Superioridad moral izquierdista


Traemos esta tarde dentro de la serie “tuiter es mucho mas que 140 caracteres” un hilo de hoy de Philmore con el que estoy plenamente de acuerdo y que sintetiza en unos pocos párrafos bien expresados de que estamos hablando (la guerra cultural, apartado del lenguaje) cuando la progredumbre te encasqueta el insulto de islamófobo si no les bailas el agua y tragas con sus ruedas de molino:

Philmore A. Mellows

Una cosa. Creo que no es necesario hacerlo, pero me gustaría aclarar que esto no va de xenofobia. Si hay alguien que creo que merezca acogida en este país y la aplaudiría son los árabes y africanos cristianos. Eso sí: soy antislam y quiero reivindicar mi derecho a definirme así.
Soy antislam como soy, en general, contrario a cualquier ideología totalitaria, sea cual sea la fase en la que se encuentre. Y creo que hay que perder el miedo a declararse antislam. Considerarlo delito de odio es una lamentable capitulación jurídica cuyo único fin es amedrentar.
Por qué antislam y no islamófobo? Porque soy escrupuloso con la semántica. La fobia, en general, transmite irracionalidad, exageración, obsesión o falta de control.
No. Mi posición es crítica, racional, razonada, moderada y meditada.

La guerra de las palabras no me la ganarán.
No es una cuestión de religión. Es una cuestión de ideología, que es lo que es el islam. Y nadie comete un delito poniéndose frente a una ideología totalitaria que extiende sus raíces en lo más profundo de la persona y acaba resultando dinamita para el alma.
Por eso soy antislam.

Ilustrando el concepto;


Continuando en el tema que comentó Luis anteriormente La estrepitosa retirada de Afganistán, quiero aportar mis impresiones.

En primer lugar que todas las intervenciones occidentales (también se podría decir de USA pero en algunas, como Libia, ha pesado casi mas Europa, Francia en este caso) están terminando en estrepitosos fracasos. Libia, Siria (que si no es por los “malvados” rusos estaría también en poder del talibán) han sido dos desastres de proporciones épicas en las que cpn la excusa de tirar abajo el tirano se ha conseguido efectos muchísimo peores. En general todas las llamadas “primaveras árabes” han acabado como el rosario de la aurora, incluyendo a Egipto, que está mucho peor que antes. Empobrecidos, con tensiones internas mucho mayores, cuando no directamente en guerra civil. Pero nadie lo comenta, no se explica en los medios, no se dice ni palabra sobre ello. Menudos paraísos de la libertad tenemos, ¿Libertad de información? pues para lo que sirve…
En fin, pasemos de puntillas por Irán, país que tenía un Sha que llevaba al país a la modernidad (las imágenes de las universidades y las mujeres de entonces son increíbles comparando con lo que hay hoy en día), y al que occidente dio la espalda cuando tuvo que abdicar y huir, nadie le quiso ni siquiera asilar pero si teníamos a Joemini instalado en Francia orquestando la vuelta a la edad media del país. Hoy es el reino de la sharia. Pasemos igualmente de puntillas por Iraq, devastado por la guerra y que hoy en día no levanta cabeza o por Libano, otrora la suiza de oriente.
En resumen, las intervenciones en Arabia de los paises occidentales se cuentan por fracasos de los que nunca nos hacemos responsables.

Y ahora Agfanistán. A nadie le importaba una mierda los agfanos y menos las agfanas hasta que Bin Laden derribó las torres gemelas. Entonces y con el argumento de que mejor hacer la guerra al terrorismo fuera de casa se invadió el país.

Durante veinte años se han gastado cientos de miles de millones que ha servido para que los talibanes tengan un equipamiento militar como nunca habrían soñado. El despojo humano que los demócratas americanos han puesto al mando del país ha hecho lo que tantos aventurábamos desde que para arrebatar el mandato a Trump falsificaron las elecciones de manera apabullante. El desastre mas absoluto. Lo impensable, que pase el ejercito agfano a manos de los talibán en días y gratis. Y ya de paso que los afganos que se habían creido que podían ser un país moderno sirvan para picadillo de los talibán.
Y tiene su lógica, llevar un país medieval (árabe y fundamentalista) sumido en la corrupción institucionalizada a ser un país moderno saltándose las etapas intermedias es lo que tiene, que todo se va a freir puñetas en dos días en cuanto dejas de sostenerlo y la policía internacional desaparece. Y es que algo parece evidente, la mayoría de la población prefiere al taliban que a la policía y el ejército agfanos, si no no habrían ocupado el país en horas.
El porqué es sencillo de entender, el talibán es muy duro (en un país muy duro) pero honrado. El policía o el militar son corruptos hasta las cachas.
“Con su rigorismo fanático y su justicia brutal, pero eficiente y aceptable según los estándares de la mayoría de los afganos, los Talibán ganaron fácilmente la partida de los corazones y las mentes al gobierno y a sus exóticos y más bien despistados aliados occidentales.”

Fuente muy recomendable de leer.

Y ahora lo que nos queda a los occidentales, que como de costumbre no vamos a reconocer nuestros errores, es sacar balones fuera apelando a, como no, ayudar a las mujeres, el fetiche de moda de la siniestra progresía. Hoy toca mujeres y niñas agfanas, así que a montar manifas (aquí no allí) de apoyo, hacer manifiestos y traer aquí al 0,1% de la población agfana para hacer ver que hacemos lo que podemos mientras seguimos con el mantra del “no a la guerra” y que los ejércitos son cosa del pasado que hay que eliminar. Todo muy absurdo pero que queda fenomenal. Quizás incluso quieran poner puntos violetas en Kabul o en Kandahar para que las agfanas estén “a salvo”.

