 800.000 contra 2.000, como prefieran) y les entra el canguelo, la ciudadanía protesta y se retiran con el rabo entre las piernas de la guerra mas larga y en la que han invertido ni se sabe cuantos miles de millones de la forma mas vergonzosa frente a unos barbudos mal armados pero que no tienen nigún problema en espicharla por su causa. Porque saben que no pueden ganar esa guerra. Y del resto de países mejor ni hablo, porque la cosa es aun mucho mas sangrante.

Creo que me entenderán por donde voy. Dentro del concepto que les comenté hace un par de días de la percepción cambiante del daño en que en nuestras acomodadas y blanditas sociedades actuales tenemos por ejemplo ministras de la cosa que equiparan a las agfanas con las españolas sin ir mas lejos, (y los medios y la ciudadanía lo asumen como si fuera lo mas normal, que por algo será) y en las que nuestro ejército ni se le ocurre pensar en mandar conscientemente a un solo soldado a morir en nigún frente y nuestro posibles enemigos lo saben mejor que nosotros mismos, ya me contarán que podemos esperar si vienen mal dadas.

Y todavía hay optimistas que hablan de ejército europeo… es que me entra la risa floja.

Relacionado;

Philmore A. Mellows
Llevo todo el día pensando en el tema de las Fallas valencianas. Toda mi vida previendo un choque de culturas con los musulmanes y hoy he caído en mi gran error. No había previsto que es imposible colisionar cuando una de las partes no está dispuesta a defender sus tradiciones.

Un error de cálculo imperdonable. No había previsto el escenario en el que una comunidad de 200.000 musulmanes cambian la tradición tricentenaria de 5 millones y pico de valencianos sin siquiera un mal gesto. No ha hecho ni falta.

Si una comunidad que ronda el 5% de la población ha acojonado a 5 millones de valencianos levantando una ceja, es de locos no pensar que en 10 años estamos modificando nuestro ordenamiento jurídico para acomodar preceptos del islamismo que recojan “todas las sensibilidades”.

Evidentemente, los valedores y defensores de todas esas “sensibilidades” serán mañana los mismos que hoy son valedores y defensores de la causa contraria: de la legitimación de la ofensa contra sentimientos y símbolos cristianos. Los tontos útiles. Pero con ello ya contamos.

Por no hablar de la sátira y la crítica social que parecían estar asociadas al arte fallero. Al final, lo de siempre: el cacaculopedopis de los de siempre hacia los de siempre. El humor adolescente y eunuco de El Jueves. En fin. Eso es lo que hay y con esos bueyes hay que arar.

Celebraciones de ese país que nuestra siniestra dice que no existía ni en esa época ni cientos de años después;

Y menos relacionado, pero también;

Continuando en el tema que comentó Luis anteriormente La estrepitosa retirada de Afganistán, quiero aportar mis impresiones.

En primer lugar que todas las intervenciones occidentales (también se podría decir de USA pero en algunas, como Libia, ha pesado casi mas Europa, Francia en este caso) están terminando en estrepitosos fracasos. Libia, Siria (que si no es por los “malvados” rusos estaría también en poder del talibán) han sido dos desastres de proporciones épicas en las que cpn la excusa de tirar abajo el tirano se ha conseguido efectos muchísimo peores. En general todas las llamadas “primaveras árabes” han acabado como el rosario de la aurora, incluyendo a Egipto, que está mucho peor que antes. Empobrecidos, con tensiones internas mucho mayores, cuando no directamente en guerra civil. Pero nadie lo comenta, no se explica en los medios, no se dice ni palabra sobre ello. Menudos paraísos de la libertad tenemos, ¿Libertad de información? pues para lo que sirve…
En fin, pasemos de puntillas por Irán, país que tenía un Sha que llevaba al país a la modernidad (las imágenes de las universidades y las mujeres de entonces son increíbles comparando con lo que hay hoy en día), y al que occidente dio la espalda cuando tuvo que abdicar y huir, nadie le quiso ni siquiera asilar pero si teníamos a Joemini instalado en Francia orquestando la vuelta a la edad media del país. Hoy es el reino de la sharia. Pasemos igualmente de puntillas por Iraq, devastado por la guerra y que hoy en día no levanta cabeza o por Libano, otrora la suiza de oriente.
En resumen, las intervenciones en Arabia de los paises occidentales se cuentan por fracasos de los que nunca nos hacemos responsables.

