denuncias falsas


Salta a los medios una nueva denuncia falsa, escalofriante de nuevo, en la que como en el caso de la llorona Juana Rivas María Sevilla acusó falsamente a su marido de nada mas y nada menos que abusos sexuales sobre el hijo de ambos para apropiárselo.

Como gracias al juez, que afortunadamente no la creyó, se le otorga la custodia al padre, la madre lo secuestra durante una visita para recluirlo en una casa apartada que convierte en prisión para el chaval. Los detalles macabros están en la prensa.

Los que si la creyeron y la utilizaron (se utilizaron mutuamente en comunión de intereses) fueron otros con la misma motivación que María Sevilla, el grupo político Podemos, que la paseó, contrato mediante, por parlamento, Senado y otras instituciones para darle voz en su lucha contra los hombres.

blob:https://www.abc.es/cb8c1c76-7a38-40bf-aef6-95a743c03c63

Mintiendo, como de costumbre, ese grupo político niega ahora haber tenido ningún papel firmado con esta presunta psicópata.

Y mientras los mismos “progresistas” de siempre (psoe, Podemos y nacionalistas varios) siguen negando que existan denuncias falsas hoy nos enteramos del suicidio de Armando Vega Gil, bajista del grupo mexicano Borellita de Jerez, acusado anonimamente de abusos sexuales a una menor desde una página de la órbita Me Too

La muerte del músico de 64 años se ha conocido horas después de que publicara en sus redes sociales un comunicado en el que anunciaba su suicidio. Vega Gil había sido señalado en los últimos días de acosar sexualmente a una menor de edad hace más de 10 años, dentro de la ola de denuncias del movimiento Me Too en México.

La denuncia de acoso sexual contra Vega Gil se hizo de forma anónima a través de la cuenta de Twitter @MeTooMusicaMx, donde se reunían relatos de acoso y abuso sexual contra integrantes de diversos grupos musicales, denuncias ejercidas SIEMPRE desde el anonimato.

Y así nos va.

Traigo hoy otro hilo de twitter ilustrativo del tema tan actual de las denuncias falsas, esas que nos repiten una y otra vez los medios que tan solo son un 0´01%, que lo llevan entre dos abogados. Es de notar el detalle de que para poder hablar del tema tienen que esconderse de la mujer de uno de ellos;

De Luisete El Justiciero@

Ayer celebramos el cumple de mi hijo pequeño. Ya se está haciendo un hombreton! Entre los invitados vino el marido de una amiga de mi mujer y hablando me contó q es abogado penal… Le pregunté si llevaba casos de viogen a lo q asintió.

Empezamos a hablar del tema pero enseguida me dijo que prefería no hacerlo delante de su mujer… Nos apartamos un poco de todo el mundo y reanudamos la conversación. Una de las primeras cosas que me comentó es que nadie se puede creer q las denuncias falsas sean el 0,01%

Según él las denuncias falsas en viogen estarán en torno al 30 o 40%. Le pregunté si llevaba causas por denuncia falsa y me dijo que sí pero que siempre intentaba convencer a sus clientes de no seguir ese camino por el bien de los niños, q son al final los que más sufren.

Un día hablábamos de las posibles causas por las que los afectados por denuncia falsa no denunciaban más. Uno de los motivos puede ser económico (no muchos tendrán 1500 o 2000€ mínimo para algo así). Aquí otro posible motivo: padres e incluso abogados que anteponen
el bienestar de los niños a hacer justicia para sí mismos… De hecho me decía que el último caso que había llevado había convencido a la mujer de que dejara de denunciar en falso.


Otra de las cosas que me comentaba era que se solía ver con bastante facilidad cuándo una mujer era realmente maltratada, pq a ésta le cuesta mucho denunciar y cuándo lo hace tiene una actitud asustadiza, le cuesta levantar la mirada…
Igualito que una que yo me sé, que se dedicó a ir de TV en TV haciendo como que lloraba…


Y para completar el post un vídeo que explica didacticamente la nauseabunda falacia del 0,01% que evidentemente nadie que no esté enfermo ideológicamente puede creer;

Siguiendo con la de construcción del relato feminazi según el cual los hombres son violentos por naturaleza y las mujeres no, que lleva a declaraciones tan absurdas como delirantes de nuestra flamante vicepresidenta Carmen Calvo;

“Proteger la libertad sexual de las mujeres implica aceptar la verdad de lo que dicen. Las mujeres tiene que ser creídas sí o sí, como en cualquier otro tipo de delito. Las víctimas deben contar con la solidaridad del Estado”.

Twitter

observamos hoy unos datos cuidadosamente ocultados por no ser políticamente correctos que establecen que en el ámbito doméstico son mas los menores asesinados por mujeres que mujeres muertas a manos de hombres.

El presidente de la Asociación de Criminólogos de España, Carlos Cuadrado, revela que hay más madres que matan a sus hijos que hombres a sus parejas o exparejas. En cuanto da la cifra, presentadora y tertulianos le silencian interrumpiéndole a gritos e intentando cambiar de tema.