Que los que mueren asesinados y con mucha diferencia respecto a las mujeres son lo varones eso da igual. O el señalar que son los niños varones los que sufren una de las peores lacras del mundo con la costumbre agfana de los “niños juguete” (‘bacha bazi’) que se compran a familias pobres para ser objetos sexuales de adultos afganos o militares es políticamente incorrecto, de fachas.


Y es que hay algo peor que intervenir militarmente en países extraños. El intervenir para dejar las cosas a medias porque la opinión pública controlada por la progresía y sus líderes exijan pretender ganar guerras con flores de plástico, palabras fetiche y sin disparar. Igualdad, sostenibilidad, sociedades feminizadas, resiliencia, ecopolítica y agendas 2030.


Pero aparecen los barbudos con ametralladoras cuando los odiados militares se dan el piro y se va todo al carajo. Grandes misterios de la naturaleza.
¿Quién lo podía preveer?

Conclusión, antes de pretender arreglar las casas ajenas hay que poner en orden la propia. Y si lo que tenemos en la propia es una familia desestructurada (sociedades enfrentadas con cuentos maniqueos de buenos y malos, elecciones amañadas, medios de comunicación comprados, etc etc ) mejor no pretender dar ejemplo.

Estos días estaban muy animados los monaguillos progres a cuenta de las protestas de mucha gente que se ha molestado por el cartel de una cantante promocionando su último disco, que por lo visto se llama puta. Así que no se le ha ocurrido otra cosa que disfrazarse ella de Virgen María, con niño Jesús y todo, y una banda al pecho con el título del disco. En plan marketing de Benetton vaya, la cosa es provocar y que se hable de ello, precisamente por esto, por que molesta.

Y claro, en tromba la progresía a defender el “derecho” sacrosanto de esta individua a llamar puta a la Virgen María, para “vender su producto”. Y el que se sienta molesto es porque es un facha asqueroso intransigente franquista y le huele el sobaco.

De acuerdo. Y entonces otro cantante, C. Tangana, se ha dicho vale, pues si mola me apunto a este juego. Y se ha hecho esta foto, pero sin insultar ni llamar nada a nadie. Simplemente un montón de chicas en bikini y él por ahí perdido, ni tan siquiera es el centro de la foto, en un yate de rico facha. Los yates de ricos progres son aun mas grandes.

Y ahí se ha montao la de Dios es Cristo, los monaguillos progres absolutamente escandalizados por tanta mujer cosificada, objetos de consumo sexual dicen, y en este plan. Lo previsible vamos, tratándose de esta gente. Lo de la puta virgen es libertad de expresión pero esto no, esto no es libertad de expresión, es rancio machismo del que que mata horrores, algo abominable.

Pero lo novedoso es que en la red que es muy suya ahí hay de todo y no veas las respuestas a tanta moralina de sacristia roja y el cachondeo que se ha montado. Veamos algunas de las imágenes que se han colgao, como respuesta en el hilo del cantante donde colgó la foto;

Ya está coleguis, solucionao el problema

Este montaje me ha gustao especialmente, tiene mensaje.

Girauta, que es como Dios, ubícuo, está en todas partes.

Luego ya han venido las comparativas, es decir, pero si de esto no os mosqueaís, monaguilles. Cabrones.

Si lo hace el psicópata mola, si lo hace otro ni pa la leche. ¡Esas varas de medir, coleguis!

Este fue pionero, Esteso, pero los monaguilles no habían nacido.

Y que vamos a decir de Gil, el alcalde de Marbella.

Pero sin duda, el As ha sido Julio, y sin yate

Dan Bilzerian

Pero, ¿y cuando son mujeres las que se rodean de tipos musculosos?

Que se las comen a bocaos?

Aquí les monaguilles no se escandalizan.

Y como remate, una del gorila rojo pero fíjense en el detalle de estos comunistas “de clase” que predican la igualdad; La única que tiene derecho a achucharlo y abrazarlo con pasión es la jefa.

Estoy seguro que todos ustedes se percatarán de la directa relación que hay entre los aplausos a la atleta “racializada de USA tan aplaudida por la siniestra que se retiró de los juegos temporalmente por “no ser capaz de aguantar la presión de la competición” y los nuevos ucases de nuestro gobierno en la educación alabando el suspenso y el fracaso escolar como nuevo y maravillosos paradigma. No son tan tontos como parecen…no dan puntada sin hilo.

Dejo hoy otro libro maldito que dentro de nada será incluído en el Index librorum prohibitorum por nuestros queridos educadores de la siniestra. Sacado de un artículo del Manifiesto.

Enlace al libro

Y para que se hagan una idea de que va el libro, unos párrafos de uno de sus capítulos;

La Belle Époque fue un tiempo de barbas y sombreros. Hasta que 1914 puso el mundo patas arriba, todos llevaron la cabeza cubierta con sombreros, tanto más altos cuanto más distinguidos pretendieran ser los propietarios. Los obreros, por su parte, y hasta los chiquillos, si bien prefirieron las gorras, también llevaron sus cabezas cubiertas. Pero aquella maldita guerra no acabó sólo con viejas dinastías y viejas fronteras, sino con muchas viejas costumbres: los hombres se afeitaron las barbas, las mujeres se cortaron el pelo, las ropas se hicieron más simples y los sombreros comenzaron a desaparecer.
Con el paso de los años se largó Alfonso XIII –rey descoronado que tiró muy poco de sombrero– y llegó la Segunda República, régimen durante el que, junto a tantas otras cosas, se exacerbaron los pleitos indumentarios. No había concluido aquel memorable abril de 1931 cuando a Josep Pla se le ocurrió entrar en una sombrerería madrileña:

Un sombrero ordinario, flexible, claro… –supuso el sonriente vendedor.