Y ahora Agfanistán. A nadie le importaba una mierda los agfanos y menos las agfanas hasta que Bin Laden derribó las torres gemelas. Entonces y con el argumento de que mejor hacer la guerra al terrorismo fuera de casa se invadió el país.

Durante veinte años se han gastado cientos de miles de millones que ha servido para que los talibanes tengan un equipamiento militar como nunca habrían soñado. El despojo humano que los demócratas americanos han puesto al mando del país ha hecho lo que tantos aventurábamos desde que para arrebatar el mandato a Trump falsificaron las elecciones de manera apabullante. El desastre mas absoluto. Lo impensable, que pase el ejercito agfano a manos de los talibán en días y gratis. Y ya de paso que los afganos que se habían creido que podían ser un país moderno sirvan para picadillo de los talibán.
Y tiene su lógica, llevar un país medieval (árabe y fundamentalista) sumido en la corrupción institucionalizada a ser un país moderno saltándose las etapas intermedias es lo que tiene, que todo se va a freir puñetas en dos días en cuanto dejas de sostenerlo y la policía internacional desaparece. Y es que algo parece evidente, la mayoría de la población prefiere al taliban que a la policía y el ejército agfanos, si no no habrían ocupado el país en horas.
El porqué es sencillo de entender, el talibán es muy duro (en un país muy duro) pero honrado. El policía o el militar son corruptos hasta las cachas.
“Con su rigorismo fanático y su justicia brutal, pero eficiente y aceptable según los estándares de la mayoría de los afganos, los Talibán ganaron fácilmente la partida de los corazones y las mentes al gobierno y a sus exóticos y más bien despistados aliados occidentales.”

Fuente muy recomendable de leer.

Y ahora lo que nos queda a los occidentales, que como de costumbre no vamos a reconocer nuestros errores, es sacar balones fuera apelando a, como no, ayudar a las mujeres, el fetiche de moda de la siniestra progresía. Hoy toca mujeres y niñas agfanas, así que a montar manifas (aquí no allí) de apoyo, hacer manifiestos y traer aquí al 0,1% de la población agfana para hacer ver que hacemos lo que podemos mientras seguimos con el mantra del “no a la guerra” y que los ejércitos son cosa del pasado que hay que eliminar. Todo muy absurdo pero que queda fenomenal. Quizás incluso quieran poner puntos violetas en Kabul o en Kandahar para que las agfanas estén “a salvo”.

Que los que mueren asesinados y con mucha diferencia respecto a las mujeres son lo varones eso da igual. O el señalar que son los niños varones los que sufren una de las peores lacras del mundo con la costumbre agfana de los “niños juguete” (‘bacha bazi’) que se compran a familias pobres para ser objetos sexuales de adultos afganos o militares es políticamente incorrecto, de fachas.


Y es que hay algo peor que intervenir militarmente en países extraños. El intervenir para dejar las cosas a medias porque la opinión pública controlada por la progresía y sus líderes exijan pretender ganar guerras con flores de plástico, palabras fetiche y sin disparar. Igualdad, sostenibilidad, sociedades feminizadas, resiliencia, ecopolítica y agendas 2030.


Pero aparecen los barbudos con ametralladoras cuando los odiados militares se dan el piro y se va todo al carajo. Grandes misterios de la naturaleza.
¿Quién lo podía preveer?

Conclusión, antes de pretender arreglar las casas ajenas hay que poner en orden la propia. Y si lo que tenemos en la propia es una familia desestructurada (sociedades enfrentadas con cuentos maniqueos de buenos y malos, elecciones amañadas, medios de comunicación comprados, etc etc ) mejor no pretender dar ejemplo.

Estoy seguro que todos ustedes se percatarán de la directa relación que hay entre los aplausos a la atleta “racializada de USA tan aplaudida por la siniestra que se retiró de los juegos temporalmente por “no ser capaz de aguantar la presión de la competición” y los nuevos ucases de nuestro gobierno en la educación alabando el suspenso y el fracaso escolar como nuevo y maravillosos paradigma. No son tan tontos como parecen…no dan puntada sin hilo.