Twitter

Es de observar en el video de este twit como la presentadora y la tertuliana feminazi saltan en tromba al cuello del criminólogo no para rebatir los datos si no largando auténticas burradas como por ejemplo la presentadora intentando darle la vuelta y diciendo que lo que no muestran las estadísticas es a las madres que cuidan de sus hijos, que son la mayoría. Un argumento que, sorprendentemente, jamás se les ha ocurrido aplicar a los maridos que no maltratan a sus mujeres,o que el maltrato infantil no es un problema social, así, con dos ovarios, y que 67 menores muertos no es para tanto.

Resulta curioso como de fondo para “ilustrar” los datos que ofrece el criminólogo sobre mujeres asesinas lo que aparecen son las fotos de asesinos varones, en vez de asesinas mujeres o niños asesinados.

Huelga decir que entre los menores asesinados en el ámbito doméstico, ocho veces mas a manos de mujeres que de hombres, no se incluyen los 90.000 fetos asesinados con abortos, de los cuales unos veinte son a causa de violaciones y el inmenso resto por razones económicas o simplemente como método anticonceptivo.

Es obvio que el relato actual imperante en contra de los hombres se derrumba como un castillo de naipes en cuanto hurgas en los datos, igual que es obvio que España es uno de los paises mas seguros del mundo y donde menos mujeres mueren asesinadas en el ambito domestico (y fuera de el).

También es obvio que este relato actual está generando mas problemas que soluciones, y traigo aquí a colación un interesante artículo de El Pais de Javier Marías que coincide en este diagnóstico;

Leo que según informes de Bloomberg, de la Fawcett Society y del PEW Research Center, dedicado a estudiar problemas, actitudes y tendencias en los Estados Unidos y en el mundo, se ha establecido en Wall Street una regla tácita que consiste en “evitar a las mujeres a toda costa”. Lo cual se traduce en posturas tan disparatadas como no ir a almorzar (a cenar aún menos) con compañeras; no sentarse a su lado en el avión en un viaje de trabajo; si se ha de pernoctar, procurar alojarse en un piso del hotel distinto; evitar reuniones a solas con una colega. Y, lo más grave y pernicioso, pensárselo dos o tres veces antes de contratar a una mujer, y evaluar los riesgos implícitos en decisión semejante. El motivo es el temor a poder ser denunciados por ellas; a ser considerados culpables tan sólo por eso, o como mínimo “manchados”, bajo sospecha permanente, o despedidos por las buenas. La idea de que las mujeres no mienten, y han de ser creídas en todo caso (como hace poco sostuvo entre nosotros la autoritaria y simplona Vicepresidenta Calvo), se ha extendido lo bastante como para que muchos varones prefieran no correr el más mínimo riesgo. La absurda solución: no tratar con mujeres en absoluto, por si acaso. Ni contratarlas. Ni convertirse en “mentores” suyos cuando son principiantes en un territorio tan difícil y competitivo como Wall Street. En las Universidades ocurre otro tanto: si hace ya treinta años un profesor reunido con una alumna dejaba siempre abierta la puerta del despacho, ahora hace lo mismo si quien lo visita es una colega. Los hay que rechazan dirigirles tesis a estudiantes femeninas, por si las moscas.
En los Estados Unidos ya hay colleges que imitan al islamismo: está prohibido todo contacto físico, incluido estrecharse la mano. Como en Arabia Saudita y en el Daesh siniestro, sólo que allí, que yo sepa, ese contacto está sólo vedado entre personas de distinto sexo, no entre todo bicho viviente.

Fuente

Cada vez que hablamos de este tema saltan como un muelle los izquierdistas asegurando que quien sostenga que hay suficientes denuncias falsas para tenerlo en cuenta (no ya si son muchas o pocas) es un voxiano machista que quiere dejar indefensas a las mujeres.

Y lo hacen con tanto tesón y ahínco que consiguen que ningún partido hasta ahora haya discutido esa miserables cifras de que que tan solo un 0,0001 denuncias son falsas, ( las cifras varían, dependiendo de que hable Cristina Pardo o Jordi Évole, entre el 0,0007% y el 0,001%. Lo cual es, sencillamente, increíble)aunque ya todos sabemos que esas son las denuncias en que la Fiscalía actuó de oficio y condenó a la parte denunciante, y esas son solo las que las que la fiscalía actua de oficio porque claman al cielo. O sea, nada que ver con las que realmente hay, que no sabemos cuantas son porque se nos impide conocerlo, ya que no hay ningún interés en ello.

La formación de Abascal alerta en cuanto tiene la ocasión de una supuesta epidemia de mujeres malvadas denunciando a sus exmaridos inocentes para hacerles la vida imposible, arropadas por una Ley de Violencia de Género nada garantista para los hombres. La reacción mediática a estas declaraciones es unánime: se repite hasta la extenuación que las denuncias falsas casi no existen.