–¡No, no! Hongo, si me hace el favor.

–Es que, verá usted… Esta temporada se llevan muy poco estos sombreros. Con esto de la república, comprenderá…

El apenado Pla decidió, por lo tanto, renunciar al hongo:

“Al salir, sin embargo –estando como estoy rodeado por un mar de gorras y sombreros flexibles más bien sudados–, siento que esta renuncia me lleva a interesarme, en la medida de mis pobres fuerzas, por la revolución general en la que nos hemos metido. Todo se ha politizado. Los sombreros se han politizado”.
Pero el cambio indumentario por motivos ideológicos no quedó reducido a los sombreros. Así explicó Julio Camba sus efectos en los parlamentarios, que achacó a la pérdida de “toda noción de respeto” en la sociedad de aquellos días:

En las Cortes constituyentes la inmensa mayoría de los diputados eran sinsombreristas y sinchalequistas; algunos eran también sincorbatistas y no faltó mucho para que empezasen a surgir asimismo los sinchaquetistas y los sincalcetinistas. Se dice que es más cómodo andar sin sombrero que con él, y yo no lo dudo, pero algo debe de ocurrir en el mundo para que la razón de comodidad se imponga a las de cortesía y buen parecer.

Un adolescente José María Pemán, pasajero en un tren granadino en los primeros años del siglo XX, fue testigo de la impostura de Juan Sol y Ortega, dirigente del Partido Republicano Progresista que viajaba con él en un vagón de primera clase. Poco antes de llegar a la estación de la localidad donde iba a hablar en un mitin, “se quitó la corbata, se pasó a un coche de tercera clase y cambió su sombrero por una boina”.

A Pío Baroja, que por entonces experimentaba una tibia simpatía intelectual por las tesis anarquistas, le dijo el dirigente de la CNT Francisco Ascaso que “no es usted de los nuestros porque lleva corbata”, lo que al guipuzcoano le pareció una estupidez.

A Baroja le pareció especialmente detestable la hipocresía de unos gobernantes cuya ideología supuestamente humanitaria no engendraba bondad sino crímenes. Esto escribió sobre Juan García Oliver, terrorista anarquista –él mismo calificó a su banda Los Solidarios, codirigida por Durruti, como “los mejores terroristas de la clase trabajadora”– ascendido a ministro de Justicia en el Gobierno de Largo Caballero:

Este señor, impulsado por su doctrinarismo humanitario, piensa que hay que tratar a los criminales como víctimas de la sociedad y llevarlos a vivir a ciudades penitenciarias cómodas, donde haya teatros, cinematógrafos, bailes, etc. Con este sistema los criminales aparecerán como privilegiados, y será entonces una excelente carrera matar a alguno para llevar una vida agradable. Estas ridículas utopías contrastan con el sistema que los amigos del señor García Oliver practican en las calles fusilando al que lleva un sombrero o una corbata de dos pesetas.

Más amargas aún fueron las reflexiones de Wenceslao Fernández Flórez en Una isla en el mar rojo, trágica novela en la que el insigne escritor gallego reflejó su propia experiencia de refugiado en las embajadas de Argentina y Holanda para salvar su vida:

Individuos ganosos de disimular su porte burgués pasaban destocados y sin corbata con apariencias humildes bajo las que jadeaba el temor (…) Mi traje estaba arrugado, no llevaba corbata ni sombrero, prendas proscriptas en aquellos meses de la revolución en que el ansia de todos los perseguidos era aparecer ordinarios y ser fácilmente confundidos con un trabajador manual, si se veían forzados a salir a la calle. Hasta se corregía la actitud para andar como sin garbo (…) Todo lo monstruoso fue desde los primeros instantes marxista. Cuanto se podía poseer por el robo era robado, y los dones intransferibles, como la belleza, el talento, la distinción, la bondad, eran destruidos. Se igualaba por un nivel que no estaba siquiera en la superficie, sino en el fondo del abismo. Si cada pecado capital tuviese un régimen propio, el de la Envidia sería el comunismo.</i>

<i>Cuando en unos meses el PSOE, Podemos, el PCE, ERC, el PNV y Bildu aprueben la ley de memoria democrática, la posesión del último libro de Jesús Laínz podrá convertirle a uno en reo de cárcel”.</i>

En principio la cultura de la cancelación, tan de moda desde el año 2015, impuesta por la wokesía (progresía siglo XXI) se conoce a la acción de quitar apoyo, anular o bloquear a personas, marcas o entidades que emitieron una opinión o postura ideológica que se considera no solo objetable, sino repudiable. O dicho de otra forma, se trata del fenómeno por el cual la sociedad se organiza para expulsar del ámbito público, boicotear sus trabajos o suprimir sus obras o ideas, a una persona que haya dicho o hecho algo incorrecto, o que tenga opiniones por fuera de lo socialmente aceptable.

Se está aplicando cada vez con mas generosidad a ideas culturas y personas porque resulta una fantástica forma de eliminar al discrepante y eso, a la izquierda la enamora. ¿Para que discutir con alguien con pensamientos que te incomodan?…¿para que buscar argumentos?…lo cancelas, lo asesinas civilmente y listo.