Dejo hoy otro libro maldito que dentro de nada será incluído en el Index librorum prohibitorum por nuestros queridos educadores de la siniestra. Sacado de un artículo del Manifiesto.

Enlace al libro

Y para que se hagan una idea de que va el libro, unos párrafos de uno de sus capítulos;

La Belle Époque fue un tiempo de barbas y sombreros. Hasta que 1914 puso el mundo patas arriba, todos llevaron la cabeza cubierta con sombreros, tanto más altos cuanto más distinguidos pretendieran ser los propietarios. Los obreros, por su parte, y hasta los chiquillos, si bien prefirieron las gorras, también llevaron sus cabezas cubiertas. Pero aquella maldita guerra no acabó sólo con viejas dinastías y viejas fronteras, sino con muchas viejas costumbres: los hombres se afeitaron las barbas, las mujeres se cortaron el pelo, las ropas se hicieron más simples y los sombreros comenzaron a desaparecer.
Con el paso de los años se largó Alfonso XIII –rey descoronado que tiró muy poco de sombrero– y llegó la Segunda República, régimen durante el que, junto a tantas otras cosas, se exacerbaron los pleitos indumentarios. No había concluido aquel memorable abril de 1931 cuando a Josep Pla se le ocurrió entrar en una sombrerería madrileña:

Un sombrero ordinario, flexible, claro… –supuso el sonriente vendedor.

–¡No, no! Hongo, si me hace el favor.

–Es que, verá usted… Esta temporada se llevan muy poco estos sombreros. Con esto de la república, comprenderá…

El apenado Pla decidió, por lo tanto, renunciar al hongo:

“Al salir, sin embargo –estando como estoy rodeado por un mar de gorras y sombreros flexibles más bien sudados–, siento que esta renuncia me lleva a interesarme, en la medida de mis pobres fuerzas, por la revolución general en la que nos hemos metido. Todo se ha politizado. Los sombreros se han politizado”.
Pero el cambio indumentario por motivos ideológicos no quedó reducido a los sombreros. Así explicó Julio Camba sus efectos en los parlamentarios, que achacó a la pérdida de “toda noción de respeto” en la sociedad de aquellos días:

En las Cortes constituyentes la inmensa mayoría de los diputados eran sinsombreristas y sinchalequistas; algunos eran también sincorbatistas y no faltó mucho para que empezasen a surgir asimismo los sinchaquetistas y los sincalcetinistas. Se dice que es más cómodo andar sin sombrero que con él, y yo no lo dudo, pero algo debe de ocurrir en el mundo para que la razón de comodidad se imponga a las de cortesía y buen parecer.

Un adolescente José María Pemán, pasajero en un tren granadino en los primeros años del siglo XX, fue testigo de la impostura de Juan Sol y Ortega, dirigente del Partido Republicano Progresista que viajaba con él en un vagón de primera clase. Poco antes de llegar a la estación de la localidad donde iba a hablar en un mitin, “se quitó la corbata, se pasó a un coche de tercera clase y cambió su sombrero por una boina”.

A Pío Baroja, que por entonces experimentaba una tibia simpatía intelectual por las tesis anarquistas, le dijo el dirigente de la CNT Francisco Ascaso que “no es usted de los nuestros porque lleva corbata”, lo que al guipuzcoano le pareció una estupidez.

A Baroja le pareció especialmente detestable la hipocresía de unos gobernantes cuya ideología supuestamente humanitaria no engendraba bondad sino crímenes. Esto escribió sobre Juan García Oliver, terrorista anarquista –él mismo calificó a su banda Los Solidarios, codirigida por Durruti, como “los mejores terroristas de la clase trabajadora”– ascendido a ministro de Justicia en el Gobierno de Largo Caballero:

Este señor, impulsado por su doctrinarismo humanitario, piensa que hay que tratar a los criminales como víctimas de la sociedad y llevarlos a vivir a ciudades penitenciarias cómodas, donde haya teatros, cinematógrafos, bailes, etc. Con este sistema los criminales aparecerán como privilegiados, y será entonces una excelente carrera matar a alguno para llevar una vida agradable. Estas ridículas utopías contrastan con el sistema que los amigos del señor García Oliver practican en las calles fusilando al que lleva un sombrero o una corbata de dos pesetas.