Ni los medios ni los partidos de izquierdas, centro y derechas pueden permitirse que la única formación que no acepta la validez del 0,001 sea Vox. porque al final lo que están consiguiendo es que esta formación política sea la única que defienda que los hombres acusados falsamente por sus exparejas en procesos de divorcio, están indefensos. Y eso les llena de votos, como no podía ser de otra manera. Y eso por mucho que la izquierda acuse a la derecha de aupar a VOX, cuando en realidad es todo lo contrario. Lo que los aupa es el cerrilismo “progresista”.

La verdad es esta: el número de denuncias falsas por violencia de género es desconocido en España. Existen estadísticas de denuncias falsas en otros delitos y por lo general tienen dos dígitos (20%, 30%), con lo que el mantra del 0,001 es difícil de asumir. De hecho, es fácil refutarlo por vías ajenas a la prensa generalista. Repetir un dato sesgado en los grandes medios de comunicación me parece una estrategia catastrófica que solo beneficiará a Vox y las teorías de la conspiración.
Año tras año, el ratio de condenas en este tipo de delitos ronda el 20% y las absoluciones por falta de pruebas, el 80%. Asumir que el 80% de las denuncias son falsas porque no hay condena sería tan descabellado como lo que los medios de comunicación le contestan a Vox. Lo cierto es que en ese 80% hay una proporción de denuncias falsas y otra, asumimos que mayor, de casos en los que no hubo pruebas suficientes para condenar a un agresor. Es decir: no sabemos cuántas denuncias falsas hay.

Creo que es urgente disolver el tabú. De lo contrario, los de Vox serán percibidos como los portadores de una incómoda verdad de la que nadie quiere hablar, y sabemos que no hay mejor campaña que esta para un partido radical.

El máximo problema de la violencia de género es que suele producirse sin testigos en la intimidad del hogar. Muchas mujeres maltratadas no denuncian por miedo a no ser creídas y es necesario que las agredidas vayan a comisaría con más facilidad y que la Justicia pueda desentrañar los casos con todas las herramientas disponibles.

Pero esto no quiere decir que demonizar al varón y propiciar que inocentes acaben con sus vidas destrozadas sea el camino para ello. Tan solo es el camino para producir injusticias y que partidos como VOX se beneficien de ello. Si no te gusta VOX no seas cafre y no niegues que la actual ley deja en indefensión casi absoluta a un género por mor de proteger a otro.

Fuente

Hace unos meses leíamos en un periodico que el actor Morgan Freeman era acusado de acoso sexual por ocho mujeres. Así, sin matices ni dudas. La reputación de este gran actor quedaba por los suelos.

Hoy leemos en el mismo periódico que as acusaciones de acoso contra Morgan Freeman quedan en nada, ¿quién restituye ahora su reputación?

Una periodista de la cadena CNN fabricó evidencias para acusar a Freeman, según publica el portal web ‘Red Etica’

Nos cuentan ahora como un grupo de 16 personas, tanto hombres como mujeres, acusaron en verano de comportamiento indebido que derivaba en acoso. Meses después, la acusación se ha diluido. Ni ha intervenido la justicia en el asunto ni han surgido nuevas pruebas concluyentes contra el actor. De hecho, en su caso se ha hablado de fraude periodístico. En un artículo publicado por el portal Red Etica de la Fundación de Gabriel García Márquez para el Nuevo Periodismo Iberoamericano, se describe cómo una periodista de entretenimiento de la cadena CNN, Chloe Melas, fabricó evidencias para acusar a Freeman. “Todo fue un fraude de una reportera racista de CNN”, asevera Tomoo Terada, escritor y autor del artículo.
El texto afirma que de las 16 personas que acusaron al actor, 14 eran anónimas, y que posteriormente dos de esas fuentes confirmaron que nunca tuvieron problema alguno con el actor de 80 años. A Freeman lo acusaron de hacer sentir incómodos a hombres y mujeres con sus comentarios, y de tocarle la espalda y los hombros a algunas mujeres sin permiso.

Aunque Freeman exigió una disculpa y que CNN se retractara, la cadena se ha mantenido firme en su relato.

Casi con seguridad y como ocurre habitualmente, Morgan no entrará a pleitear contra la periodista, una forma de seguir inmerso en la publicidad negativa y que las y los feminazis le sigan poniendo a parir, y así nuestro ministerio fiscal español podrá seguir alardeando de que no hay prácticamente denuncias falsas porque solo el 0,01 de las denuncias por acoso acaban siendo declaradas falsas.

La Fiscalía detalla que, de las 1.055.912 denuncias por violencia de género que se pusieron entre 2009 y 2016, se incoaron 194 causas por denuncias falsas suponiendo un 0,18%. De ellas sólo han resultado en condena 79 (el 0,0075%) y, si se les suma las 110 causas en tramitación -pendientes de fallo-, el porcentaje sería del 0,01%, señala la Fiscalía.

Y como no hay denuncias contra las falsas denunciantes, deducimos que NO HAY DENUNCIAS FALSAS y colorín colorado, este cuento se ha acabado.
Y no se te ocurra protestar,
que machista te harán llamar.