Los casos se multiplican exponencialmente. Desde el me too, a cualquiera por ejemplo, que sufra alguna denuncia de abusos sexuales, en el mas pródigo sentido de la palabra. Recordemos a Plácido Domingo o mas recientemente ya en el plano político la lista de próceres españoles cancelados por “franquistas” como Juan de la Cierva, Santiago Ramón y Cajal, Gregorio Marañon, Menendez Pidal, etc etc, o en el extranjero Woody Allen, Michael Jackson, Morrissey, J.K. Rowling…la lista es ya enorme y crece dia a dia. Y con las personas las ideas, las culturas y la historia, que es revisada y se crean hasta ministerios de la verdad y leyes ad hoc como la de la Memoria Democrática, al mas puro estilo Orweliano.

Bien, esto ya es bien concido para quienes se preocupan de saber en que mundo viven, ahora iré un paso mas allá. El de la cancelación del esfuerzo.

Sabemos también que el wokesismo aboga por suprimir la meritocracia y el esfuerzo en la educación. Lo explicitó de diversas maneras la pasada ministra de educación Celaa y ahora su sucesora presume de seguir fiel a ese empeño. La igualdad ante todo, de todas todes y todos. Y como no se puede igualar por arriba, la naturaleza manda y al vago redomado o al bobo de capirote es imposible igualarlo al empollón o al listo de la clase, lo que si se puede hacer es rebajar el listón al del bobo de solemnidad y así todos tendrán su título y podrán construir puentes o curar el cáncer. Esa es la idea.

¿Se cree usted que me cachondeo?…para nada. Es el pan nuestro de cada día y créanme, se de que hablo, vivo esto de la educación, por desgracia hoy día, y digo por desgracia porque en eso la han convertido.

Pero vayamos otro paso mas allá y veamos lo siguiente en cancelarse, al paso que vamos. (Mas que paso carrera desenfrenada). El deporte. Las olimpiadas pongamos por caso. ¿O hay algo mas injusto por competitivo, discriminador, (solo uno puede ser el mejor), que premia el esfuerzo y no el cuidarse, el “vivir”? Las olimpiadas son el machismo y el patriarcado en su máxima expresión. Con decirles que en las olimpiadas griegas, en su origen, ni había mujeres compitiendo…

Ayer fue noticia que una gran atleta ha sufrido una depresión severa, ella dice que tiene demonios en la cabeza y ha abandonado la competición quejándose del nivel de exigencia, enorme, que supone la competición de élite. La decisión de Simone Biles de parar de competir por su salud mental ha abierto un debate interesante. Unos piensan que es débil y otros que ha sido muy valiente por dar ese paso adelante y primar su paz frente a unos juegos, algo importantísimo en la vida de un deportista. De hecho, lo mas importante.

La triste o feliz realidad es que por definición, si quieres estar en la élite deportiva te tienes que esforzar. Y mucho, muchísimo.

Porque si no fuese así ni será élite ni tampoco seguida por todos y jugaría en un patio de colegio, muy poco estresada eso si y feliz desde luego, pero sin ganar un chavo ni hacerse famosa. Todo no puede ser. Otra afrenta al wokesismo, ¿como que no puede ser todo?

Pues no chata.

Te dedicas a barrer la basura, pongamos por caso, y te quitas cualquier estres y tensión competitiva. Relaja un montón, barrer hojas y papeles sucios.

¿Pero quien salta a la palestra a apoyar incondicionalmente la decisión de Simone Biles? …acertaron, los mismos artistas de la cancelación que esta misma semana pasada nos aclaraban que para vivir bien hay que trabajar 20 horas en vez de 40 a la semana, ya que eso estresa mucho. Y por supuesto cobrando igual o mas, que con esos sueldos que hay no sale uno de pobre;

Así que una vez cancelados los fachas, que son todos menos los wokesistas estos tan cachondos, cancelada la cultura del esfuerzo y la meritocracia en la educación y que pueda construir el puente el hijo rapero de tu vecino okupa o curarte el angioma de pecho esa vecina tan mona que lleva tatuado hasta el blanco del ojo, que ha hecho auxiliar de clínica sin aparecer por clase, ya solo nos quedan los deportistas de competición así que suprimimos las ligas, los campeonatos los torneos y las olimpiadas, que son una cosa muy extresante y no mola nada, tio tia tie. A cancelar todo lo que no vaya con su discurso trans.

Y todos felices. ¿A que si?

Y no protestes, que te cancelo.


Y no es un simple juego de palabras, hoy mas que nunca los que presumen a calzón quitado de algo, sea progreso, sea democracia, sea antiautoritarismo resulta que en cuanto les “decostruyes el relato” te encuentras con que todo es simple fachada. La guerra de las palabras para enmascarar los conceptos, el cuento del relato para endosarnos la mentira.

La cosa viene de antes, no en vano los regímenes comunistas se auto titulaban democráticos y populares cuando no eran mas que siniestras dictaduras. Hoy los retrógrados, los que quieren imponer a los demás sus opiniones y creencias son quienes presumen de progresistas y aperturistas.

Me encuentro hoy un artículo de Francesc de Carreras que está en esta línea, “la seducción del autoritarismo”.

Critica, sin aportar un solo ejemplo de lo que expone, que la derecha en occidente, está cayendo en un autoritarismo implacable comenzando en Polonia y Hungría pero ampliable a España (se referirá a Vox sin duda) Francia, Inglaterra USA con el trumpismo, Canadá etc.