Más amargas aún fueron las reflexiones de Wenceslao Fernández Flórez en Una isla en el mar rojo, trágica novela en la que el insigne escritor gallego reflejó su propia experiencia de refugiado en las embajadas de Argentina y Holanda para salvar su vida:

Individuos ganosos de disimular su porte burgués pasaban destocados y sin corbata con apariencias humildes bajo las que jadeaba el temor (…) Mi traje estaba arrugado, no llevaba corbata ni sombrero, prendas proscriptas en aquellos meses de la revolución en que el ansia de todos los perseguidos era aparecer ordinarios y ser fácilmente confundidos con un trabajador manual, si se veían forzados a salir a la calle. Hasta se corregía la actitud para andar como sin garbo (…) Todo lo monstruoso fue desde los primeros instantes marxista. Cuanto se podía poseer por el robo era robado, y los dones intransferibles, como la belleza, el talento, la distinción, la bondad, eran destruidos. Se igualaba por un nivel que no estaba siquiera en la superficie, sino en el fondo del abismo. Si cada pecado capital tuviese un régimen propio, el de la Envidia sería el comunismo.</i>

<i>Cuando en unos meses el PSOE, Podemos, el PCE, ERC, el PNV y Bildu aprueben la ley de memoria democrática, la posesión del último libro de Jesús Laínz podrá convertirle a uno en reo de cárcel”.</i>

En principio la cultura de la cancelación, tan de moda desde el año 2015, impuesta por la wokesía (progresía siglo XXI) se conoce a la acción de quitar apoyo, anular o bloquear a personas, marcas o entidades que emitieron una opinión o postura ideológica que se considera no solo objetable, sino repudiable. O dicho de otra forma, se trata del fenómeno por el cual la sociedad se organiza para expulsar del ámbito público, boicotear sus trabajos o suprimir sus obras o ideas, a una persona que haya dicho o hecho algo incorrecto, o que tenga opiniones por fuera de lo socialmente aceptable.

Se está aplicando cada vez con mas generosidad a ideas culturas y personas porque resulta una fantástica forma de eliminar al discrepante y eso, a la izquierda la enamora. ¿Para que discutir con alguien con pensamientos que te incomodan?…¿para que buscar argumentos?…lo cancelas, lo asesinas civilmente y listo.

Los casos se multiplican exponencialmente. Desde el me too, a cualquiera por ejemplo, que sufra alguna denuncia de abusos sexuales, en el mas pródigo sentido de la palabra. Recordemos a Plácido Domingo o mas recientemente ya en el plano político la lista de próceres españoles cancelados por “franquistas” como Juan de la Cierva, Santiago Ramón y Cajal, Gregorio Marañon, Menendez Pidal, etc etc, o en el extranjero Woody Allen, Michael Jackson, Morrissey, J.K. Rowling…la lista es ya enorme y crece dia a dia. Y con las personas las ideas, las culturas y la historia, que es revisada y se crean hasta ministerios de la verdad y leyes ad hoc como la de la Memoria Democrática, al mas puro estilo Orweliano.

Bien, esto ya es bien concido para quienes se preocupan de saber en que mundo viven, ahora iré un paso mas allá. El de la cancelación del esfuerzo.

Sabemos también que el wokesismo aboga por suprimir la meritocracia y el esfuerzo en la educación. Lo explicitó de diversas maneras la pasada ministra de educación Celaa y ahora su sucesora presume de seguir fiel a ese empeño. La igualdad ante todo, de todas todes y todos. Y como no se puede igualar por arriba, la naturaleza manda y al vago redomado o al bobo de capirote es imposible igualarlo al empollón o al listo de la clase, lo que si se puede hacer es rebajar el listón al del bobo de solemnidad y así todos tendrán su título y podrán construir puentes o curar el cáncer. Esa es la idea.

¿Se cree usted que me cachondeo?…para nada. Es el pan nuestro de cada día y créanme, se de que hablo, vivo esto de la educación, por desgracia hoy día, y digo por desgracia porque en eso la han convertido.