Todo por el mismo precio y en el mismo saco sin especificar por qué, de que habla, a que se refiere.

<i> Esta nueva derecha no quiere, dice Appelbaum, </i> (dice Carreras) <i> conservar ni preservar nada de lo existente, sino socavarlo, derrocarlo y destruirlo. Una derecha a la que califica de bolchevique porque trata, como Lenin y sus compañeros, de asaltar el Estado y a la larga transformarlo de manera radical. </i>

Pero en sus palabras, veo precisamente eso que critica, la caida en un autoritarismo implacable. Ese que acusa de negacionista a quien osa discutir sea un pequeño detalle del discurso políticamente correcto o sea una gran parte o el todo. Prohibido discrepar. Punto. Y el que ose, facha, negacionista, pagado por alguien para ello.
Sea la ley de memoria “democrática”, el cambio climático acojonante, la España “multinivel”, la política de inmigración, la visión maniquea y revisionista de la historia y de los hechos históricos o incluso la mera gestión diaria de un gobierno, como nos tiene la desfachatez de decir Pedro Sanchez con su “el que me critica critica a España”. Estanilismo puro y duro.

Como la última moda, la de juzgar el pasado con los parámetros del presente.

Kobayashi decapitado

Examinar correctamente el pasado de una persona significa juzgar todos sus actos y palabras, hasta lo más nimio, con las distorsionadas gafas moralistas de hoy

No vi la ceremonia de inauguración de las olimpiadas de Tokio. Se me quitaron las ganas cuando supe que habían cesado a su organizador, el humorista Kentaro Kobayashi, porque hace más de dos décadas gastó una broma sobre el Holocausto en un espectáculo. Especialmente horrendas -orwellianas- me parecieron las palabras de Seiko Hashimoto, presidenta del comité olímpico: pidió perdón por no haber examinado correctamente el pasado del director teatral.

Examinar correctamente el pasado de una persona significa juzgar todos sus actos y palabras, hasta lo más nimio, con las distorsionadas gafas moralistas de hoy. Y aplicar luego a toda prisa, a lo que en su momento no era pecado, las penas más rigurosas sin que los abogados hayan hecho acto de presencia. Es naturalizar la condena sumarísima de un individuo por hechos que no eran delito, ni falta, ni un grave problema cuando se llevaron a cabo. Es abominable.

Kobayashi ha pedido perdón y ha puesto una excusa. Dice que en aquel momento atravesaba una crisis creativa y que buscaba la provocación, por falta de ideas. Puede que sea cierto. El chiste no está a la altura de los de Woody Allen. Quizás Kobayashi sea sincero. Pero no puedo evitar acordarme de “Hombres porno en el planeta salmonela”, el descomunal libro de cuentos de su compatriota Yasutaka Tsuitsui, famoso por una clase de provocación literaria que lleva décadas poniendo a Japón en la postura del perrito a base de sacudir las estrechas convenciones morales de su sociedad. En uno de los cuentos, escuadrones de amas de casa rabiosas persiguen a los últimos fumadores de Japón para descuartizarlos por su suciedad moral. Ya no distingo la distopía de la realidad.

Me permitía comentar el día pasado a uno de los comentaristas del blog de D Santiago que mas me gustan y con el que tengo gran sintonía su utilización, (la de todo el mundo) de los conceptos políticos “izquierda” y “derecha”. Le decía así;

Una puntualización D Madri, decir que la mitad de los españoles que no votan las dictaduras progresistas están a la derecha de la socialdemocracia me parece poco apropiado.

Cada día me afianzo mas en que los conceptos de derecha e izquierda ya no sirven. Ultraderechista es una Irene Montero, pongamos por caso. Socialdemócratas, la oposición a este gobierno.
Nos tienen absolutamente ganado el lenguaje para su causa. Lo que llaman Progreso es dictadura, discriminación y odio, lo que llaman derecha es igualdad y respeto a todas las ideas (¿no es eso la socialdemocracia, entre otras cosas?).

Bueno, si que sirven, los palabros derecha e izquierda. Les sirven a ellos, los autodenominados progresistas, para afianzar sus teologías de poder.

La socialdemocracia es una ideología política, social y económica, que busca apoyar las intervenciones estatales, tanto económicas como sociales, para promover la justicia social en el marco de una economía capitalista. Es un régimen de política que implica un compromiso con la democracia representativa, medidas para la redistribución del ingreso y regulación de la economía en las disposiciones de interés general y estado de bienestar.

wikipedia

Hoy escucho, en una alocución de tres minutos a una ministra de este gobierno llamar “partido del odio” una docena de veces, a un partido de “derecha”. Esto mismo lo repiten prácticamente todos los días casi todos los ministros y el presidente de este gobierno, amén por supuesto de sus muy numerosos medios, sean El País, TV1 la SER o El Jueves, por citar solo una muy pequeña muestra.

Es su estrategía y su táctica política, repetir un millón de veces una gigantesca mentira para convertirla en una realidad política.

Pero no solo es que su táctica sea la de los nazis, que lo es, es que además es una evidente proyección psicológica de lo que esa “izquierda” es o se basa en realidad, el ODIO al contrincante, el ODIO al diferente a su ideología, que es básicamente la del poder por el poder. Es decir, acusan al otro de ser lo que son ellos, unas gentes repletas de odio y unos mas que eficaces defensores de los gulags comunistas.

Y sin embargo transigimos con que estén absolutamente aceptada las denominaciones “izquierda progresista” para esta gente tan totalitaria en ideas y prácticas y por ello, en consecuencia, la de “derecha reaccionaria”,”ultraderecha o derecha radical” para quienes defienden, con las palabras y los hechos, la pluralidad y la igualdad de derechos de todos esos plurales.
Así esa gente tan “progresista” están dedicados a separar y dividir en clases y estratos de personas diferentes a los españoles según donde nazcan, también según su sexo biológico, por supuesto según sus ideologías políticas y ya rizando el tirabuzón estos días según sus fechas de nacimiento. Y a eso lo llaman, lo llamamos “progresistas”, retorciendo el significado del concepto, de la palabra, hasta lo indecible.

Y su contrario, a quienes defienden la igualdad de todos, hombres y mujeres, hayan nacido donde hayan nacido o piensen como piensen y voten a quien voten, los llamamos derecha, que es un sinónimo en la práctica de imposición, de conservador y reaccionario. ¿Pero quien es el que pretende imponer los privilegios de unos sobre otros y quien defiende el combate contra eso? ¿quien es progresista y quien reaccionario?… a mi me resulta a estas alturas ya evidente.
Claro que a quienes están orgullosos de oponerse a esa izquierda reaccionaria y absolutista no les molesta, al contrario, calificarse de derechistas. Y lo entiendo perfectamente. Pero me temo que les están siguiendo el juego de las palabras, de los conceptos, a esos reaccionarios nazis y totalitarios, “progresistas”.

Esta estrategia no es privativa claro de la izquierda española, es común a todo el orbe occidental. Y en Europa tenemos estos días una terrible muestra de ello, cuando a los dos países que quieren defender sus principios educativos se les machaca ilegalmente y se les hostiga y amenaza por ello pretendiendo que traguen con ruedas de molino. Quieren convertir a la UE en un rodillo ideológico, eso si, de “progreso”.

Lean sobre este tema a Rodrigo Ballester que lo explica muy bien (si clican en la imagen se les abrirá y si vuelven a clicar en ella se ampliará para su fácil lectura):

Esto es un hilo de tuiter de Judge the Zipper, un juez indignado e inconformista. Si lo traigo es porque estoy de acuerdo con su exposición que me parece no solo interesante, si no también acertada;


Con todo lo que se está generando alrededor del horroroso crimen de las niñas de Tenerife, me viene a la cabeza cómo se reaccionaba en la Edad Media ante hechos similares. Hilo incómodo va.

Ante hechos tan atroces que el común de los mortales no concebimos, lo habitual en la Edad Media es que los mismos se atribuyesen a brujas (mujeres que habían pactado con el diablo) o directamente a Satán. Solo el Mal personificado podía explicarlo.
La razón o la ciencia quedaban totalmente al margen, pero daba igual: lo importante es que esa explicación del hecho contaba con el favor del común de los ciudadanos y, sobre todo, de las élites gobernantes, que constantemente abonaban ese mensaje.
Así, los ciudadanos eran convenientemente adecentados cada día de misa sobre cómo el diablo se puede meter en las personas y estar detrás de los peores actos de éstas, haciendo hincapié en la mujer que, bajo el estigma de Eva, era más fácilmente influenciable.

A su vez, la Iglesia mantenía toda una estructura de poder, dinero incluido, girando en torno a la idea de que Satán era algo real que, efectivamente, vivía entre nosotros. Clero, reyes, tribunales e incluso pensadores y teóricos, formaban parte de esa estructura de poder.
Por supuesto, las “soluciones” ante hechos así, consistentes en sacar el demonio del sujeto afectado, o en actos colectivos de expiación, tenían poca o nula efectividad real. Pero daba igual, porque señalar públicamente al demonio era catarsis social suficiente.

Como vemos, la razón se sustituía por la fe, y la ciencia por dogmas indiscutibles. De hecho, apartarse de esta explicación oficial era una actividad de riesgo, ya que servía para que a uno lo señalaran como cómplice del demonio o, peor aun, el demonio mismo.

Actualmente, cuando ocurren hechos como el que comentamos, ya no gritamos “brujería” o “satán”, sino “machismo” o “heteropatriarcado”, pero el esquema medieval se reproduce con tan idéntica precisión que sorprende que pase desapercibido.
Al igual que entonces, se aparca la ciencia (la que surge de los datos y de lo que sabemos de la mente humana) y la razón (el machismo que tanto abunda da respuesta él solito a algo tan poco frecuente como el homicidio de niños/mujeres), y se sustituye por fe inquebrantable.


Desde el poder establecido se bombardea a los ciudadanos con que el machismo y el heteropatriarcado son los culpables de los crímenes más atroces. Y aunque hay mujeres machistas, se hace hincapié en el hombre, violento por naturaleza. Los ciudadanos decimos amén.
Se ha creado toda una estructura de poder (ministerios, presupuestos, leyes, juristas, sociólogos) alrededor de la idea de que el hecho de que vivamos en una sociedad machista, y sólo eso, es la explicación a algo tan complejo como la conducta humana, también la del homicida.
Por supuesto, las soluciones dadas desde estas premisas para acabar con los homicidios no están resultando, que es lo que cabe esperar cuando se deja la ciencia y la lógica de lado. Peor aun, están generando división y disconfort en gran parte de la sociedad.
Tan indiscutible se presenta la fe oficial, que el que ose desviarse de ella lo más mínimo es señalado como parte del problema. No sólo es un machista, sino que está contribuyendo a que las mujeres y los niños mueran. Se les señala como herejes y culpables, ambas cualidades.
Como yo, que dirán que soy parte del problema porque niego la violencia machista. Pero NO la NIEGO. Lo que niego es el machismo como explicación COMPLETA del fenómeno de los homicidios. Igual que no niego que haya bondad y maldad, pero esa reducción no explica el delito.
El padre que mata a sus hijas puede que fuese machista, pero no mató a las niñas para mostrarse superior a la mujer, presa del heteropatriarcado, sino que su cabeza hizo click y llegó a un punto tal que sólo concibió una manera de hacer daño a su ex: matar lo que más quería.