Pero vayamos otro paso mas allá y veamos lo siguiente en cancelarse, al paso que vamos. (Mas que paso carrera desenfrenada). El deporte. Las olimpiadas pongamos por caso. ¿O hay algo mas injusto por competitivo, discriminador, (solo uno puede ser el mejor), que premia el esfuerzo y no el cuidarse, el “vivir”? Las olimpiadas son el machismo y el patriarcado en su máxima expresión. Con decirles que en las olimpiadas griegas, en su origen, ni había mujeres compitiendo…

Ayer fue noticia que una gran atleta ha sufrido una depresión severa, ella dice que tiene demonios en la cabeza y ha abandonado la competición quejándose del nivel de exigencia, enorme, que supone la competición de élite. La decisión de Simone Biles de parar de competir por su salud mental ha abierto un debate interesante. Unos piensan que es débil y otros que ha sido muy valiente por dar ese paso adelante y primar su paz frente a unos juegos, algo importantísimo en la vida de un deportista. De hecho, lo mas importante.

La triste o feliz realidad es que por definición, si quieres estar en la élite deportiva te tienes que esforzar. Y mucho, muchísimo.

Porque si no fuese así ni será élite ni tampoco seguida por todos y jugaría en un patio de colegio, muy poco estresada eso si y feliz desde luego, pero sin ganar un chavo ni hacerse famosa. Todo no puede ser. Otra afrenta al wokesismo, ¿como que no puede ser todo?

Pues no chata.

Te dedicas a barrer la basura, pongamos por caso, y te quitas cualquier estres y tensión competitiva. Relaja un montón, barrer hojas y papeles sucios.

¿Pero quien salta a la palestra a apoyar incondicionalmente la decisión de Simone Biles? …acertaron, los mismos artistas de la cancelación que esta misma semana pasada nos aclaraban que para vivir bien hay que trabajar 20 horas en vez de 40 a la semana, ya que eso estresa mucho. Y por supuesto cobrando igual o mas, que con esos sueldos que hay no sale uno de pobre;

Así que una vez cancelados los fachas, que son todos menos los wokesistas estos tan cachondos, cancelada la cultura del esfuerzo y la meritocracia en la educación y que pueda construir el puente el hijo rapero de tu vecino okupa o curarte el angioma de pecho esa vecina tan mona que lleva tatuado hasta el blanco del ojo, que ha hecho auxiliar de clínica sin aparecer por clase, ya solo nos quedan los deportistas de competición así que suprimimos las ligas, los campeonatos los torneos y las olimpiadas, que son una cosa muy extresante y no mola nada, tio tia tie. A cancelar todo lo que no vaya con su discurso trans.

Y todos felices. ¿A que si?

Y no protestes, que te cancelo.


Y no es un simple juego de palabras, hoy mas que nunca los que presumen a calzón quitado de algo, sea progreso, sea democracia, sea antiautoritarismo resulta que en cuanto les “decostruyes el relato” te encuentras con que todo es simple fachada. La guerra de las palabras para enmascarar los conceptos, el cuento del relato para endosarnos la mentira.

La cosa viene de antes, no en vano los regímenes comunistas se auto titulaban democráticos y populares cuando no eran mas que siniestras dictaduras. Hoy los retrógrados, los que quieren imponer a los demás sus opiniones y creencias son quienes presumen de progresistas y aperturistas.

Me encuentro hoy un artículo de Francesc de Carreras que está en esta línea, “la seducción del autoritarismo”.

Critica, sin aportar un solo ejemplo de lo que expone, que la derecha en occidente, está cayendo en un autoritarismo implacable comenzando en Polonia y Hungría pero ampliable a España (se referirá a Vox sin duda) Francia, Inglaterra USA con el trumpismo, Canadá etc.

Todo por el mismo precio y en el mismo saco sin especificar por qué, de que habla, a que se refiere.

<i> Esta nueva derecha no quiere, dice Appelbaum, </i> (dice Carreras) <i> conservar ni preservar nada de lo existente, sino socavarlo, derrocarlo y destruirlo. Una derecha a la que califica de bolchevique porque trata, como Lenin y sus compañeros, de asaltar el Estado y a la larga transformarlo de manera radical. </i>

Pero en sus palabras, veo precisamente eso que critica, la caida en un autoritarismo implacable. Ese que acusa de negacionista a quien osa discutir sea un pequeño detalle del discurso políticamente correcto o sea una gran parte o el todo. Prohibido discrepar. Punto. Y el que ose, facha, negacionista, pagado por alguien para ello.
Sea la ley de memoria “democrática”, el cambio climático acojonante, la España “multinivel”, la política de inmigración, la visión maniquea y revisionista de la historia y de los hechos históricos o incluso la mera gestión diaria de un gobierno, como nos tiene la desfachatez de decir Pedro Sanchez con su “el que me critica critica a España”. Estanilismo puro y duro.