Pero el deseo de dañar a otra persona no es propio de machistas. El deseo de dañar a las personas que te rodean es propio de los seres humanos. Algunos lo llevan a la práctica, y de formas tan variadas como amplia es la imaginación; y sí, algunos de maneras muy crueles.
El quid está en eso que marca la diferencia entre desear y ejecutar (y cómo), y ello depende de tantos factores que reducirlo a machismo es como decir que una buena hamburguesa se hace solo con ketchup, obviando el resto de ingredientes. Espero que se me haya entendido. FIN.

PD. Para los curiosos (que son todos aquellos que desde la Edad Media se han atrevido a poner en duda la verdad oficial), recomiendo leer esto de

Piticlinov

Aunque es un pelín largo, se lee muy fácil.

Nota- Así como para buscar una imagen de Satanás ha sido muy fácil, basta con teclear en Google esa palabra y elegir entre miles de imágenes de Satanás, curiosamente no pasa lo mismo con “machista“. No sale una sola imagen de un machista, y mira que los debe de haber a patadas por todas partes…

Ayer leía a Nicolás Redondo Terreros a cuenta de que le quieren purgar del Psoe (ahora PS, Partido Sanchista a secas) y entre otras cosas ponía como ejemplo al criticar a Sánchez, de presidente mentiroso, a Donald Trump.

El caso es que yo no le recuerdo precisamente a Trump como mentiroso pero es cierto que la izquierda sobre todo lo califica como Nicolás, como el summum de la mentira, así que me dije -veamos que mentiras ha dicho- y me fui a Google a buscar. De los primeros resultados, el cuarto, era del Huffington Post, diario de izquierda, que aseguraba que Trump mentía todos los días una docena de veces de media, incluso le hicieron una lista con mas de 20.000 mentiras (que me malicio eran las mismas muchas veces repetidas, pero bueno) y sacaban una lista abreviada de las cinco mas destacadas. Y la primera era, agárrense los machos, que Trump mentía cada vez que presumía de tener una economía estupenda. Exactamente de “La economía estadounidense está más fuerte que nunca”

El argumento es que tanto Ronal Reagan como Bill Clinton tenían mejores registros, y lo expresaba así;

El Financial Times recogió en un estudio el pasado año que si durante la etapa más próspera de Bill Clinton la economía creció un 43%, y en los ochenta con Ronald Reagan el porcentaje se situó en el 38% por un breve lapso de tiempo, con Donald Trump al frente éste se ubicó en el 25%. Un crecimiento anual del 2,3%. El más bajo de la era moderna.

Francamente, me parece de chiste. Fuera aparte de que Trump ha tenido el Covid durante su mandato, con lo que eso supone, o de que si durante cuatro años ha tenido un incremento del 25% ¿Cómo puede traducirse eso en un incremento del 2.3% al año?, o de que Bill Clinton tuvo otras épocas mucho peores, o que Regan fue un breve lapso de tiempo, lo que desde luego no se puede poner en duda, y no lo hacen, es que con Trump la economía ha subido mucho y es lógico, ya que a ello ha dedicado sus esfuerzos. Y bueno, como el tema de este artículo es Sánchez y no Trump, voy a dejar aparcado este tema aquí, pero como suponía lo de las 20.000 mentiras de Trump es otro de esos bulos gigantescos que le encantan a la izquierda.

Porque 20.000 mentiras es que ni Sánchez puede llegar a ellas. Pero a muchísimas y trascendentes, desde luego. Es un mentiroso patológico que en realidad es incapaz de decir la verdad, parece que le quema. Como por ejemplo con lo de los indultos a los presos golpistas catalanes; Lo que decía hace poco mas de un año, justo antes de las elecciones, y lo que dice ahora. Y esto si que son mentiras redondas y lirondas, no exageraciones como “las mentiras” que le endilgan a Trump;

Y vean un extracto de las que ha sacado este mentiroso compulsivo en el poco tiempo que lleva en candelero:

Claro que todo esto a sus militantes les da igual.

Como la lista de las 122 errores garrafales de su tesis doctoral, la que tiene al menos un 20% de plagio, que ha encontrado un ingeniero al examinar PARTE de ella. Porque si de algo puede presumir la izquierda, (sin ser exclusivo de ella, por supuesto, pero si muy representativo) es de la “mentalidad militante” que hace que incluso aquellos con mayores aptitudes interpreten correctamente los datos… siempre que encajen en sus prejuicios ideológicos.

¿Qué ocurre cuando no es así? Pues que los más inteligentes obtienen incluso peores resultados que los más torpes: sencillamente, son capaces de construir racionalizaciones más sofisticadas para sostener sus inalterables planteamientos previos. pero de esos planteamientos previos no los sacas ni aunque los ases a fuego lento, tanto menos con simples razonamientos y pruebas empíricas, por abundantes que estas sean. Como las mentiras de Sánchez. Sus votantes, bobos o listos, seguirán votándole, por mucho que les mienta. A ellos y a todos, claro.


Hay toneladas como estos. Mil veces mas ofensivos que el tuit objeto de este artículo, y que no son borrados, como el de Cristina, por Tuiter.
Estos días ha habido una auténtica caza de acoso y derribo contra Cristina Seguí a cuenta de un tuit que colgó con comentario sarcástico sobre la escena de la cooperante y el moreno que había llegado nadando de Marruecos. La cooperante cerró su cuenta de Tuiter (a quien no esté autorizado por ella para ver sus tuits) a cuenta del escándalo “porque le llovían insultos”, nos contaron las televisiones mientras acusaban a Cristina de ser la responsable.
El tuit origen de la discordia ha sido eliminado por tuiter, aunque este otro es muy similar y nos puede dar una idea;

Pues bien, Cristina ha colgado estas aclaraciones que traigo por su interés, ya que no las verán en esas televisiones;


De toda la experiencia surrealista de estos días extraigo varias conclusiones interesantes:
Del ejército de linchamiento que me ha enviado 42 correos con amenazas de muerte, centenares de “zorras”, 2 bloqueos en 2 días en mis rrss, y paridas varias en las tv que no se han atrevido a llamarme para evitar tenerme delante, he apuntado dándome lecciones de moral al:
-ex dircom de Sánchez que robó el usb a Dina.
-a un presentador de T5 al que detuvieron por ir conduciendo borracho por la Castellana.
-al defraudador con cofia que trabaja para Maduro -Y consolidó el fraude jurídico y político en Venezuela responsable de decenas de miles de ejecuciones.
– a varios que me llaman racista después de llamarme “sionista”…etc y a muchos de los que llevan 1,5 año silenciando el abuso de niñas tuteladas por la izqda.

El tuit de marras, que por muchos puede ser considerado legítimamente un tuit maleducado, es, en realidad, una cuestión tangencial a lo que de verdad ha ocurrido estos días en Ceuta cuya realidad ha sido CAMBIADA por los medios a voluntad del Gobierno. No hay una sola televisión que no use el término “crisis humanitaria” para victimizar a los que han quemado colegios, okupada casas, agredido, robado y provocado el pánico. Los agresores son las víctimas y los agredidos los racistas que, por descontado, no tienen derecho a defenderse porque los culpables tienen una nacionalidad y color de piel determinado. 2000 niños robados de las escuelas y repartidos a las ccaa para hacer caja con ellos como si no tuvieran padres a eso se le llama TRÁFICO DE PERSONAS Y CORRUPCIÓN DE MENORES. Y lo peor es esos delitos se han elevado a la categoría de responsabilidad y deber de Estado.
Dicho esto, podemos seguir hablando de lo hija de puta que soy y lo grave que es haber escrito ese tuit que expresó exactamente lo que quise decir.
1- los que me escoriasteis diciendo que al lado del “abrazado” había un muerto mentisteis.
2- las FAS ya han demostrado que nadaron 50/60m. Esa escena es una OBRA DE TEATRO de los actores conscientes de cámaras de tv y fotógrafos.
Habéis recalcado también el “sufrimiento de Luna y su ejemplo para los demás…”, aunque sabéis, cómo lo sé yo, que se trata de una cría que ha cerrado sus rrss avergonzada por la publicación de sus experiencias sexuales explicitas con aquellos patrocinados por la organización para la que hace su labor de voluntariado.
Lo cierto es que, los voluntarios que prestan ayuda humanitaria de verdad, son formados para no mantener relaciones sentimentales o sexuales.
Lo cierto es que si Luna fuera en realidad Juan, y fuera, por ejemplo guardia civil como principal actividad, o concejal del PP de su pueblo, habría sido linchado Si se le hubieran descubierto fotografías manteniendo relaciones sexuales con sus socorridas en foros públicos y sociales.
Aún así es legítimo, aunque de cuestionable ética, que una persona use su trabajo para conocer gente.

Sobre lo pertinente o grosero de mi tuit me gustaría acabar diciendo que nunca voy a dejar de escribir lo que me dé la gana. Cómo lo he hecho en todos los medios en los que he trabajado siendo muy consciente de que el fondo y las formas implicaban que ese fuera mi último día en ellos. NUNCA voy a dejar de hacerlo. Lo que debe de hacer cualquiera que crea que mis opiniones no se ajustan a derecho y que tiene implicaciones delictivas, es acudir a la Justicia ordinaria o a la Fiscalía, donde nadie, persona, partido u organización, ha logrado NUNCA callarme la boca ni condenarme. Cualquiera pues seré magistrado en TW, pero hace falta mucho más para asustarme, callarme o para hacerme pensar que me compensa resérvame mía opiniones. LIBERTAD.
Algunos, también legítimamente, han interpretado que ese tuit era “un intento de llamar la atención para vender mi libro, o para estar en las televisiones”.
Joder, si eso fuera así lo estáis haciendo fatal, porque 1o: me habéis disparado las ventas del libro.
2o: NUNCA me ha importado JAMÁS estar en las televisiones, aunque es cierto que se vive mejor y se gana mucho dinero, pero, aunque tengo una inteligencia media y hace mucho que sé que si quieres estar en ellas has de saber “nadar en todos los líquidos”, ME NIEGO, AMO mi trabajo y la oportunidad que me da de vivir vocacionalmente de lo que vivo. En marzo del año pasado ya fui avisada para “bajar el tono” si quería seguir y me negué acatando las consecuencias, que son infinitamente más asumibles que comer canapés con Monedero en la sala VIP adyacente al plató. Mis enfrentamientos siempre han sido de verdad y porque tengo muy claro quienes son los buenos y quienes son el jodido MAL.

BESOS!!

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