Como la última moda, la de juzgar el pasado con los parámetros del presente.

Kobayashi decapitado

Examinar correctamente el pasado de una persona significa juzgar todos sus actos y palabras, hasta lo más nimio, con las distorsionadas gafas moralistas de hoy

No vi la ceremonia de inauguración de las olimpiadas de Tokio. Se me quitaron las ganas cuando supe que habían cesado a su organizador, el humorista Kentaro Kobayashi, porque hace más de dos décadas gastó una broma sobre el Holocausto en un espectáculo. Especialmente horrendas -orwellianas- me parecieron las palabras de Seiko Hashimoto, presidenta del comité olímpico: pidió perdón por no haber examinado correctamente el pasado del director teatral.

Examinar correctamente el pasado de una persona significa juzgar todos sus actos y palabras, hasta lo más nimio, con las distorsionadas gafas moralistas de hoy. Y aplicar luego a toda prisa, a lo que en su momento no era pecado, las penas más rigurosas sin que los abogados hayan hecho acto de presencia. Es naturalizar la condena sumarísima de un individuo por hechos que no eran delito, ni falta, ni un grave problema cuando se llevaron a cabo. Es abominable.

Kobayashi ha pedido perdón y ha puesto una excusa. Dice que en aquel momento atravesaba una crisis creativa y que buscaba la provocación, por falta de ideas. Puede que sea cierto. El chiste no está a la altura de los de Woody Allen. Quizás Kobayashi sea sincero. Pero no puedo evitar acordarme de “Hombres porno en el planeta salmonela”, el descomunal libro de cuentos de su compatriota Yasutaka Tsuitsui, famoso por una clase de provocación literaria que lleva décadas poniendo a Japón en la postura del perrito a base de sacudir las estrechas convenciones morales de su sociedad. En uno de los cuentos, escuadrones de amas de casa rabiosas persiguen a los últimos fumadores de Japón para descuartizarlos por su suciedad moral. Ya no distingo la distopía de la realidad.

Ayer leía a Nicolás Redondo Terreros a cuenta de que le quieren purgar del Psoe (ahora PS, Partido Sanchista a secas) y entre otras cosas ponía como ejemplo al criticar a Sánchez, de presidente mentiroso, a Donald Trump.

El caso es que yo no le recuerdo precisamente a Trump como mentiroso pero es cierto que la izquierda sobre todo lo califica como Nicolás, como el summum de la mentira, así que me dije -veamos que mentiras ha dicho- y me fui a Google a buscar. De los primeros resultados, el cuarto, era del Huffington Post, diario de izquierda, que aseguraba que Trump mentía todos los días una docena de veces de media, incluso le hicieron una lista con mas de 20.000 mentiras (que me malicio eran las mismas muchas veces repetidas, pero bueno) y sacaban una lista abreviada de las cinco mas destacadas. Y la primera era, agárrense los machos, que Trump mentía cada vez que presumía de tener una economía estupenda. Exactamente de “La economía estadounidense está más fuerte que nunca”

El argumento es que tanto Ronal Reagan como Bill Clinton tenían mejores registros, y lo expresaba así;

El Financial Times recogió en un estudio el pasado año que si durante la etapa más próspera de Bill Clinton la economía creció un 43%, y en los ochenta con Ronald Reagan el porcentaje se situó en el 38% por un breve lapso de tiempo, con Donald Trump al frente éste se ubicó en el 25%. Un crecimiento anual del 2,3%. El más bajo de la era moderna.

Francamente, me parece de chiste. Fuera aparte de que Trump ha tenido el Covid durante su mandato, con lo que eso supone, o de que si durante cuatro años ha tenido un incremento del 25% ¿Cómo puede traducirse eso en un incremento del 2.3% al año?, o de que Bill Clinton tuvo otras épocas mucho peores, o que Regan fue un breve lapso de tiempo, lo que desde luego no se puede poner en duda, y no lo hacen, es que con Trump la economía ha subido mucho y es lógico, ya que a ello ha dedicado sus esfuerzos. Y bueno, como el tema de este artículo es Sánchez y no Trump, voy a dejar aparcado este tema aquí, pero como suponía lo de las 20.000 mentiras de Trump es otro de esos bulos gigantescos que le encantan a la izquierda.

Porque 20.000 mentiras es que ni Sánchez puede llegar a ellas. Pero a muchísimas y trascendentes, desde luego. Es un mentiroso patológico que en realidad es incapaz de decir la verdad, parece que le quema. Como por ejemplo con lo de los indultos a los presos golpistas catalanes; Lo que decía hace poco mas de un año, justo antes de las elecciones, y lo que dice ahora. Y esto si que son mentiras redondas y lirondas, no exageraciones como “las mentiras” que le endilgan a Trump;

Y vean un extracto de las que ha sacado este mentiroso compulsivo en el poco tiempo que lleva en candelero:

Claro que todo esto a sus militantes les da igual.

Como la lista de las 122 errores garrafales de su tesis doctoral, la que tiene al menos un 20% de plagio, que ha encontrado un ingeniero al examinar PARTE de ella. Porque si de algo puede presumir la izquierda, (sin ser exclusivo de ella, por supuesto, pero si muy representativo) es de la “mentalidad militante” que hace que incluso aquellos con mayores aptitudes interpreten correctamente los datos… siempre que encajen en sus prejuicios ideológicos.

¿Qué ocurre cuando no es así? Pues que los más inteligentes obtienen incluso peores resultados que los más torpes: sencillamente, son capaces de construir racionalizaciones más sofisticadas para sostener sus inalterables planteamientos previos. pero de esos planteamientos previos no los sacas ni aunque los ases a fuego lento, tanto menos con simples razonamientos y pruebas empíricas, por abundantes que estas sean. Como las mentiras de Sánchez. Sus votantes, bobos o listos, seguirán votándole, por mucho que les mienta. A ellos y a todos, claro.

D Goethe;

 Quiero que gane Ayuso, por eso voté a Vox. (en el blog de SG)

Tan breve como exacta manera de expresarlo. Si alguien no lo entiende, tan solo mentarle a Casado.
Y ahora me van a permitir que me explaye.

Por primera vez en muuuchos años me siento optimista en cuanto a la política patria se refiere.
¿La razón?
Que han tensado tanto la cuerda esta gentuza que se llama de izquierda y progresista, mintiendo como en todo lo que dicen, que parece que por fin la han roto.
Y vuelvo a la comparanza con quienes fueron adelantados durante decenios y hoy están casi al alcance de la mano, los norteamericanos. Con todo en contra, los medios de masas, los intelectuales, los artistas, el cine, la televisión, ese Moloch de nuestros tiempos, los americanos, hartos ya de soportar el desprecio y la condena, votaron al anticristo, a Trump. Se sacudieron el yugo. Luego en las segundas todos sabemos lo que pasó, la casta dijo “hasta aquí hemos llegado”, violaron las elecciones y ahora aparentemente las aguas han vuelto a estancarse. Veremos hasta cuando.
Aquí tenemos un panorama harto semejante, con un dominio casi aplastante de medios, telectuales del régimen, artisteos, cineastas, televisiones y demás de la siniestra, machando desde hace años con dobermans y “nunca mais” que ya desmelenados califican de nazis y fascistas absolutamente a cualquiera que no se pliegue a sus delirios etnicistas, sectarios y no digo ideológicos porque si hay algo que no sepan lo que es, son las ideas. Lo suyo son los sentimientos, casi exclusivamente el odio y sus derivados.

Y como en USA digo, tal parece que la ciudadanía española va despertando, al fin, harta de tanta basura propagandística goebbelsiana y de que la tomen por idiota, de tanto desprecio en suma y tras mas de cien mil muertos, un país arruinado y una economía devastada, le va a hacer un corte de mangas en la próxima cita con las urnas, si otro 11M no lo remedia. Y aun así, me atrevo a suponer.

Lo describía muy bien Toni Cantó hace unos días al explicar qué es pasear por Madrid junto a Ayuso; Es como ir junto a Madonna. La gente la adora, la aclama, la vitorea y la van a votar haciendo de largo que gane las elecciones. De ahí que este siniestro gobierno, que no sabe hacer otra cosa, rabioso, lance sus últimos alaridos echando espumarajos, insista en su estrategia, “¡ni se os ocurra pactar con VOX!”.

Lo propuse hace un tiempo, si d. Pablo Cursiruin (hay que joderse con su España estampas goyescas de garrotazos y sus equidistancias entre violadores y violadas) tuviera una pizca de amor a su país mas que a si mismo, no dudaría en ceder el testigo a las fantásticas mujeres que tiene en el PP, se apartase y conformase con ser secretario general (nada mas y nada menos) de su partido, designase a Isabel, con Cayetana, a presentarse como candidata a la presidencia del País, ahí es nada, la primera presidenta de Gobierno de España mujer, tendrían muchísimas mas probabilidades de lograrlo. Y ya de traca si formasen una alianza electoral con Vox. Podrían formar un gobierno electrizante, y con mayoría femenina pero no de cuota sanchista, de figurantas medio lelas, de porteras delatoras de la guerra civil, sino todo lo contrario. De personas capacitadas para esos cargos.

Tenemos la evidencia diaria de la falta de escrúpulos del Dr Fraude, ni tan siquiera le importa mentir y manipular las mas sagradas instituciones a la vista de todos, presumiendo de ello. Hartitos de verlo.

Tenemos la experiencia de las elecciones americanas y su colosal fraude a fin de que no saliese elegido Trump. Dieron la vuelta a los resultados, a las elecciones y se salieron con la suya. Los jueces se inhibieron de las diferentes irregularidades con que aquello no iba con ellos y se hicieron un Pilatos. Que muchos se nieguen a aceptar la realidad por sus manías personales o por ideología política no significa que no exista.

Me resulta mas que difícil creer que a la vista de ello, el Sánchez adicto a la trampa y la mentira, el que escondía la urna en las elecciones de su propio partido tras la cortina, no haga lo mismo que hicieron los demócratas, falsificar el voto por correo, recordemos a que amigote suyo puso al frente de Correos, rellenar urnas con votos falsos, falsificar datos electorales del censo o lo que se le ocurra. Aquí creemos, y puede ser verdad, que tenemos un sistema electoral menos vulnerable que el americano, muy lioso. Pero tenemos al Dr Fraude, al que le da igual ocho que ochenta. Y como en el caso de Biden contra Trump, los medios comprados a su favor. Las televisiones avalarán lo que haga falta, como hicieron allí.
Y aunque fuera verdad que no existió ese fraude en USA, que ya es suponer, el Dr Fraude lo puede hacer igualmente.

Les vale con falsear el resultado lo justo para que la suma PP + Vox no llegue a la mayoría. El resto lo tiene ya hecho, otra vez su frankestein. Esta vez mas fácil aun si C´s desaparece.
¿Se puede pensar que no lo van a intentar hacer?…
¿a la vista de lo que está en juego, sabiendo que si pierde va a suponer el principio de su fin?
Ahora el dilema es, si como hizo Trump se denuncia será una conspiratoria para no aceptar el resultado de las elecciones que ganará Sánchez y sus socios.
y si no se denuncia, que no tiene pinta, tampoco se podrá hacer gran cosa salvo patalear como hizo Donald y marcharse.
Me temo que no pinta nada bien.
Por cierto, estas reflexiones no las he visto en parte alguna, ni a nadie he leído nada similar.
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Imagen del día

Hay que reconocérselo, el programa electoral de la izquierda es demoledoramente sencillo, reducido a una sola palabra y diseñado para que lo entiendan personas que no saben distinguir sus manos de sus pies; ¡¡¡ULTRADERECHA!!!

No se hasta cuando esperan nuestros amos (se han convertido en eso) que sigamos con el bozal puesto y soportando arrestos domiciliarios, toques de queda, pérdida de trabajo y cierre de negocios, pero creo que ya estamos aguantando demasiado. Un segundo año en estas condiciones es inasumible. En Bruselas hace tres días una concentración de gente expresando su protesta acabó como el rosario de la aurora. Los mismos policías incapaces de entrar en barrios repletos de islamistas y terrorismo en los que el cumplimniento de la ley es una ficción, actúan contra la ciudadanía porque protesta de que les traten como a cretinos;

Me he comprado una camiseta del Athletic para salir a la calle y hacer lo que me salga de los mismísimos. Voy sin mascarilla y nadie me dice nada.

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